Economía

Carne más cara: qué factores explican el aumento y qué puede pasar con los precios

El ex subsecretario de Mercados Agropecuarios Javier Preciado Patiño analizó en Radio Post las razones detrás de la suba de la carne vacuna: menor faena, expectativas de mayores exportaciones y cambios en el consumo que presionan los valores en el mercado interno. Además, anticipó qué podría pasar con los precios en los próximos meses.

El precio de la carne vacuna volvió a ubicarse en el centro del debate económico en Argentina. El aumento registrado en los últimos meses coincide con un contexto de menor consumo interno y un creciente reemplazo por otras proteínas más económicas.

Para el ingeniero agrónomo y ex subsecretario de Mercados Agropecuarios, Javier Preciado Patiño, el fenómeno responde a una combinación de factores que impactan directamente en la cadena de producción.

Según explicó en el programa "A pesar de las llamas" por Radio Post, el punto de partida está en el valor de la hacienda. "Hay una convergencia de factores porque se da un aumento de la hacienda, que es lo que dispara en cadena el precio de la media res, el frigorífico y finalmente el precio de la carne en el mostrador", señaló.

La suba se da en un escenario particular, donde el consumo se retrae por el aumento de precios y por la competencia de otras carnes. "Hoy tenés el cerdo con una calidad excepcional y lo podés conseguir prácticamente a la mitad de lo que valen los cortes de carne vacuna", afirmó.

Esa diferencia está modificando el comportamiento de los consumidores. En las carnicerías, el cambio ya se percibe en la cantidad de mercadería que se vende. "El carnicero que el año pasado bajaba cuatro medias reses por semana, hoy baja tres y capaz que dos", explicó.

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Un salto de precios y menos faena

Preciado Patiño sostuvo que el incremento de los valores no es un fenómeno aislado, sino que forma parte de una tendencia que se repite desde hace varios años. "Desde hace tres años la hacienda viene aumentando como de a saltos: pega un salto fuerte, se estabiliza y después vuelve a subir", indicó.

En ese sentido, consideró que el aumento actual corresponde a una nueva etapa de ese proceso. "Hoy estaríamos viendo este nuevo salto que empezó en diciembre y que yo creo que está terminando ya", señaló.

Otro dato relevante es la caída de la actividad en los frigoríficos. "En enero y febrero la faena está cayendo 11% promedio", explicó, aunque aclaró que el impacto de ese dato no alcanza por sí solo para justificar el nivel de precios actual.

Para el especialista, detrás de esa dinámica aparece un factor clave: las expectativas del sector ganadero ante posibles mejoras en el mercado internacional. "Hay una expectativa vinculada a que vamos a exportar mucha más carne a Estados Unidos y a que va a crecer la exportación a la Unión Europea", sostuvo.

Esa perspectiva lleva a algunos productores a retener animales para engordarlos más antes de enviarlos al mercado. "En vez de mandarlo a faena con 350 kilos, lo quieren llevar a 410 para exportación, y eso retira oferta del mercado interno", explicó.

Sin embargo, el especialista cree que el mercado podría comenzar a encontrar un equilibrio en las próximas semanas. "Me parece que ahora estamos entrando en una etapa en la que la suba se va a frenar, básicamente porque la gente deja de comprar y eso hace que las cosas se acomoden", dijo.

En ese escenario, el precio de la carne refleja con claridad cómo se forma el valor a lo largo de la cadena. "Si por el animal en pie pagás 5000 pesos el kilo, cuando sale del frigorífico vale 10.000 y en el mostrador se termina pagando cerca de 20.000 pesos el kilo", detalló.

A mediano plazo, Preciado Patiño cree que el país está frente a un cambio estructural en el consumo. "En Argentina va a pasar lo mismo que en otros países: si querés comer carne vacuna vas a tener que pagar entre un 50% y un 70% más que por el cerdo o el pollo", afirmó.

Ese escenario, según explicó, responde en gran parte a los costos de producción. "Para que un novillo gane un kilo hay que darle siete kilos de alimento, mientras que al cerdo le das menos de tres y al pollo unos dos kilos y medio", explicó.

La diferencia productiva, que durante años no se reflejaba plenamente en el mercado, comienza ahora a verse con claridad en los precios finales.

Para los próximos meses, el analista espera cierta estabilidad. "Ahora vamos a entrar en una etapa de estabilización de precios, porque el consumo ya dice basta", señaló.

Ver: El consumo de carne vacuna volvió a crecer pese a la suba de precios 

Sin embargo, advirtió que el comportamiento del mercado internacional podría volver a presionar los valores hacia fin de año. "Si se acelera la exportación a Estados Unidos o a Europa, podríamos ver en el segundo semestre una nueva suba", concluyó.

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