Artemis II encara su momento más crítico: cuándo vuelve la nave Orion y qué desafíos enfrenta la tripulación
Tras rodear la Luna, la cápsula de la misión Artemis II inicia el tramo final del viaje. El regreso a la Tierra de la nave Orion spacecraft pondrá a prueba maniobras de alta precisión, temperaturas extremas y una secuencia de reingreso donde cualquier error puede poner en riesgo a los astronautas.
Después de completar su recorrido alrededor de la Luna y atravesar su cara oculta, la nave Orion spacecraft ya se dirige de regreso a la Tierra. Para los cuatro astronautas de la misión Artemis II, el tramo final del viaje será también el más exigente: el reingreso a la atmósfera terrestre, una fase breve pero cargada de riesgos técnicos.
Si el cronograma previsto por la NASA se mantiene sin cambios, la cápsula iniciará el proceso de descenso este viernes 10 de abril de 2026 a las 20:53 (hora de Argentina). Apenas catorce minutos más tarde, a las 21:07, se espera el amerizaje en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego. Para ese momento, la tripulación habrá pasado cerca de diez días en el espacio, completando la primera misión tripulada del programa lunar Artemis.
La Luna, iluminada por el Sol durante un eclipse solar, es fotografiada por la nave Orion de la NASA el lunes 6 de abril de 2026,
El delicado ángulo de entrada
El regreso desde el entorno lunar exige una precisión extrema. La cápsula debe ingresar a la atmósfera con un ángulo cercano a -5,8 grados respecto del horizonte, dentro de un corredor muy estrecho.
Ese margen es crucial. Si la nave entra demasiado "plana", puede rebotar parcialmente en las capas altas de la atmósfera y prolongar el descenso de forma peligrosa. Si lo hace con una inclinación excesiva, en cambio, las temperaturas y las fuerzas que soporta la cápsula aumentan de forma abrupta.
Los ingenieros de la NASA advierten que el margen de tolerancia es mínimo cuando se trata de velocidades de retorno desde la Luna, debido a los límites térmicos del escudo protector de la nave.
Velocidad extrema y pérdida de comunicaciones
La secuencia final comienza con la separación del módulo de servicio, que es el encargado de la propulsión durante la misión. Una vez descartado, la cápsula queda sola y expone su escudo térmico para enfrentar el descenso.
La llamada "interfaz de entrada" ocurre a unos 122 kilómetros de altura, el punto en el que la nave vuelve a encontrarse con la atmósfera terrestre. A partir de ese momento, todo sucede en pocos minutos.
La cápsula ingresa a más de 40.000 kilómetros por hora, lo que genera un plasma supercaliente alrededor del vehículo. Esa nube ionizada alcanza temperaturas cercanas a 2.700 grados Celsius y provoca una interrupción temporal de las comunicaciones con la tripulación.
Ver: La misión Artemis II regresa a la Tierra tras alcanzar una distancia récord
Paracaídas y amerizaje
Tras atravesar la fase más intensa del frenado atmosférico, comienza la etapa final del descenso. Primero se desprende la cubierta frontal de la cápsula y luego se despliegan dos paracaídas de frenado a unos 7.600 metros de altura.
Más abajo, alrededor de los 2.900 metros, se abren los tres paracaídas principales que reducen la velocidad hasta aproximadamente 27 kilómetros por hora, lo que permite un amerizaje controlado.
El diseño de la cápsula contempla distintas posiciones de caída. Puede tocar el agua erguida, inclinada o incluso invertida. Para corregir esa situación incorpora cinco airbags inflables que la ayudan a recuperar la posición correcta una vez que está en el océano.
Ver: Los astronautas de Artemis II verán partes de la Luna que ningún ser humano ha visto antes
Los riesgos que monitorea la NASA
Aunque el calor extremo suele ser el peligro más evidente, el reingreso concentra varios puntos críticos al mismo tiempo: la orientación de la cápsula, el comportamiento del escudo térmico, la pérdida temporal de comunicaciones, la correcta apertura de los paracaídas y la seguridad del rescate en el mar.
Cada uno de esos pasos debe ejecutarse con precisión. Una falla podría obligar a activar protocolos de contingencia.
Uno de los antecedentes técnicos más relevantes proviene de la misión Artemis I, que no llevaba tripulación. Tras ese vuelo, los ingenieros detectaron desprendimientos inesperados en el material ablativo del escudo térmico. La investigación concluyó que gases generados dentro del material protector -conocido como Avcoat- quedaron atrapados, provocando presión interna y pequeñas fracturas.
Aun así, la agencia espacial concluyó que el sistema seguía siendo seguro para vuelos tripulados y aprobó la misión actual con ajustes en el perfil de reingreso.
La operación no termina cuando toca el agua
El amerizaje no marca el final de la misión. Una vez que la cápsula cae en el océano comienza la compleja operación de rescate.
Los equipos de recuperación deben esperar antes de acercarse, ya que durante el descenso pueden caer fragmentos de la nave al agua y también existe la posibilidad de que haya sustancias peligrosas en el entorno, como residuos de amoníaco del sistema de enfriamiento.
Cuando el área se considera segura, buzos y helicópteros intervienen para asegurar la cápsula y trasladar a los astronautas al buque de recuperación, el USS John P. Murtha. Allí se realizarán las primeras evaluaciones médicas.
Si todo transcurre de acuerdo con el plan de la NASA, tanto la nave como su tripulación estarán a bordo del barco dentro de las dos horas posteriores al amerizaje, completando así una de las etapas más críticas del regreso desde la órbita lunar.
Cronograma del regreso de Artemis II en hora argentina
19:30: comienza la cobertura para el retorno a la Tierra. Se podrá ver en los canales oficiales de NASA (YouTube, Instagram y su web nasa.gov)20:33: separación entre el módulo de tripulación y el módulo de servicio.20:37: maniobra de maniobra de elevación del módulo de tripulación..20:53: interfaz de entreda e inicio formal del ingreso en la atmósfera. Desde ese punto empieza a formarse plasma alrededor de la cápsula y la comunicación se bloquea temporalmente.Durante el descenso: se desprende la cubierta del compartimento delantero; luego se abren los paracaídas de frenado a 25.000 pies y, más tarde, el segundo ser de paracaídas.21:07: splashdown en el Pacífico, frente a la costa de San Diego.23:00: conferencia de prensa posterior al amerizaje desde el Johnson Space Center.
Si la secuencia se completa sin incidentes, Artemis II cerrará la primera gran prueba tripulada de la NASA alrededor de la Luna. También dejará una respuesta clave para el futuro del programa: si la nave está lista para repetir este regreso con márgenes suficientes de seguridad que permitan llevar humanos hasta su superficie.