Golpe a Techint: pierde la mayor obra gasífera ante una oferta más barata
Tras la polémica por la importación de caños chino, un consorcio ítalo-argentino se quedó con el gasoducto clave de Vaca Muerta tras presentar una propuesta US$85 millones inferior. El proyecto demandará US$1.300 millones y será central para exportar GNL desde Río Negro.
La licitación de la obra gasífera más ambiciosa del país dio un giro inesperado: el consorcio conformado por Víctor Contreras y la italiana Sicim se adjudicó la construcción del gasoducto que conectará Vaca Muerta con el Golfo San Matías, desplazando a Techint-Sacde, que partía como principal candidata.
La decisión quedó en manos de San Matías Pipeline, la sociedad integrada por las empresas que conforman Southern Energy (SESA): Pan American Energy (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar LNG (10%). La adjudicación se resolvió bajo un criterio determinante: el precio más competitivo.
La oferta ganadora fue de US$533 millones, unos US$85 millones por debajo de la presentada por Techint-Sacde, lo que representa una diferencia cercana al 16%. En total, participaron cinco propuestas: además de las dos principales, compitieron Pumpco-Bonatti-Contreras Hermanos, Oilfield Production Services (OPS) y BTU.
El proyecto contempla la construcción de un ducto de 471 kilómetros -aunque en su diseño integral alcanza los 478 km- con un diámetro de 36 pulgadas, dividido en tres tramos (R1, R2 y R3), además de una planta compresora (R4). Esta última será instalada a la altura del kilómetro 80 y resultará clave para optimizar el transporte del gas.
La inversión total prevista asciende a US$1.300 millones y permitirá transportar hasta 27 millones de metros cúbicos diarios (m3/d), volumen equivalente a cerca del 19% de la producción actual del país. El objetivo es abastecer el polo exportador de gas natural licuado (GNL) que se desarrollará en la costa de Río Negro.
En paralelo, la construcción de la planta compresora quedó en manos de OPS. Aunque no presentó la oferta más económica -ese lugar fue para Pecom-, la empresa se impuso por ofrecer mayores garantías técnicas y financieras. OPS viene ganando terreno en el sector y ya participa en obras vinculadas al oleoducto VMOS.
La derrota representa un doble revés para el grupo Techint dentro del megaproyecto. Previamente, su subsidiaria Tenaris también había quedado afuera de la provisión de caños, que fue adjudicada a la firma india Welspun, en una decisión que generó fuerte polémica.
El consorcio ganador combina dos perfiles distintos: Víctor Contreras, con más de 50 años de experiencia en construcción de ductos en la Argentina, y Sicim, una empresa italiana con 64 años de trayectoria, más de 10.600 empleados y presencia en 26 países, que desembarcará por primera vez en el mercado local.
En cuanto a los plazos, la obra comenzará a mediados de este año y tendrá un tiempo de ejecución estimado de 24 meses, con el objetivo de estar operativa antes del invierno de 2028. Para entonces, ya estarán en funcionamiento los dos buques de licuefacción que SESA instalará entre Sierra Grande y San Antonio Oeste.
El primero de ellos, el Hilli Episeyo -actualmente en Camerún-, comenzará a operar en septiembre de 2027 con una capacidad de 2,45 millones de toneladas anuales de GNL. El segundo, denominado MKII, entrará en servicio hacia fines de 2028 y aportará otras 3,5 millones de toneladas.
En conjunto, ambas unidades permitirán alcanzar una capacidad de exportación equivalente a los 27 millones de metros cúbicos diarios que transportará el gasoducto, consolidando a Vaca Muerta como plataforma exportadora de energía.
El proceso licitatorio había comenzado con la presentación de ofertas el 12 de enero. Tras una primera evaluación técnica a fines de febrero, se avanzó luego en el análisis económico, cuya definición se postergó algunas semanas mientras se revisaban las garantías presentadas por los oferentes.
El resultado final reconfigura el mapa de la obra pública energética en el país y marca el regreso de un actor histórico como Víctor Contreras, ahora asociado a un jugador global como Sicim, en un proyecto clave para el futuro exportador de la Argentina.