Análisis

El origen de la política moderna que dividió al mundo (y un suspiro de doscientos años)

La autora nos lleva a los puntos de partida de los movimientos políticos que han derivado en este tiempo de convulsiones sociales y políticas. Una investigación que aporta claridad retrospectiva.

Isabel Bohorquez

¿Cómo es que el mundo hoy retrocede con relación a los regímenes democráticos liberales que -al parecer- son los que alcanzan mejor calidad de vida (ver El mapa roto (o quítate el velo) en beneficio de los regímenes autocráticos que justamente provocan lo contrario?

Y digámoslo desde el principio de este texto, el modelo nórdico que representa el mayor conjunto de países con democracias liberales donde la calidad de vida (según los parámetros internacionales) es la más alta del planeta, es un modelo socialdemócrata, o sea, son socialistas sin enemigos acérrimos ni prepotencias ni ansias de purificación revolucionaria.

Son sociedades con una fuerte red social, defensores de las libertades individuales y de la propiedad privada, pro mercado, capitalistas. ¿Cómo lograron ese equilibrio impensable en las huestes de la izquierda y derecha extremas que hoy parecen ser tendencia para gobernar el mundo según lo vemos por el avance de las autocracias?

Las autocracias acarrean pérdida de la libertad, incluso aniquiladora, pobreza, inseguridad jurídica, más pobreza, desigualdad social, sometimiento, infelicidad...

Las autocracias triunfan en el control de las sociedades que gobiernan, pueden llegar a prosperar económicamente (sus estados) pero no procuran el bienestar de las personas, hay autocracias ricas y poderosas con sociedades tristes y sometidas, incluso con grandes franjas de pobreza. Tienen poder sobre la vida de las personas por lo que resultan alienantes para los individuos.

¿A qué se debe -entonces- esta permanencia y crecimiento del autoritarismo político en desmedro de las libertades civiles e individuales y del progreso social y humano?

¿Qué pasó con el germen revolucionario, emancipador, que dio al mundo la noción de igualdad, fraternidad y libertad como principios inalienables de una sociedad que se enfrentó a las viejas monarquías, convirtiendo a los súbditos en ciudadanos?

El mapa del poder: de la revolución francesa y la revolución industrial al socialismo científico de Marx y Engels y el origen de una división del mundo

Es muy popular la referencia al surgimiento de la izquierda, que implica necesariamente el surgimiento de la derecha. Al menos, como conceptos políticos o -según algunos autores Gustavo Bobbio, Yuval Levin, Gustavo Bueno- el comienzo de la política moderna.

Su cuna fue Francia, en la antesala de la Revolución Francesa (1789), mucho antes de que el socialismo fuera una teoría estructurada.

En esa época, surgieron las ideas de emancipación de la monarquía, hasta entonces considerada como de orden sagrado. El movimiento de la ilustración aportó los principales conceptos revolucionarios sobre la noción de ciudadano en lugar de súbdito, la igualdad y la libertad, así como la visión de que la sociedad se podía mejorar por medio del progreso humano (sin Dios y sin tradiciones conservadoras).

A fines del siglo XVIII surgió la distinción entre izquierda y derecha según donde se ubicaban en la Asamblea Nacional Francesa. Fue una cuestión tan simple como los asientos ubicados a un lado y otro de quien presidía la asamblea, pero en ese momento de discusiones acaloradas y enfrentadas en favor o en contra de la monarquía, se fueron agrupando por afinidad de ideas a un lado y a otro.

Aquél debate sentó las bases sobre la convicción de que el orden social no es divino ni inalterable, sino que puede ser demolido y reconstruido mediante la razón humana aboliendo la monarquía e instaurando un orden republicano del pueblo (izquierda) a diferencia de la convicción conservadora de sostener la monarquía aunque dentro de un sistema constitucional que admitiera un régimen parlamentario con derecho al veto de parte del rey, esto permitía la posibilidad de un cambio gradual, sin grandes rupturas, sosteniendo los valores, las tradiciones y el poder tanto de la monarquía como de la iglesia católica (derecha).

Con el tiempo, izquierda se convirtió en sinónimo de progreso y cambio, mientras que derecha pasó a significar conservadurismo y preservación.

Es irónico que hoy usemos esos términos para todo, desde economía hasta cultura, cuando todo empezó por una simple elección de asientos en un teatro de Versalles...

Recordemos que, en aquel momento, los de izquierda fueron los burgueses que veían en la monarquía un obstáculo para su crecimiento y sumaron a los sectores de la sociedad francesa que sufría pobreza y marginación.

El siguiente cuadro muestra los grupos que compusieron la izquierda de ese momento:

Grupo

Perfil

Objetivo Principal

Jacobinos

Burguesía intelectual: abogados, profesionales liberales, médicos y pequeños propietarios.

República centralizada y unidad nacional. Fue la maquinaria política que cambió el mundo, pero que también instauró el periodo más sangriento de la Revolución, el régimen del terror de Robespierre.

Sans-culottes

Clase trabajadora urbana. Artesanos, pequeños tenderos, obreros y jornaleros de París.

Pan barato y castigo a los traidores. No solo igualdad política, sino igualdad económica. Exigían precios máximos para el pan y castigos severos para los acaparadores de comida.

Enragés

Radicales sociales

Justicia económica y fin de la propiedad privada. Creían que la libertad era una vana ilusión si el pueblo moría de hambre. Defendían la redistribución de la riqueza y la democracia directa. Fueron los precursores de lo que más tarde sería el socialismo.

Hébertistas

Ateos militantes

Representaban el ala más extrema del ateísmo y la violencia revolucionaria: eliminación total de la Iglesia y terror extremo. La "descristianización" total de Francia, querían eliminar cualquier rastro de religión, quemar iglesias y establecer el "culto a la razón".

Aunque la historia a veces las olvida, las mujeres fueron una facción de izquierda fundamental: La Sociedad de Ciudadanas Republicanas Revolucionarias, un grupo de mujeres de clase trabajadora que patrullaban las calles, pedían el derecho a portar armas y exigían que las mujeres también fueran consideradas ciudadanas con derecho al voto.

Los miembros de la derecha eran también burgueses (los más ricos), miembros de la nobleza real y eclesiástica. Para ellos las desigualdades sociales eran naturales.

Grupo

Perfil

Objetivo principal

Absolutistas

Alta nobleza, obispos, cardenales

Poder total para el rey. Volver al Antiguo Régimen. Para ellos, el rey tenía un poder divino y la revolución era un pecado o un error que debía ser aplastado. Su destino: La mayoría terminó huyendo de Francia (los "emigrados") para organizar ejércitos en el extranjero y tratar de invadir el país para restaurar al Rey.

Monárquicos

Nobles liberales

Rey con poder de veto y parlamento bicameral. Un modelo inspirado en Inglaterra. Proponían un rey con mucho poder y un parlamento de dos cámaras (una de ellas para la aristocracia, como la Cámara de los Lores). Su papel: Fueron los que originalmente se sentaron a la derecha en 1789. Querían una revolución "de seda", sin sangre y sin quitarle privilegios a la propiedad privada.

Feuillants

Alta burguesía

Consolidar la ley de 1791 y detener la revolución. Pretendían por terminada la Revolución. Decían que con la Constitución de 1791 ya se había logrado lo necesario y que había que defender la ley y el orden frente a los "radicales de la calle" (los sans-culottes).

Girondinos

Burguesía provincial

República legalista, federalismo y mercado libre. Defendían la legalidad, la propiedad privada y el federalismo (que París no mandara sobre toda Francia)

La revolución francesa impuso un régimen de terror con Robespierre al frente de un proyecto supremo de nación que justificó miles de ejecuciones en la guillotina y muertes en las cárceles (incluso a sus aliados).

Esa idea de "tabula rasa" (borrón y cuenta nueva) es el germen de toda la izquierda posterior, pero también es la semilla de la que se nutrieron movimientos (incluso de derecha) que terminaron en dictaduras y en regímenes totalitarios durante los siglos posteriores, particularmente el siglo XX.

En el fondo de la cuestión la tensión sobre quien tenía el poder -si una autoridad delegada por orden sagrado y tradiciones (el rey) o el pueblo (sus representantes y la ley)-derivó en una lucha mucho más profunda, sobre quién debe poseer la riqueza (el debate de la izquierda que para la derecha es incuestionable en aras de la propiedad privada) y cómo mantener el orden y la legalidad (el debate de la derecha que la izquierda revolucionaria soslaya).

Surgió en esa misma época, la Revolución Industrial en Gran Bretaña (1760-1840) con el incipiente auge del capitalismo y la producción masiva que también fue fuente de problemas sociales: extrema pobreza obrera, jornadas laborales inhumanas de hasta 16 horas, explotación infantil, hacinamiento insalubre y una inmensa brecha de desigualdad entre burgueses y proletarios. Todo ello impulsó las ideas del primer socialismo respecto a la abolición de la propiedad privada proponiendo sociedades ideales basadas en la cooperación, la comunidad de bienes, la justicia, la armonía social y la buena voluntad, en lugar de la competencia capitalista. Inspirado en el humanismo y en los principios cristianos fue luego denominado utópico por Engels en forma despectiva por considerarlo irrealizable e idealista.

Este socialismo original fue el precursor del socialismo científico de Marx y Engels que postularon que el cambio social no deviene de la moral, sino de la lucha de clases. Nació la idea de la dictadura del proletariado que debía acceder al poder como un modo de transición del poder político de la burguesía al proletariado para pasar del modelo del capitalismo al comunismo (una sociedad sin clases).

Dice Marx:

(...) Por lo que a mí se refiere, no me cabe el mérito de haber descubierto la existencia de las clases en la sociedad moderna ni la lucha entre ellas. Mucho antes que yo, algunos historiadores burgueses habían expuesto ya el desarrollo histórico de esta lucha de clases y algunos economistas burgueses la anatomía económica de éstas. Lo que yo he aportado de nuevo ha sido demostrar: 1) que la existencia de las clases sólo va unida a determinadas fases históricas de desarrollo de la producción; 2) que la lucha de clases conduce, necesariamente, a la dictadura del proletariado; 3) que esta misma dictadura no es de por sí más que el tránsito hacia la abolición de todas las clases y hacia una sociedad sin clases(...) Londres, 5 de marzo de 1852.

El eje dinámico de ese materialismo histórico (el mundo evoluciona y progresa a través de la lucha revolucionaria) es la economía y para este socialismo, el proletariado debe tomar el control del Estado y abolir la propiedad privada de los medios de producción, marcando así el corazón de la izquierda durante los siglos XIX y XX.

Hacemos stop aquí.

Esta apretada -y seguramente injusta- síntesis del origen de la izquierda y la derecha y su primer heredero político: el socialismo, contiene los principales elementos que aún hoy están presentes y han recorrido un sinuoso camino durante los siguientes doscientos años desde su surgimiento, transformando los escenarios, ubicando a los sectores de un lado y otro de la línea divisoria. Tal es el caso de los burgueses que dejaron de ser de izquierda para ser el enemigo de la izquierda cuando ésta los consideró así en defensa del proletariado.

¿Hay más de una izquierda y más de una derecha? ¿cuáles son los derroteros de una y otra postura y por qué siguen vigentes? ¿Qué pasó en el siglo XX y en la actualidad con esta división del mundo?

¿El socialismo demócrata o de centro que gobierna en las democracias liberales del modelo nórdico, de quién es hijo y cómo es su herencia?

El próximo texto intentará formular algunas reflexiones al respecto.


Fuente: C. Marx & F. Engels, Obras Escogidas, en tres tomos, Editorial Progreso, Moscú, 1974, t. I.

Digitalización: Juan Rafael Fajardo, para el Marxists Internet Archive, marzo de 2001.

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