Golpe de Estado de 1976

Miriam Fernández, nieta 127: "No niego la historia, exijo una verdad completa"

Tras su participación en el video oficial a 50 años del golpe militar, Miriam Fernández. Defendió su decisión de mantener el apellido de sus apropiadores, analizó la militancia de sus padres biológicos y los cuestionó por la "exposición" en su gestación en la clandestinidad.

Florencia Panello

Miriam Fernández, la nieta recuperada número 127, se convirtió ayer en una de las figuras centrales tras dar su testimonio en un documental de una hora publicado por el Gobierno nacional. 

  En una entrevista en el programa "A pesar de las llamas" por Radio Post, Fernández que nació en cautiverio en la ESMA, el centro clandestino de detención (CCD) más horroroso de la dictadura, profundizó en su historia personal, marcada por un origen mendocino y un proceso de identidad que la llevó a enfrentarse legalmente con las Abuelas de Plaza de Mayo para mantener el apellido de quienes la criaron. 

La identidad y el vínculo con sus apropiadores

Fernández fue contundente al explicar por qué decidió no cambiarse el apellido tras conocer su origen. "Yo no decido tener el apellido de mi apropiador, yo decido tener el apellido y la identidad de 40 años de vida, con lo cual eso significa que yo viví en un seno familiar con hermanos, con sobrinos, con hijos", afirmó. 

A pesar de que la justicia condenó a por apropiación a quien ella considera su padre de crianza, por eso dijo: "legalmente podes decir que es mi apropiador, pero en el plano familiar y de sentimiento es mi papá", y aclaró "yo sé que cometió un error, eso lo reconozco, pero no me robó. Fueron las circunstancias de la vida". 

Sobre cómo se entero de su historia, sostuvo "cuando yo me enteré era muy chica, fue entrando a la adolescencia y en realidad con el único que podía llegar a hablarlo era con mi papá. Mi mamá estaba muy cerrada, no me contó cómo había llegado yo a la casa de ellos, qué pasó después, cómo hicieron, cómo llegaron a adoptarme, ilegalmente, digamos"

El reclamo por la "memoria completa"

Sobre su participación en el video de Casa Rosada argumentó, "porque es la mirada que yo comparto y que yo siempre pregoné;  justamente por estar de un lado y del otro. Yo lo hablé en varios gobiernos y nadie me dio el espacio para manifestarme o hablar y contar mi historia y mi verdad"

Fernández aclaró que su intención no es negar los crímenes de la dictadura, sino exigir explicaciones sobre el contexto que llevó a su desaparición y apropiación. "Yo soy víctima y exijo que se cuente por qué llegué a ser apropiada". 

Según relató, su madre era mendocina y su padre sanjuanino era un "jefe montonero" y ambos estuvieron tres años en la clandestinidad antes de ser capturados en La Perla cuando su madre cursaba el octavo mes de embarazo. En la ESMA, quedó registrada como el primer parto en ese CCD.

El cuestionamiento a sus padres biológicos

Durante la entrevista, Fernández expresó que atravesó un complejo proceso de reproche hacia sus padres biológicos por haberla expuesto a los riesgos de la militancia armada. "Yo no entendía cómo puede ser que mi mamá me haya expuesto con 8 meses de embarazo", confesó, aunque aclaró que "uno se cuestiona, después entendí que yo no soy quién para juzgar. Mis padres eligieron ser parte de un movimiento que defendió en una ideología. Mis padres de crianza eligieron y decidieron quedarse con una niña, una niña que no era propia, con las consecuencias que cada uno por su lado les tocaba. Yo no elegí mi vida, ahí está el tema."

Finalmente, lamentó no haber buscado su identidad antes de que su abuelo materno, a quien describió como un buscador incansable; falleciera sin poder reencontrarse con ella. 

"Hubo mucho dolor de un lado y del otro. Eso es el dolor de una parte. ¿Por qué sí el dolor de una parte y el dolor de la otra parte no? ¿Por qué ponernos en una vereda de un lado y del otro? Si hubo dolor igual en la historia, un mismo dolor", cerró Fernandez.

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