Guerra en Medio Oriente

Israel bombardea Irán y el Líbano mientras Estados Unidos dice que los ataques se intensificarán

Las evacuaciones sin precedentes en la capital libanesa reflejan la magnitud de un conflicto que ya se extiende por toda la región.

Este viernes, Israel bombardeó Beirut, la capital del Líbano, tras ordenar una evacuación inédita de todos los suburbios del sur de la ciudad. La ofensiva marca una importante escalada en la guerra contra Irán, sobre la que el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, advirtió que "está a punto de intensificarse drásticamente".

Así, el Líbano se está convirtiendo rápidamente en el punto más candente del conflicto regional que comenzó hace una semana con los ataques conjuntos de Washington y Tel Aviv. Mientras el humo se elevaba por los nuevos bombardeos en Beirut y sus alrededores, el ejército israelí advirtió a más aldeas del valle de la Bekaa -bastión del grupo terrorista Hezbollah en el sur- que se desplazaran hacia el norte ante los recientes ataques en la zona.

Hegseth, quien habló en una conferencia de prensa junto al almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de Estados Unidos, ofreció pocos detalles al prometer un inminente aumento en los ataques.

"Hay más escuadrones de cazas, más capacidades, más capacidades defensivas", dijo el funcionario. "Y más oleadas de bombarderos con mayor frecuencia", agregó.

Bombas sobre Beirut

Israel llevó a cabo al menos 11 ataques aéreos el jueves por la noche y en las primeras horas del viernes contra los suburbios del sur de Beirut.

El Ejército israelí emitió un aviso el jueves por la noche en el que instó a los residentes a "salvar su vida y evacuar sus hogares de inmediato". Dos hospitales desalojaron a sus pacientes y al personal. No se reportaron víctimas hasta el momento.

Humo se eleva tras un ataque aéreo israelí en Dahiyeh, en los suburbios del sur de Beirut, Líbano, el 6 de marzo de 2026Hussein Malla - AP

Los ataques israelíes en Dahiya, una zona densamente poblada con áreas comerciales y residenciales de Beirut que es un bastión de Hezbollah, fueron los más intensos desde el alto el fuego de finales de 2024. Al menos tres edificios colapsaron, se desató un incendio en una estación de servicio y miles de personas fueron desplazadas hacia otras partes de la capital.

Cuando amanecía el viernes, tras una noche de bombardeos, varios residentes desplazados de Dahiya se refugiaban bajo rotondas o en estacionamientos vacíos del centro de Beirut, o dormían dentro de autos estacionados a lo largo de un paseo marítimo. Algunos dijeron que habían abandonado sus casas llevando apenas colchones delgados o unos pocos utensilios, huyendo mientras el televisor seguía encendido o cuando estaban preparando las comidas para romper el ayuno del Ramadán.

El Ministerio de Salud libanés indicó que la cifra de muertos ha aumentado a 123 desde el recrudecimiento de las hostilidades entre Israel y Hezbollah, que atacó a su vecino en los primeros días de la guerra.

El primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, arremetió contra Israel y Hezbollah por la crisis actual al manifestar que el Estado y el pueblo libaneses "no eligieron esta guerra".

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán lanzó el viernes una serie de drones y misiles contra objetivos en Tel Aviv, según un comunicado difundido por IRNA, la agencia estatal de noticias. Las sirenas antiaéreas sonaron en la ciudad, y el Ejército israelí informó haber detectado lanzamientos desde Irán, aunque no se reportaron daños importantes de inmediato.

Explosiones en Teherán

Teherán, la capital de Irán, fue blanco de intensos ataques aéreos durante la noche. Según decenas de residentes que enviaron mensajes a The New York Times, más de una docena de fuertes explosiones sacudieron las zonas central y oriental de la ciudad. La televisión estatal iraní reportó que los bombardeos apuntaron al complejo del fallecido líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, así como a un área cercana al palacio presidencial y al Consejo de Seguridad Nacional. Khamenei murió en un ataque aéreo el sábado pasado, y su hijo, Mojtaba Khamenei, es visto como el principal candidato para sucederlo.

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, advirtió el jueves que el conflicto podría convertirse en un "pantano para quien decida seguir adelante con él". Funcionarios de Estados Unidos e Israel ofrecieron una evaluación diferente, afirmando que su campaña en curso ha degradado significativamente las capacidades militares de Teherán.

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