Energía

Caputo confirmó que se retoma la obra de la represa Cepernic en Santa Cruz

El Gobierno firmó una adenda con las empresas constructoras para reactivar el proyecto hidroeléctrico financiado por China, paralizado desde 2023. La obra demandará varios años más de ejecución.

El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este jueves la reanudación de los trabajos en una de las represas proyectadas sobre el río Santa Cruz, una obra financiada con capitales chinos que había quedado paralizada a fines de 2023. El reinicio se formalizó tras la firma de una adenda contractual entre la empresa estatal encargada del proyecto y las compañías constructoras.

El acuerdo permite avanzar con la represa Jorge Cepernic -también conocida como La Barrancosa-, la que presentaba mayor grado de avance al momento de la interrupción de las obras. Según se informó oficialmente, los trabajos continuarán durante al menos cuatro años más.

La reactivación fue posible luego de que el Gobierno lograra destrabar un desembolso de unos 150 millones de dólares proveniente de bancos chinos, fondos que eran necesarios para retomar la construcción. Con ese paso resuelto, la empresa estatal Energía Argentina S.A. (Enarsa) y la unión transitoria de empresas a cargo de la obra pudieron acordar nuevas condiciones técnicas y económicas para el contrato.

El consorcio constructor está integrado por la compañía china Gezhouba Group y las firmas argentinas Eling Energía y Hidrocuyo.

"Acordamos el reinicio de las obras de las represas de Santa Cruz, que llevaban años de suspensión por incumplimientos contractuales. Con esta decisión, regularizamos las condiciones para retomar inicialmente la construcción de represa Cepernic", expresó Caputo a través de un mensaje en redes sociales.

Desde la Secretaría de Energía indicaron que para completar las dos centrales hidroeléctricas proyectadas aún será necesaria una inversión cercana a los 5.000 millones de dólares.

El proyecto fue licitado originalmente en 2013 y su finalización estaba prevista para 2023. Sin embargo, la ejecución se vio afectada por distintos problemas contractuales, falta de actualización de precios frente al aumento de costos y una acumulación de reclamos de las empresas constructoras.

Según datos oficiales, desde 2016 no se habían realizado redeterminaciones de precios, lo que derivó en reclamos de las contratistas por más de 700 millones de dólares. En ese contexto, las obras avanzaron con lentitud hasta quedar prácticamente detenidas a fines de 2023, tras el cambio de administración nacional.

Plazos y expectativas de finalización

El ministro de Economía estimó que la represa podría estar terminada hacia 2030. Una vez operativa, la central hidroeléctrica aportaría alrededor de 1860 GWh al sistema eléctrico argentino, contribuyendo -según el Gobierno- a fortalecer la matriz energética del país.

"Cumplimos los compromisos asumidos y seguimos normalizando el sector energético", sostuvo Caputo.

El gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, también celebró la firma del nuevo acuerdo y destacó la importancia del proyecto para la provincia. "Llegar a este punto costó mucho trabajo y muchísimas reuniones, pero finalmente logramos dar el paso", señaló.

En una primera etapa se prevé la reincorporación de unos 150 trabajadores, aunque antes de la paralización el proyecto había llegado a emplear a más de 3000 personas entre técnicos y operarios.

La reactivación plena de la obra se daría después del invierno, cuando las condiciones climáticas en la zona del río Santa Cruz permiten avanzar con mayor intensidad en los trabajos. En ese escenario, se estima que la construcción podría volver a demandar cerca de 1800 trabajadores.

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