Informe

El acero repunta en marzo pero sigue en crisis: cae la demanda y sobra capacidad

La producción mostró una fuerte mejora mensual, pero el sector continúa en retroceso frente al año pasado. Importaciones, baja actividad interna y costos presionan a una industria que opera con hasta 60% de capacidad ociosa.

La industria del acero en Argentina muestra señales mixtas: mientras en marzo se registró un rebote importante en la producción respecto a febrero, la comparación con el año pasado y el panorama general del sector siguen siendo negativos.

Según el informe de la Cámara Argentina del Acero, la producción de acero crudo alcanzó las 387.400 toneladas en marzo, lo que implicó un aumento del 42,3% frente a febrero y una suba del 17,1% en términos interanuales. Sin embargo, esta mejora no se replica en los productos elaborados: los laminados -clave para medir la actividad industrial- totalizaron 255.600 toneladas, con un salto del 72,2% mensual, pero una caída del 18,3% respecto a marzo de 2025.

Este contraste refleja la dinámica actual del sector: hay una recuperación puntual tras meses débiles, pero el nivel de actividad sigue por debajo del año pasado. De hecho, el informe advierte que la cadena del acero atraviesa una "contracción crítica", con una caída superior al 10% interanual y niveles de capacidad ociosa que llegan al 60% en algunos segmentos.

El problema no es solo productivo. La demanda interna continúa debilitada y se combina con una creciente presión de importaciones, especialmente de origen chino, que ingresan al mercado con precios más competitivos. A esto se suma una estructura impositiva elevada a nivel nacional, provincial y municipal, que -según el sector- dificulta agregar valor en el país.

En este contexto, algunos sectores logran sostener la actividad. La energía, impulsada por Vaca Muerta, muestra un crecimiento sostenido con niveles de fractura superiores al 30% respecto del año pasado y obras de transporte de crudo en expansión. También el agro aporta dinamismo, con la maquinaria agrícola creciendo 5,3% en el primer trimestre.

Otros rubros, en cambio, siguen rezagados. La construcción mostró en marzo una mejora, con el despacho de cemento subiendo 18,4% frente a febrero y 11% interanual, aunque tras una caída previa significativa. En el sector automotor, la producción creció 40,8% mensual pero apenas 0,4% interanual, y acumula una caída del 19% en el primer trimestre, afectada por el avance de los vehículos importados.

El consumo masivo tampoco tracciona: la línea blanca atraviesa un momento crítico, con caída de ventas y sobreoferta, y depende de una eventual recuperación del crédito y de los ingresos para reactivarse.

En síntesis, el sector siderúrgico muestra un rebote en el corto plazo, pero sigue operando en un escenario complejo. La actividad mejora mes a mes, pero continúa por debajo de los niveles del año pasado, con una demanda débil, alta competencia externa y una estructura de costos que condiciona su competitividad.

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