Economía

Pánico en los mercados globales: las bolsas asiáticas caen con fuerza tras el salto del petróleo

Las acciones en Asia registraron pérdidas de hasta 8% mientras el crudo se disparó más de 20% por la tensión en Medio Oriente. Los futuros de Wall Street anticipan otra jornada negativa y aumenta la volatilidad financiera.

Los mercados financieros internacionales comenzaron la semana bajo fuerte presión. Las principales bolsas de Asia registraron caídas pronunciadas en las primeras operaciones del lunes, en un contexto marcado por el fuerte incremento del precio del petróleo y la creciente incertidumbre global vinculada a la guerra en Medio Oriente.

En Tokio, el índice Nikkei 225 abrió con un descenso cercano al 6,6%, reflejando la reacción de los inversores frente al riesgo de que el conflicto afecte el suministro energético mundial. En tanto, en Seúl, el KOSPI llegó a retroceder 8,1%, profundizando el clima de cautela en los mercados asiáticos.

La tendencia negativa también se replicó en China. El Shanghai Composite registró una baja cercana al 1%, mientras que el Hang Seng de Hong Kong perdía alrededor de 2,5% en el inicio de la jornada.

La situación genera especial preocupación en Japón, la cuarta economía del planeta y uno de los mayores importadores de crudo. El país depende en gran medida de la energía proveniente de Medio Oriente, que representa cerca del 95% de su abastecimiento. Ante este escenario, la primera ministra Sanae Takaichi informó que el país cuenta con reservas estratégicas equivalentes a 254 días de consumo interno. Según reportes de la agencia Kyodo News, el gobierno evalúa la posibilidad de liberar parte de esos recursos para amortiguar el impacto del alza del petróleo.

La dependencia energética también es significativa en Corea del Sur, que figura entre los mayores importadores de crudo del mundo, mientras que China continúa siendo el principal comprador global de petróleo.

Las señales de tensión no se limitan a Asia. Los contratos futuros en Wall Street anticipaban un inicio de jornada complicado en Estados Unidos. Los futuros del Dow Jones Industrial Average retrocedían cerca de 1,9%, los del S&P 500 caían 1,86% y los del Nasdaq-100 descendían más de 2%. Por su parte, el Russell 2000, que sigue a compañías de menor capitalización, registraba pérdidas superiores al 3,5%.

Otro indicador que reflejaba el nerviosismo del mercado era el CBOE Volatility Index (VIX), conocido como el "índice del miedo", que subía alrededor de 12% hasta los 29,4 puntos, señal de que los inversores prevén fuertes oscilaciones en los activos financieros.

En paralelo, el mercado energético experimentaba movimientos extremos. El barril de West Texas Intermediate avanzaba más de 25%, mientras que el Brent, referencia internacional del crudo, subía más de 24%. La escalada refleja el temor a posibles interrupciones en la producción o el transporte de petróleo desde el Golfo Pérsico.

Otros combustibles también mostraban incrementos significativos. La gasolina registraba una suba cercana al 11,5% y el gas natural avanzaba alrededor de 6,2%, evidenciando el impacto directo de la crisis geopolítica sobre los precios de la energía.

En contraste, algunos activos tradicionalmente considerados refugio operaban con caídas. El oro perdía alrededor de 2,2% y la plata retrocedía cerca de 3,7%. En el mercado agrícola, en cambio, predominaban las subas: el trigo avanzaba cerca de 2%, el maíz ganaba 1,17% y la soja registraba un alza de aproximadamente 1,16%.

La combinación de bolsas en baja, energía en alza y mayor volatilidad refleja el impacto inmediato que la escalada del conflicto en Medio Oriente está teniendo sobre la economía global. Los inversores temen que el encarecimiento del petróleo impulse nuevas presiones inflacionarias, genere interrupciones en la cadena energética y afecte el crecimiento mundial.

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