Conflicto en Medio Oriente

Crisis del Brent: Petroleras aplican cupos al gasoil para frenar el arbitraje de precios

La escalada del Brent por el conflicto en Irán destruye los márgenes de refinación en Argentina. Las empresas restringen el canal mayorista y blindan surtidores para evitar el arbitraje de precios.

El mercado de combustibles en Argentina enfrenta una de sus mayores tensiones en los últimos años. El barril de petróleo Brent, referencia global, cerró este viernes por encima de los US$ 93, impulsado por la guerra en Irán y registrando un alza del 25% en apenas una semana. Este salto internacional ha dejado los márgenes de refinación locales en terreno negativo, obligando a las petroleras a tomar medidas drásticas para proteger su rentabilidad.

Con un crudo que supera los US$ 90, la contribución marginal del negocio de refinación se ha vuelto negativa por primera vez en años. En términos prácticos, el valor de venta de los combustibles procesados ya no alcanza para cubrir los costos de destilación y operación.

Ante este escenario, la industria ha reaccionado con dos medidas clave:

-Cuotificación en el segmento mayorista: Refinadoras privadas han comenzado a negar el despacho de gasoil a clientes sin contratos previos y a aplicar cupos estrictos incluso a quienes tienen acuerdos vigentes. Esto afecta directamente al agro, la industria y el transporte.

-Control del "cruce de canal": Para evitar que los grandes consumidores migren al mercado minorista (estaciones de servicio) atraídos por precios más bajos, las petroleras han reforzado los controles en los surtidores, buscando garantizar el abastecimiento del usuario común.

El rol de YPF y la tecnología de precios

YPF, que controla el 55% del mercado, se mantiene como el jugador determinante. Aunque fuentes de la compañía estatal negaron la aplicación de cupos oficiales, el sector anticipa ajustes de precios inminentes y graduales, posiblemente diferenciados por región.

Para gestionar esta volatilidad, la empresa utiliza su Real Time Intelligence Center, una plataforma analítica que permite monitorear y actualizar en tiempo real la política de precios en su red de más de 1.600 estaciones de servicio. En el mercado también operan con cautela Shell (Raízen), Axion Energy y Puma (Trafigura).

La brecha entre el Brent y el crudo local

El desfasaje técnico es evidente: mientras el Brent promedió los US$ 85, el crudo doméstico (Medanito de Vaca Muerta) se validó en febrero cerca de los US$ 67. A este valor se le descuenta un 4% de derechos de exportación (retenciones), alícuota que el Estado nacional redujo desde el 8% tras la caída de precios internacionales por debajo de los US$ 65 durante el mes pasado.

En los últimos cinco años, el sector de Oil & Gas logró un equilibrio de autogestión sin intervención estatal directa. Este esquema permitía que productoras no integradas -como Vista, Tecpetrol, Pluspetrol, Pampa, Chevron y Phoenix- exportaran a precios internacionales, mientras garantizaban el crudo interno a valores que dejaban margen a las destilerías.

Sin embargo, si el petróleo se estabiliza entre los US$ 85 y US$ 90, el atraso de los precios en el surtidor frente a la paridad internacional podría alcanzar el 20%. Esta brecha obligará a las empresas a una autorregulación constante para recomponer precios de forma gradual y evitar tensiones mayores en el sistema de abastecimiento nacional.

Con información de Econojournal

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