Vendimia 2026

Multitudinaria Vía Blanca celebró los 90 años de la Vendimia

El desfile de carros alegóricos recorrió el microcentro de Mendoza con las 18 reinas departamentales, música en vivo y miles de espectadores que acompañaron la fiesta con canastos, carteles y aplausos en una de las celebraciones más esperadas del calendario vendimial.

La Vía Blanca de las Reinas volvió a iluminar el centro de la Ciudad de Mendoza y convocó a miles de mendocinos y turistas que se acercaron para disfrutar de uno de los eventos más emblemáticos de la Fiesta Nacional de la Vendimia. En una edición especial que celebra los 90 años de la fiesta, el tradicional desfile de carros alegóricos recorrió las principales calles del microcentro con las candidatas departamentales al cetro nacional 2026.

A lo largo del recorrido, el público acompañó con entusiasmo el paso de las soberanas, que el próximo domingo competirán por la corona nacional. Como es habitual, los espectadores llevaron canastos para recibir productos regionales de cada departamento, una costumbre que se repite año tras año tanto en la Vía Blanca como en el Carrusel. A esto se sumaron carteles de aliento y mensajes de apoyo a las candidatas, que aportaron color y emoción a la celebración.

El desfile comenzó con la Banda de Música "Cabo 1° Gustavo Ramet" de la Policía de Mendoza, una de las más antiguas del país y protagonista histórica de la Vendimia. Desde hace 89 años participa de manera ininterrumpida en la Vía Blanca y en el Carrusel, marcando el inicio de los festejos con su repertorio.

Luego apareció la imagen de la Virgen de la Carrodilla, patrona de los viñedos, escoltada por la Federación Gaucha de Mendoza "General San Martín" junto a distintos centros tradicionalistas. La presencia de los gauchos forma parte del espíritu tradicional de la fiesta y remite a los orígenes de la Vendimia.

Uno de los momentos más esperados fue el paso del carro oficial de la Vendimia, donde viajaron la reina nacional Alejandrina Funes y la virreina Sofía Perfumo, quienes se preparan para entregar la corona a una nueva soberana. El diseño del carro representó una línea del tiempo del proceso de vinificación, con símbolos como la Pachamama, las acequias, la vid, antiguas maquinarias y las reinas como embajadoras del turismo, la cultura y la historia de Mendoza.

El desfile también incluyó el carro de la Dirección Provincial de Adultos Mayores, con la reina provincial Gladys Doña y su virreina Gladys Fernández, y el carro "Vendimia para Todxs", que celebró la diversidad y la inclusión con la presencia de sus reyes nacionales y candidatos a la próxima elección.

Tras ellos comenzaron a desfilar los carros de los 18 departamentos mendocinos, cada uno con su propuesta artística inspirada en su identidad, su paisaje y su producción.

Guaymallén abrió el recorrido departamental con su reina Victoria Segura y un diseño inspirado en su fiesta vendimial "Guaymallén de mis amores", que reflejó distintas historias de amor y la identidad del departamento ligada al comercio y la agricultura.

San Rafael presentó a su soberana Azul Antolínez con un carro inspirado en su vendimia "Tierra de Sueños", mientras que Luján de Cuyo rindió homenaje al Malbec y a la tradición vitivinícola con un gran tonel de madera como símbolo central.

Tupungato destacó sus vinos de altura y su condición de Capital de la Nuez, mientras que Godoy Cruz combinó historia y modernidad con un carro que recordó a Delia Larrive Escudero, la primera reina nacional de la Vendimia en 1936.

San Martín propuso una figura femenina que simbolizó la vid y la Madre Tierra, mientras que General Alvear representó el río Atuel como el "alma de la tierra" y homenajeó a sus reinas nacionales.

La Paz puso en valor el trabajo de la mujer cosechadora de junquillo, Junín destacó su identidad como "jardín de Mendoza" y Tunuyán evocó el agua de montaña y el paisaje del Valle de Uco como origen de la producción.

Por su parte, la Ciudad de Mendoza rindió homenaje a los 90 años de la fiesta con un carro que combinó elementos históricos con recursos tecnológicos y una figura central de sommelier como símbolo de conocimiento del vino.

San Carlos destacó su identidad aromática, Malargüe presentó una propuesta que unió a Mendoza con su territorio a través de la vid, y Lavalle rindió homenaje a la cultura huarpe y al paisaje del secano.

Las Heras evocó el legado sanmartiniano con un diseño inspirado en los hitos del Ejército Libertador, mientras que Maipú homenajeó a los inmigrantes que desarrollaron las vides y olivares del departamento.

Rivadavia puso el foco en la importancia del agua como base de la producción vitivinícola, y Santa Rosa cerró el desfile con una propuesta que celebró la historia, la naturaleza y el trabajo de la tierra.

Entre el público también se destacaron turistas que vivieron por primera vez la experiencia vendimial. Gabriela, visitante de la provincia del Chaco, aseguró que le sorprendió la movilización de la ciudad y el clima festivo. "Se percibe una felicidad muy contagiosa en la gente por lo que está viviendo", expresó.

Vecinos mendocinos también destacaron el valor cultural de la celebración. "La Vendimia tiene un reconocimiento a nivel mundial y una impronta muy grande", coincidieron algunos asistentes.

Con música, luces y miles de personas acompañando el recorrido, la Vía Blanca volvió a confirmar su lugar como uno de los momentos más esperados de la Vendimia. A 90 años de la primera edición de la fiesta, Mendoza volvió a celebrar su identidad vitivinícola y el trabajo de la tierra que dio origen a su tradición más emblemática. 

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