Economía

Caputo cierra avales con el Banco Mundial y gana aire para sostener el plan económico

El ministro aseguró garantías para refinanciar deuda, aliviar la presión sobre reservas y apuntalar una nueva etapa enfocada en la reactivación.

El plan económico del Gobierno entró en una nueva fase con un movimiento clave encabezado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien lideró las negociaciones con el Banco Mundial para obtener avales que permitan refinanciar deuda y aliviar la presión financiera en los próximos meses.

El respaldo del organismo multilateral contempla garantías por unos 2.000 millones de dólares, a los que se sumarían aportes del BID y la CAF, en una estrategia diseñada por el equipo económico para enfrentar un vencimiento de deuda cercano a los 4.300 millones de dólares previsto para julio.

La ingeniería financiera impulsada por Caputo apunta a conseguir un nuevo crédito a siete años con bancos internacionales, a tasas significativamente más bajas que las del mercado. De esta manera, el Gobierno busca evitar el uso de reservas del Banco Central para afrontar pagos, lo que le permitiría sostener la acumulación de divisas y fortalecer la estabilidad cambiaria.

El impacto también alcanza al frente fiscal. Al refinanciar los vencimientos con nuevo financiamiento, el Tesoro reduce la necesidad de destinar recursos propios al pago de deuda, lo que relaja la presión sobre el ajuste y abre margen para enfocarse en la reactivación económica.

En este contexto, las reservas netas volvieron a terreno positivo por primera vez en dos años, en torno a los 600 millones de dólares según estimaciones privadas, un dato que el equipo económico considera clave para consolidar la transición hacia una etapa de mayor crecimiento.

En paralelo, el Banco Central avanzó con medidas para apuntalar la actividad. Entre ellas, una reducción de los encajes bancarios de cinco puntos porcentuales y una flexibilización en las condiciones de integración, con el objetivo de liberar liquidez y fomentar el crédito.

La iniciativa busca que los bancos cuenten con más margen para prestar a empresas y familias, lo que podría traducirse en tasas más bajas, mayor inversión y una recuperación del consumo en un escenario aún marcado por la desaceleración.

Sin embargo, economistas advierten que el éxito de estas medidas dependerá de la confianza en el programa económico. Señalan que, sin previsibilidad, la liquidez adicional podría no canalizarse hacia el crédito productivo e incluso generar tensiones sobre el tipo de cambio y la inflación.

Aun así, desde sectores productivos ven con expectativa el giro en la política económica. Con el respaldo del Banco Mundial gestionado por Caputo como ancla financiera, el Gobierno apuesta a sostener la estabilidad y avanzar hacia una recuperación gradual de la actividad.

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