Economía

Doble caída del consumo: bajó 1,3% anual y 0,5% mensual

Según la Cámara Argentina de Comercio, el indicador registró una baja interanual de 1,3% y mostró señales de estancamiento, en un contexto de inflación sostenida y menor impulso del crédito.

El consumo de los hogares volvió a mostrar señales de debilidad en marzo de 2026 y encendió alertas sobre la solidez de la recuperación económica. De acuerdo con el último informe de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), el Indicador de Consumo (IC) registró una caída interanual de 1,3%, al tiempo que también retrocedió 0,5% frente a febrero en términos desestacionalizados.

El dato confirma un inicio de año marcado por la combinación de retrocesos y estancamiento, en contraste con el primer trimestre de 2025, cuando predominaban las subas interanuales. El informe advierte que el desempeño del consumo sigue condicionado por el comportamiento de los precios, en un escenario donde la inflación volvió a acelerarse.

En marzo, el índice de precios al consumidor avanzó 3,4%, acumulando más de seis meses consecutivos con registros superiores al 2%. En términos interanuales, la suba alcanza el 32,6%. Esta dinámica erosiona el poder adquisitivo y limita la capacidad de gasto de los hogares, aun cuando algunos ingresos muestran mejoras puntuales.

Ver: Comportamiento cíclico en la confianza de los consumidores: la evolución 

En ese sentido, la CAC estimó que el ingreso nominal promedio por hogar alcanzó los $2.914.000 en marzo, con una mejora real de 1,4% respecto a febrero. Sin embargo, este repunte no logra compensar plenamente el impacto de la inflación sobre el consumo.

Otro factor clave es el freno en el crédito. Si bien las tasas de interés mostraron menor volatilidad, la oferta de financiamiento no se reactivó, lo que limita especialmente la compra de bienes durables. El informe señala que, tras un período de expansión, el crédito a familias se estancó hacia fines de 2025, al igual que el uso de tarjetas y préstamos personales.

A nivel sectorial, el comportamiento fue dispar. Indumentaria y transporte lograron leves subas interanuales, mientras que rubros como recreación y cultura (-2,9%) y vivienda y servicios (-0,8%) traccionaron a la baja el índice general. El resto de los consumos también mostró una contracción significativa.

En paralelo, el consumo masivo volvió a caer -con una baja del 3,4% en febrero-, lo que refuerza la idea de una recuperación que pierde impulso.

El informe también marca una divergencia reciente entre consumo y actividad económica. Mientras el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró en enero un crecimiento interanual de 1,9%, el consumo cayó 1,7% en el mismo período, evidenciando una recuperación desigual.

Hacia adelante, el escenario aparece abierto. La CAC advierte que los próximos meses serán clave para determinar si el consumo logra estabilizarse o si la debilidad persiste, especialmente en un contexto donde la inflación y el crédito seguirán siendo variables determinantes.

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