Ritos de iniciación

Caso Club Alemán: la familia de la denunciante reclama $96 millones por el presunto abuso sexual

El reclamo civil se suma a la investigación penal por los hechos ocurridos durante un "bautismo" del equipo de hockey en 2023. Seis jugadoras ya fueron imputadas y otras deberán declarar la próxima semana.

La investigación por el presunto abuso ocurrido durante un ritual de iniciación en el equipo de hockey del Club Alemán de Mendoza continúa avanzando en la Justicia y ahora suma un nuevo capítulo. La familia de la joven que denunció los hechos inició una demanda civil por daños y perjuicios en la que reclama una indemnización de 96 millones de pesos contra la institución y contra las jugadoras que habrían participado del episodio.

Este reclamo económico se tramita en paralelo a la causa penal que analiza lo ocurrido durante una actividad interna del plantel. El caso generó un fuerte impacto público en la provincia de Mendoza debido a la gravedad de los hechos denunciados.

En el expediente penal ya fueron imputadas seis de las diez jugadoras involucradas. La acusación es por abuso sexual simple agravado por la participación de dos o más personas. Dos de las deportistas ya brindaron declaración ante la fiscalía durante audiencias que se extendieron por cerca de dos horas cada una. Durante esas instancias presentaron además registros audiovisuales relacionados con lo sucedido.

Las otras cuatro jugadoras deberán presentarse ante la Justicia el martes 14 de abril para prestar declaración.

Cómo habría ocurrido el ritual

Según el relato de la denunciante, los hechos ocurrieron en abril de 2023, durante la noche previa al debut del equipo juvenil en la máxima categoría. El episodio se habría desarrollado en el vestuario femenino del club como parte de un ritual de bienvenida para las jugadoras más jóvenes.

De acuerdo con la versión presentada por la querella, las deportistas menores fueron obligadas a ingresar al camarín y quitarse la remera como parte de la iniciación. En una primera instancia, se les habría cubierto el pecho con hojas de árbol sujetas con cinta adhesiva, quedando expuestas frente al resto del equipo.

Posteriormente, siempre según la denuncia, las jóvenes fueron trasladadas a otro sector del vestuario donde se encontraba el plantel superior completo. Allí, aseguran los abogados de la víctima, se las habría obligado a colocarse en el suelo mientras otras jugadoras registraban la escena con teléfonos celulares.

En ese contexto se habrían producido diversas situaciones consideradas degradantes, como obligarlas a morder un hueso de perro, ingerir alimentos picantes y someterse a intervenciones en el cabello. La denunciante aseguró que, aunque algunas prácticas eran conocidas dentro de estos rituales, la situación se volvió cada vez más humillante.

Según el testimonio presentado ante la Justicia, el episodio escaló luego con actos de mayor violencia simbólica y física. Las jóvenes habrían sido vendadas en los ojos y obligadas a realizar distintas acciones mientras recibían comentarios de tono sexual.

También se denunciaron otras prácticas que, de acuerdo con la querella, terminaron de configurar un escenario de vejaciones dentro del vestuario.

La postura de la defensa

Las jugadoras imputadas rechazan las acusaciones. El abogado defensor de parte del grupo, Fernando Peñaloza, sostuvo que no existió ningún delito y que el episodio debe interpretarse dentro de un contexto de juegos o bromas habituales en rituales de bienvenida.

Según planteó, la actividad se realizó con varias jugadoras y no estuvo dirigida exclusivamente a la denunciante. En ese sentido, aseguró que todas participaron de la misma dinámica.

El defensor también afirmó que no existió ningún tipo de coerción y que las jóvenes ingresaron voluntariamente al vestuario, por lo que, a su entender, la denunciante podría haberse retirado si no estaba de acuerdo con lo que ocurría.

Además, vinculó el avance de la causa judicial con el reclamo económico iniciado contra el club. Según explicó, en un principio se intentó explorar una instancia de conciliación, pero posteriormente la estrategia cambió hacia la presentación de una demanda civil.

Otra de las abogadas que representa a las imputadas, Mariana Silvestri, cuestionó el impacto social que tuvo el caso. Según expresó, la exposición pública derivó en un fuerte señalamiento contra las jugadoras involucradas.

Mientras tanto, la causa penal continúa su curso. La próxima instancia clave será la declaración de las jugadoras que aún no fueron imputadas, prevista para el 14 de abril, momento en el que la investigación podría sumar nuevos elementos para determinar qué ocurrió aquella noche en el vestuario del club.

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