Entrevista

Empresarios del sur mendocino advierten por la crisis de las pymes: "No hay plata en la calle"

La Cámara de Comercio de San Rafael, junto a entidades de General Alvear y Malargüe, reclamó alivio impositivo, crédito accesible y medidas para sostener la actividad. Alertan por caída del consumo, costos en alza y dificultades para mantener el empleo.

Las cámaras empresarias del sur de Mendoza encendieron una señal de alerta por la situación que atraviesan las pequeñas y medianas empresas de la región. A través de un comunicado conjunto, las entidades de San Rafael, General Alvear y Malargüe plantearon la necesidad de medidas urgentes para aliviar la presión fiscal, mejorar el acceso al crédito y sostener la actividad económica.

El gerente de la Cámara de Comercio de San Rafael, Alejandro Flores, explicó en el programa "A pesar de las llamas" por Radio Post que el documento surge de una preocupación creciente entre los empresarios del departamento.

"La Cámara de Comercio de San Rafael es una de las entidades gremiales empresarias centenarias del país. Hemos cumplido 107 años de actividad ininterrumpida y tenemos más de 800 socios", destacó.

Según señaló, muchas empresas están enfrentando una situación cada vez más difícil por la combinación de impuestos elevados, caída de ventas y falta de financiamiento.

"Muchos asociados están viendo un avasallamiento muy importante en lo que es la presión fiscal", advirtió.

Uno de los ejemplos que mencionó tiene que ver con las intimaciones que reciben las empresas por atrasos en el pago de cargas laborales.

"Automáticamente desde ARCA, a las 48 horas del vencimiento del 931, se notifica el atraso y aparecen honorarios de unos 45.000 pesos más los intereses", explicó.

A este escenario se suma la dificultad para acceder a financiamiento en el sistema bancario.

"Las tasas que vemos en los bancos siguen siendo tasas positivas y no negativas, entonces se hace muy difícil ir al banco y acceder a una línea de crédito", señaló.

Desde las cámaras empresarias reclamaron la creación de líneas de financiamiento con tasas más bajas y de acceso ágil, que permitan a las pymes atravesar el actual momento económico.

"Necesitamos líneas de crédito con tasa negativa y que sean de rápida gestión", sostuvo Flores.

El dirigente también explicó que muchas empresas ni siquiera pueden acceder a esos créditos porque arrastran problemas fiscales.

"Cuando el empresario se sienta a pedir un crédito le dicen que tiene que estar impecable en ARCA o tener certificado MiPyME. Y muchos van al banco justamente porque hace seis meses que no pueden pagar", afirmó.

En ese contexto, las entidades empresarias también plantearon la necesidad de avanzar en una reforma impositiva que alivie la carga sobre el sector productivo.

"Las cargas fiscales que están teniendo nuestras empresas son muy grandes y se hace inviable cualquier tipo de emprendimiento", sostuvo.

Entre los pedidos concretos figura también la reducción de algunos tributos provinciales.

"Entendemos que hay que seguir bajando la alícuota de Ingresos Brutos, que la provincia lo ha venido haciendo todos los años. Creemos que ese es el camino", señaló.

Flores también advirtió que la crisis económica genera efectos en la estructura productiva de las empresas, como la existencia de capacidad instalada ociosa.

"La capacidad instalada ociosa tiene un costo y la reactivación de la misma tiene un costo mucho más grande", explicó.

A su vez, señaló que la falta de consumo es uno de los principales problemas que enfrentan hoy las pymes.

"No hay circulación efectiva de dinero en la calle. No hay pesos en la calle", afirmó.

El comercio aparece como uno de los sectores más golpeados por esta situación.

"El comerciante tradicional en Mendoza es uno de los que más se está viendo afectado", advirtió.

Otros sectores vinculados a la logística y el transporte también enfrentan dificultades, en parte por el incremento de los costos operativos.

"Una empresa de transporte que trae mercadería desde Buenos Aires a Mendoza también se está viendo perjudicada por los aumentos del combustible", explicó.

La crisis también empieza a tener impacto en la organización laboral de las empresas. En muchos casos, los empresarios buscan evitar despidos, pero aplican otras medidas de ajuste.

"Un comerciante con tres sucursales nos decía que no va a echar empleados, pero sí va a tener que bajar horas", relató Flores.

Según explicó, este tipo de decisiones también genera tensiones internas.

"Empieza a haber una rispidez donde antes no había entre el empresario y sus empleados", sostuvo.

En cuanto a los sectores productivos del sur provincial, el panorama es dispar. Mientras que la ganadería muestra cierta estabilidad, la vitivinicultura enfrenta un escenario más complejo.

"El productor vitivinícola es el más afectado, con un precio del vino prácticamente igual al del año pasado", explicó.

Además, señaló que las bodegas enfrentan dificultades para exportar debido al tipo de cambio y a la estructura de costos.

"Muchos costos están en dólares y la inflación en dólares también existe", indicó.

Pese a las críticas, el dirigente empresario aclaró que la solución no depende únicamente del gobierno provincial.

"El gobierno de Mendoza tiene determinado alcance, pero no es el responsable total de cómo están las pymes", señaló.

En ese sentido, planteó la necesidad de avanzar en una instancia de diálogo entre los distintos niveles del Estado.

"Estamos abiertos a sentarnos en una mesa de diálogo con el municipio, la provincia y la Nación para ver qué alternativas se pueden generar", afirmó.

Y concluyó con una advertencia sobre el impacto que puede tener la crisis en el entramado productivo del interior.

"Tenemos que encontrar herramientas para que nuestras pymes puedan sostenerse y no se siga deteriorando el tejido productivo del interior", señaló.

Esta nota habla de: