Artemis II completó con éxito su misión y marcó un nuevo récord en la exploración lunar
La misión de la NASA completó un vuelo récord de casi 10 días, llevó humanos más lejos que nunca y allana el camino para el regreso a la superficie lunar.
La misión Artemis II marcó un nuevo hito en la exploración espacial: los primeros astronautas en viajar a la Luna en más de medio siglo regresaron con éxito a la Tierra tras completar un vuelo récord que sienta las bases para el retorno humano al satélite.
La nave Orion de la NASA amerizó este viernes a las 17:07 (hora del Pacífico) en el océano frente a la costa de California, con los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen a bordo, tras un viaje de casi diez días.
Durante la misión, la tripulación recorrió un total de 694.481 millas y alcanzó una distancia máxima de 252.756 millas de la Tierra, superando el récord histórico establecido por la misión Apolo 13 en 1970. El vuelo incluyó un sobrevuelo lunar que llevó a los astronautas a apenas 4.067 millas de la superficie del satélite.
El regreso fue seguido por un operativo conjunto de la NASA y fuerzas militares estadounidenses, que asistieron a los tripulantes en mar abierto antes de trasladarlos para controles médicos iniciales. Se espera que el equipo regrese al Centro Espacial Johnson en Houston en las horas siguientes.
La misión despegó el 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy, impulsada por el Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), el cohete más potente desarrollado por la agencia. Con 8,8 millones de libras de empuje, colocó con precisión a la nave Orion en órbita antes de iniciar su trayectoria hacia la Luna.
A lo largo del vuelo, los astronautas llevaron adelante una evaluación integral de los sistemas de la nave, incluidos los mecanismos de soporte vital, fundamentales para futuras misiones de larga duración. También realizaron maniobras de pilotaje manual y ensayos operativos que serán clave para el desarrollo de acoplamientos y alunizajes en próximas expediciones.
Además del componente técnico, la tripulación desarrolló investigaciones científicas orientadas a comprender los efectos de la microgravedad y la radiación en el cuerpo humano. Entre ellas se destaca el estudio AVATAR, que analiza la respuesta de los tejidos en condiciones de espacio profundo, un paso clave para futuras misiones a la Luna y Marte.
Uno de los momentos más destacados ocurrió durante el sobrevuelo del 6 de abril, cuando los astronautas capturaron más de 7.000 imágenes de la superficie lunar, un eclipse solar y vistas de la Tierra desde el espacio profundo. Las fotografías aportan información valiosa sobre la geografía del satélite, especialmente en zonas de interés para futuros aterrizajes, como el Polo Sur lunar.
Desde la agencia destacaron que Artemis II no solo validó la tecnología, sino también la capacidad operativa y la cooperación internacional necesarias para avanzar en la exploración espacial. La misión involucró a equipos de 14 países y es considerada un paso decisivo en el programa Artemis.
Con el éxito de esta misión, la NASA ya enfoca sus esfuerzos en Artemis III, prevista para el próximo año, que buscará concretar el regreso de humanos a la superficie lunar por primera vez desde 1972.
El programa Artemis apunta a establecer una presencia sostenida en la Luna, impulsar desarrollos científicos y tecnológicos y, a largo plazo, sentar las bases para futuras misiones tripuladas a Marte.