Guerra en Medio Oriente

El petróleo cae casi 10% tras la reapertura de Ormuz y señales de distensión en Medio Oriente

El Brent cerró en USD 89,43 y el WTI en USD 81,53 luego del anuncio de Irán de habilitar el paso marítimo durante la tregua. En la semana, el crudo estadounidense acumuló una baja del 14%, aunque mantiene una suba anual del 51%.

El mercado petrolero internacional registró una fuerte corrección este viernes luego de que Irán confirmara la apertura temporal del estratégico estrecho de Ormuz, en el marco del alto el fuego vigente en Medio Oriente. La medida, sumada a expectativas de avances diplomáticos, impactó de inmediato en los precios del crudo y en las acciones del sector energético.

El barril de Brent, referencia global, cerró la jornada en 89,43 dólares, con una caída de 8,77 dólares, equivalente a un descenso del 8,93%. En paralelo, el West Texas Intermediate (WTI) terminó en 81,53 dólares, tras retroceder 11,65 dólares respecto al cierre previo.

El anuncio sobre Ormuz -un corredor clave por donde circula una parte sustancial del comercio mundial de petróleo- fue interpretado por los mercados como una señal de alivio en las tensiones geopolíticas. La habilitación del tránsito marítimo durante el cese de hostilidades redujo los temores sobre posibles interrupciones en el suministro global.

Ver:Escala la tensión global: el petróleo vuelve a superar los US$100

A este factor se sumaron expectativas de avances en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, así como la vigencia de una tregua de diez días entre Israel y Líbano, elementos que reforzaron el optimismo de los inversores.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo que las conversaciones con Irán podrían estar cerca de un acuerdo, lo que contribuyó a sostener el clima de distensión en los mercados internacionales.

Pese a la baja reciente, el precio del petróleo continúa en niveles elevados en perspectiva: en marzo había experimentado un salto cercano al 50%, lo que explica que, incluso tras la caída, el barril se mantenga en torno a los 90 dólares.

En términos semanales, el WTI acumuló una caída del 14%, aunque en el balance anual todavía muestra un incremento del 51%. Además, los contratos registraron su valor de cierre más bajo desde el 23 de marzo y se mantuvieron por debajo de los 100 dólares durante ocho jornadas consecutivas, superando el registro previo de seis días por encima de ese umbral.

El impacto también se trasladó a las empresas del sector. En la preapertura de Wall Street, las acciones de Chevron retrocedieron 1,3%, las de Exxon Mobil cayeron 1,6% y ConocoPhillips perdió 1,8%.

En paralelo, los mercados financieros reaccionaron en sentido opuesto. Los futuros del S&P 500 y del Nasdaq mostraron subas en la apertura, en un contexto de expectativas positivas por un eventual acuerdo que permita estabilizar el suministro energético global. El índice tecnológico, de hecho, venía de encadenar doce jornadas consecutivas en alza, su mejor racha desde 2009.

De todos modos, el escenario sigue condicionado por la evolución del conflicto en Medio Oriente. Si bien la tregua y la apertura parcial de Ormuz alivian las tensiones, la falta de garantías sobre una solución definitiva y la persistencia de objetivos militares en la región limitan una caída más pronunciada en el precio del crudo.

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