La inflación vuelve a tomar impulso en marzo
Relevamientos privados detectan una aceleración de precios en el inicio del mes, con aumentos destacados en carnes, lácteos y pescados. El Gobierno sostiene que responde a la corrección de tarifas y espera una desaceleración después del primer trimestre.
Luego del 2,9% registrado en febrero por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, distintos relevamientos privados muestran que la inflación volvió a mostrar señales de aceleración durante las primeras semanas de marzo. Las mediciones coinciden en señalar que los aumentos continúan concentrándose en productos de consumo masivo, en especial alimentos.
El propio presidente Javier Milei había anticipado que el proceso de desinflación podría demorarse hasta después del primer trimestre del año. Según su pronóstico, recién hacia mitad de año la variación mensual del índice de precios comenzaría con un "cero", aunque las estimaciones del sector privado todavía no reflejan ese escenario.
Tras la publicación del dato de febrero, el ministro de Economía Luis Caputo sostuvo que la dinámica actual responde a un proceso de "corrección de precios relativos". De acuerdo con su explicación, la economía atraviesa una etapa de recomposición de tarifas y ajustes regulatorios en diferentes sectores, lo que impacta de manera directa en el índice general.
Esa situación quedó reflejada en la composición del IPC del mes pasado. Mientras los servicios subieron 4%, los bienes aumentaron 2,3%. Dentro de los primeros se destacaron los incrementos en vivienda, electricidad, gas y otros combustibles, que registraron un alza de 6,8%, mientras que prendas de vestir y calzado prácticamente no mostraron variaciones.
Qué muestran las mediciones privadas
Los informes de consultoras privadas también reflejan la persistencia de la presión inflacionaria. Según la firma Analytica, los precios de alimentos y bebidas en el Gran Buenos Aires registraron un aumento semanal del 0,2% en la segunda semana de marzo. En el promedio de las últimas cuatro semanas, la suba llegó al 2,2%, mientras que la proyección mensual del índice general ronda el 2,9%.
Dentro de la canasta relevada por la consultora, los mayores incrementos se observaron en pescados y mariscos, que acumularon un alza de 8,5% en el último mes, seguidos por carnes y derivados con un aumento del 3,7%. También se registraron subas en panificados y cereales, mientras que las verduras se mantuvieron prácticamente sin cambios.
Un panorama menos favorable para el Gobierno surge del relevamiento realizado por Econviews. En el segmento de supermercados, la consultora detectó un incremento del 0,8% semanal en alimentos y bebidas durante la segunda semana del mes. En ese caso se destacaron aumentos significativos en fiambres, con un promedio de 5,8%, mientras que el rubro de frutas y verduras mostró una baja de 0,7%.
El acumulado de las últimas cuatro semanas en esa medición alcanzó el 3,3%, lo que confirma que la inflación en alimentos continúa en niveles elevados.
El informe más exigente
Entre los relevamientos más duros figura el de LCG. Según su informe al 12 de marzo, los alimentos y bebidas registraron un aumento del 1,1% semanal, marcando la segunda semana consecutiva con subas superiores al 1%.
Con ese resultado, la inflación acumulada del rubro en lo que va del mes alcanzó el 2,7%. A su vez, el promedio móvil de las últimas cuatro semanas se ubicó en 3,7%, apenas por debajo del registro anterior pero todavía en niveles altos.
La consultora indicó que el 75% del incremento semanal estuvo explicado por las subas en carnes y lácteos, dos categorías que vienen presionando sobre el índice desde finales de 2025. Además, el 13% de los productos relevados registró aumentos de precios en la última semana, una proporción superior a la observada en meses anteriores.
El detalle por categorías muestra que las mayores variaciones se concentraron en carnes, bebidas, panificados y lácteos, todos con incrementos mensuales superiores al 3%. En cambio, verduras y algunos productos frescos exhibieron variaciones menores o directamente nulas.
Qué anticipan los bancos y consultoras
Las proyecciones de entidades financieras internacionales tampoco son particularmente optimistas. En un informe reciente, el banco JPMorgan Chase señaló que el índice de precios podría ubicarse cerca del 3% mensual durante marzo.
El reporte menciona que el inicio del ciclo lectivo -que impacta en las cuotas educativas- junto con nuevos ajustes en tarifas reguladas, como electricidad, agua y combustibles, seguirán presionando sobre el indicador.
Según ese análisis, la inflación mensual probablemente se mantenga por encima del 2% al menos hasta comienzos del segundo trimestre de 2026. Luego podría moderarse hasta alrededor del 1,5% mensual, lo que implicaría una inflación anual cercana al 26,5%.
Expectativas y riesgos
Las previsiones del mercado también fueron revisadas al alza en el último Relevamiento de Expectativas de Mercado elaborado por el Banco Central de la República Argentina. Allí los analistas elevaron sus estimaciones tanto para febrero como para marzo.
A ese escenario se suma un factor adicional: el posible impacto en los surtidores de la suba del precio internacional del petróleo. La consultora Eco Go elaboró distintos escenarios que contemplan el traslado del aumento del barril al precio de la nafta.
En el escenario más moderado, el litro podría subir cerca de 8,7%, con un impacto de 0,3 puntos porcentuales en la inflación. En cambio, en el escenario más extremo el precio podría aumentar casi 30%, con una incidencia potencial de hasta 1,1 puntos en el índice general.
En este contexto, la evolución de los alimentos -especialmente carnes y lácteos- sigue siendo el principal factor que explica la dinámica inflacionaria del mes. La tendencia en estos rubros resulta clave para anticipar el comportamiento del índice general y el efecto sobre el poder de compra de los hogares.