Justicia

Identificaron en Córdoba los restos de un mendocino desaparecido durante la dictadura

Se trata de Ramiro Bustillo Rubio, oriundo de San Rafael, secuestrado en 1977 en la capital cordobesa. Sus restos fueron hallados en una fosa del ex centro clandestino La Perla. La investigación sugiere que podría haber otro mendocino enterrado en el mismo sitio.

La organización H.I.J.O.S. Córdoba confirmó la identificación de uno de los cuerpos encontrados en una fosa del ex centro clandestino de detención La Perla. Se trata de Ramiro Bustillo Rubio, un joven oriundo de San Rafael que había sido secuestrado el 18 de octubre de 1977 durante la última dictadura militar.

El hallazgo forma parte de un trabajo de investigación y recuperación de restos de víctimas del terrorismo de Estado. Entre los datos que manejan los investigadores aparece además una posible pista sobre la presencia de otro mendocino desaparecido que también habría sido enterrado en el mismo lugar.

Bustillo Rubio tenía 25 años cuando fue capturado en la vía pública en la ciudad de Córdoba. Su secuestro ocurrió en el marco de una serie de operativos dirigidos contra militantes comunistas ordenados por el entonces jefe del III Cuerpo del Ejército, Luciano Benjamín Menéndez.

El joven militaba en el Partido Comunista con el seudónimo "Antonio". En ese momento cursaba cuarto año de Ingeniería en la Universidad Nacional de Córdoba y trabajaba como dibujante técnico en la automotriz Fiat.

Estaba casado con Alicia Noemí De Leonardi. La pareja tenía un hijo y aguardaba el nacimiento de su segunda hija, Elena, quien llegó al mundo después de la desaparición de Bustillo Rubio.

Según consta en el Archivo Provincial de la Memoria, el mendocino fue trasladado inicialmente al centro clandestino conocido como Departamento 2 de Informaciones de la Policía de Córdoba. Posteriormente permaneció detenido en La Perla, uno de los principales engranajes del sistema represivo montado en esa provincia.

Los responsables de su secuestro y desaparición fueron condenados en el juicio de la megacausa conocida como "La Perla-La Ribera-D2", en la que se investigaron crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura.

Tras conocerse la identificación de los restos, familiares de Bustillo Rubio expresaron su emoción en declaraciones al medio La Tinta. "El único relato es la verdad. Y la verdad es que te llevaron lejos, tan lejos que pasaron años, tan lejos que duele la alegría de encontrarte", manifestaron. Y agregaron: "Encontrarte fue recuperar identidad. Ahora podemos pensarte y sentir que ya no estás solo".

El funcionamiento del centro clandestino

La Perla operó entre 1976 y 1978 como uno de los principales centros clandestinos de detención, tortura y exterminio bajo el control del III Cuerpo de Ejército comandado por Menéndez. En ese lugar se estima que estuvieron cautivas alrededor de 2.500 personas.

El sitio también era conocido por los represores como "la universidad". Según explicaron responsables del espacio de memoria, los detenidos eran alojados inicialmente en cinco habitaciones que los militares llamaban "las oficinas". Allí les quitaban su identidad, les asignaban un número y quedaban a la espera de nuevas órdenes.

"Hasta que llegaba la orden de los altos mandos para ‘trasladarlos', el eufemismo que utilizaban para referirse a los fusilamientos o desapariciones", explicó en su momento Emiliano Fessia, ex director del espacio.

En 2016, el Tribunal Oral Federal N.º 1 de Córdoba dictó sentencia en la megacausa La Perla-La Ribera. En ese proceso judicial se condenó a prisión perpetua a 38 represores y se absolvió a cinco acusados por crímenes de lesa humanidad cometidos contra 711 víctimas.

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