Ambiente

Aconcagua cerró la temporada con mejoras en control y bienestar animal

El programa oficial registró más de 9.400 ingresos de mulas y reforzó el sistema de trazabilidad y prevención, con baja tasa de rechazos y mayores exigencias sanitarias.

La temporada 2025-2026 en el Parque Provincial Aconcagua finalizó con un balance positivo en materia de bienestar animal, tras la implementación de un esquema de control más exigente impulsado por el Ministerio de Energía y Ambiente.

El programa, basado en un enfoque integral que combina prevención, trazabilidad y monitoreo permanente, permitió consolidar un sistema de fiscalización continua sobre los animales de carga utilizados en la logística de alta montaña.

Durante la temporada se registraron 9.434 ingresos de mulas, de los cuales 362 viajes fueron rechazados por los equipos veterinarios debido a problemas sanitarios o falta de aptitud. Según evaluaron desde el organismo, este nivel de rechazo refleja tanto el fortalecimiento de los controles como un alto grado de cumplimiento por parte de las empresas prestadoras.

El veterinario y coordinador del programa, Lucas Sbriglio, destacó el enfoque preventivo aplicado: "Se priorizó la detección temprana de lesiones y condiciones inadecuadas antes del ingreso al parque, evitando así situaciones de infracción y promoviendo la recuperación de los animales". En esa línea, explicó que los ejemplares que no cumplían con los estándares eran derivados a corrales "hasta su recuperación, bajo seguimiento veterinario".

El operativo fue llevado adelante por un equipo de seis profesionales, con controles diarios en terreno. "Todos los días, a partir de las 4 de la tarde, hacíamos controles en corrales", precisó Sbriglio.

Uno de los ejes centrales del programa fue la trazabilidad individual. Cada animal fue identificado mediante microchip y vinculado a un "ticket mula", un registro que incluye datos sanitarios, destino dentro del parque y el arriero responsable. Además, se estableció un límite de cinco animales cargueros por arriero, lo que facilitó el seguimiento.

Ante irregularidades, el protocolo incluyó el rechazo inmediato del animal, la elaboración de informes técnicos con respaldo fotográfico y audiovisual, y la notificación a las empresas, sus veterinarios y las autoridades de Áreas Naturales Protegidas. El reingreso solo fue posible con el alta médica correspondiente.

El sistema también incorporó descansos obligatorios según el recorrido: un día en Plaza de Mulas, dos en Plaza Argentina y medio día en Confluencia, períodos que fueron verificados en cada ingreso.

En paralelo, se realizaron auditorías a las 10 empresas que operaron durante la temporada, evaluando infraestructura, acceso a agua y alimento, estado sanitario y prácticas de manejo. Este esquema permitió ampliar el control a toda la cadena operativa, más allá del ámbito del parque.

El fortalecimiento del programa se enmarca en una actualización normativa que introdujo nuevas exigencias, como la obligatoriedad del microchip, la digitalización de registros sanitarios y la creación de bases de datos compartidas, junto con un régimen de sanciones más estricto.

El sistema se apoya además en el enfoque de "Una Salud", que vincula la salud animal, humana y ambiental, considerando que el bienestar de las mulas impacta tanto en la seguridad de las expediciones como en la preservación del ecosistema de montaña.

En este contexto, el uso de animales de carga continúa siendo el método logístico más eficiente y de menor impacto ambiental en el Aconcagua, frente a alternativas como helicópteros o drones, que presentan mayores costos y limitaciones operativas.

La arriería, actividad tradicional de la cordillera, sigue siendo un componente clave del funcionamiento del parque, ahora integrada a estándares técnicos y controles veterinarios más estrictos.

Con estos resultados, el informe final será presentado ante las autoridades del parque para ajustar el programa de cara a las próximas temporadas, en un esquema que busca consolidar un modelo de gestión sustentable en uno de los principales destinos de alta montaña del país.

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