Impuestos

Los intendentes y gobernadores actúan contra la estabilidad económica

Ninguno está dispuesto a bajar el gasto y se oponen a reducir impuestos a la sociedad. Por Rodolfo Cavagnaro.

Rodolfo Cavagnaro

Terminadas las jornadas electorales en los 6 municipios mendocinos que postergaron las elecciones de concejales, es posible analizar el comportamiento de los municipios, también de las provincias, sin el riesgo que te acusen de hacer operaciones.

Está claro que Argentina necesita bajar el peso del Estado sobre la economía porque, de lo contrario, nunca se alcanzarán niveles adecuados de competitividad. Si bien la Nación hizo importantes quitas de impuestos y de retenciones, no ha ocurrido lo mismo con provincias y municipios. En muchos de ellos se mantiene una variedad increíble de tasas sin contraprestación que les pega directamente a las empresas.

Algunos gobernadores suelen decir que la nación les pide a ellos que saquen impuestos, pero no han sacado el impuesto a los débitos bancarios (impuesto al cheque) o el impuesto a los combustibles. Mientras dice esto, le piden a la Nación que les coparticipe este impuesto. En realidad, esos dos impuestos deberían sacarse, pero las finanzas nacionales quedarían en rojo.

Mientras tanto, en provincias y municipios sigue subsistiendo una gran de impuestos. Por ejemplo, el impuesto de Sellos es un típico impuesto a las actividades económicas. En Mendoza se eliminó este impuesto a los contratos de alquiler, pero sigue vigente en las compras de autos 0 km. En la mayoría de las provincias estos se mantienen.

Las provincias mantienen Ingresos Brutos, algunas con alícuotas muy elevadas según el nivel de actividad. Hasta ahora nadie se anima a hacer alguna aproximación a una estrategia para eliminar el este impuesto, que es el más distorsivo de todos. En algún momento se pensó en reemplazarlo por un IVA provincial aplicable a la última compra (podría ser una tasa del 10 o 12%)

Esto implicaría eliminar el IVA nacional, pero bajaría notablemente los costos de las empresas y obligará a las provincias y municipios a un ajuste fenomenal. Cuando se habla de ajuste nadie hace comentarios y, en algunos casos, porque no pueden explicar que municipios del gran Mendoza tengan plantas de personal de entre 3.000 y 6.000 empleados. Ninguna gran empresa de Mendoza tiene semejante planta de empleados y las funciones suelen ser control del control del control.

Aclaremos que el caso de Mendoza es el menos grave porque hay municipios de otras provincias que son vergonzosos. Lo mismo ocurre con los Consejos deliberantes, integrados por personas que los vecinos no conocen que, a su vez tiene plantas de personal que, algunos casos son increíbles. Un informe de la Fundación Libertad, por ejemplo, da que el Concejo Deliberante de Posadas, con 12 concejales, tiene 144 empleados por Concejal.

Todos estos gobernadores e intendentes fueron los que se opusieron a que se rebajara el impuesto a las ganancias a empresas para que no disminuya la coparticipación y, por supuesto, todos dijeron que no estaban dispuestos a hacer ningún ajuste. Cuando se habla de la necesidad de un cambio cultural, esta es una clara demostración. Y nadie quiere ser el primero porque todos tienen un principio claro y es que "gobernar es gastar".

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