Dividen la obra del Acceso Este y adjudican dos tramos clave por más de $56 mil millones
Cartellone y CEOSA ejecutarán los trabajos en Maipú, que comenzarían en un mes y buscan mejorar la circulación del transporte pesado.
El Gobierno de Mendoza avanzó con la adjudicación de una obra estratégica para la conectividad vial en el Este provincial. Se trata de la refuncionalización de la ruta provincial 22, un proyecto que demandará una inversión superior a los $56.800 millones y que apunta a optimizar el tránsito, especialmente el de cargas, en el departamento de Maipú.
La intervención fue dividida en dos tramos, una decisión oficial orientada a acelerar los tiempos de ejecución y garantizar el cumplimiento del plazo previsto de un año. En ese esquema, cada sección quedó en manos de una empresa distinta.
El primer tramo, que se extiende entre calle Arturo González y Cervantes, fue adjudicado a José Cartellone Construcciones Civiles S.A., con una propuesta cercana a los $19.800 millones. La firma se impuso por la solidez de su planteo técnico, aunque una alternativa presentada con acopio de materiales fue descartada por no resultar conveniente desde el punto de vista económico.
En tanto, la segunda sección -que se proyecta hasta la Variante Palmira y el río Mendoza- quedó a cargo de Construcciones Electromecánicas del Oeste S.A. (CEOSA), por un monto que ronda los $28.700 millones. En este caso, la empresa resultó favorecida luego de que la oferta de Cartellone para ese tramo fuera rechazada por ubicarse por debajo del piso exigido en el pliego.
El proceso licitatorio también dejó fuera a la unión transitoria integrada por Procon y Mapal, que fue descalificada por incumplimientos administrativos vinculados a la documentación legal requerida.
Desde el punto de vista técnico y financiero, ambas adjudicatarias acreditaron capacidad suficiente para afrontar la obra, con respaldo económico que supera ampliamente los $319.000 millones. Además, presentaron planes de desvío de tránsito que buscan sostener la circulación durante el desarrollo de los trabajos.
El proyecto contempla una transformación integral del antiguo trazado de la Ruta 7 en ese sector, con mejoras en la calzada, renovación de la carpeta asfáltica y reconfiguración de los intercambiadores viales. Según las previsiones oficiales, las tareas podrían comenzar en los próximos 30 días.
Se trata de una intervención clave para ordenar el flujo vehicular en uno de los corredores más transitados del Gran Mendoza y fortalecer la conexión con el Este provincial.