Análisis Bohorquez

Los socios en las sombras, recorrido de una telaraña infame

Cuáles son las redes de relaciones de actividades clandestinas del Eje de la Resistencia en Cercano Oriente.

Isabel Bohorquez

En este texto abordaremos los socios del Eje de la Resistencia islámica distribuidos por el mundo. Socios políticos, ideológicos, financieros...todos necesarios para el gran negocio de la guerra.

La gran red de conexiones entre países que han posibilitado el sostenimiento del terrorismo organizado completa el escenario explicativo de cómo el régimen teocrático iraní ha podido sostener por medio siglo un proyecto anacrónico (fuera de su tiempo) y desestabilizador que atenta contra el orden internacional vigente y aun así tener un asiento en la conducción de la ONU.

Pero antes de ver los socios actuales, veamos un ejemplo de alianzas impensables en la región de Medio Oriente durante la segunda guerra mundial. Esto con el objetivo de ubicarnos en que la puja por el petróleo, la ubicación estratégica de Irán, la persecución a los judíos para que no volvieran a Palestina, etc. es parte de una intrincada y oscura trama de acontecimientos que se viene tejiendo hace tiempo...

Un poco de retrospectiva histórica

¿Recuerdan las películas En busca del arca perdida (1981) e Indiana Jones y la última cruzada (1989) donde Indiana Jones, el antropólogo americano aventurero rescata reliquias mientras corre riesgos, dispara y esquiva balas, se sube a trenes y pelea cuidando siempre su sombrero? Traigo aquí la imagen de este adorable personaje para evocar la presencia de las tropas alemanas nazis en el desierto de Medio Oriente y aunque la trama fílmica tiene las licencias fantasiosas necesarias para su desarrollo, muestran algo que no siempre es evidente: las alianzas convenientes detrás de cada guerra.

¿Por qué la referencia fílmica?

En principio, para evocar la escena. Y porque me gustan esas películas...

Y luego el dato histórico, controvertido, que describe las alianzas entre líderes árabes musulmanes (del clan sunita en esta oportunidad) y Hitler. No se trató de una alianza religiosa universal de "los musulmanes" como bloque, sino de una confluencia de intereses políticos y estratégicos basada en un principio común: el rechazo al colonialismo británico y francés y la persecución a los judíos.

El personaje más relevante en esta relación fue Amin al-Husseini, el Gran Muftí de Jerusalén. Al-Husseini buscaba el apoyo del Eje para detener la inmigración judía a Palestina y lograr la independencia de los mandatos europeos. En noviembre de 1941, se reunió con Adolf Hitler en Berlín y el Muftí pidió una declaración pública que garantizara la independencia de las naciones árabes, mientras que Hitler lo veía como una pieza útil para desestabilizar la retaguardia británica en Medio Oriente.

Al-Husseini colaboró con la propaganda nazi dirigida al mundo árabe a través de transmisiones de radio desde Berlín (las redes de la época) y ayudó a reclutar musulmanes bosnios para las Waffen-SS que fue la rama armada del partido nazi alemán durante la Segunda Guerra Mundial, que funcionaba junto a la Wehrmacht y posteriormente fue declarada organización criminal en los juicios de Núremberg.

Según las actas de la reunión de 1941, Al-Husseini no fue quien ideó el Holocausto (que ya estaba en marcha a través de los Einsatzgruppen), pero sí instó a Hitler a "resolver el problema judío" en Medio Oriente con la misma "energía" que en Europa. Al-Husseini utilizó la radio para incitar a los árabes a "matar judíos dondequiera que los encuentren", alineándose con la retórica de exterminio nazi.

David Motadel señala que la cúpula nazi (especialmente Himmler y Hitler) tenía una visión pragmática del islam. La veían como una "religión guerrera" que contrastaba con lo que ellos llamaban la "mansedumbre" del cristianismo.

Por su parte, Irán gobernada entonces por la dinastía del sha Reza Pahlavi, se declaraba neutral, pero tenía a muchos técnicos alemanes trabajando en el país. Los Aliados temían que Irán se convirtiera en una base de operaciones para el Eje.

Mientras tanto, Alemania y la Unión Soviética (URSS) que al principio de la guerra (1939) tenían un pacto de no agresión (Pacto Ribbentrop-Molotov) se enfrentaron cuando el 22 de junio de 1941, Hitler traicionó a Stalin e invadió la Unión Soviética (Operación Barbarroja). Winston Churchill (Gran Bretaña), quien había sido un feroz crítico del comunismo durante décadas, declaró inmediatamente su apoyo a Stalin, diciendo: "Si Hitler invadiera el infierno, yo haría al menos una referencia favorable al Diablo en la Cámara de los Comunes".

Solo dos meses después del ataque nazi a la URSS, en agosto de 1941, británicos y soviéticos coordinaron la invasión a Irán por dos razones estratégicas: el petróleo, necesitaban asegurar los pozos petroleros iraníes para que no cayeran en manos alemanas y el corredor persa, la Unión Soviética necesitaba desesperadamente suministros militares (tanques, camiones, comida) de Occidente. Irán era la ruta más segura para enviar esos recursos desde el Golfo Pérsico hasta el territorio soviético.

En aquél entonces Gran Bretaña y Estados Unidos financiaron con millones de dólares a URSS para que pudiera hacerle frente a Alemania. Alianza que se terminó apenas culminó la guerra.

De hecho, uno de los primeros conflictos que dio inicio a la guerra fría ocurrió precisamente en Irán: después de la guerra, Stalin se negó a retirar sus tropas del norte del país (donde quería establecer repúblicas socialistas satélites), lo que provocó una crisis diplomática con los británicos y estadounidenses.

El ejemplo descripto evidencia la volatilidad de la brújula política en el mundo.

Los socios del presente con el Irán gobernado por los ayatolás

Durante décadas, el régimen teocrático islámico en Irán ha tejido una red de relaciones con otros países en todos los continentes con la finalidad de obtener financiamiento y de fortalecer sus planes expansionistas.

Debemos reconocerle la perspectiva a largo plazo que han tenido...

Veamos aquí lo más resumidamente posible quienes son los países conniventes, distraídos o subyugados por el Eje de la Resistencia que forman parte de esta trama.

Los vínculos con América Latina y Europa han sido objeto de constante vigilancia por parte de agencias de inteligencia internacionales, especialmente en este convulso abril de 2026. Pero también se pueden detectar nexos en África, Asia y Oceanía.

En cada país mencionaremos un solo ejemplo dada la extensión que supone y aunque los cuadros condensan tanta información que puede desalentar la lectura, espero que sirvan para tomar dimensión de la extensa red de relaciones que el Eje de la Resistencia ha alcanzado durante este último medio siglo.

Empecemos por Europa.

En el continente europeo los vínculos son principalmente de carácter financiero y estratégico, utilizando la infraestructura legal para fines ilícitos (que incluye desde contrabando de diamantes hasta venta de tecnología militar). Ya sea por financiamiento directo en casos de empresas (como Lafarge en Francia) que han pagado cuotas a grupos terroristas en zonas de conflicto para mantener operaciones o por redes de recaudación como la utilización de redes familiares o empresariales (como la Red Hamiéb) para desviar fondos hacia Hezbollah. Y los hubs logísticos como en España (especialmente Barcelona y Cataluña) que funcionan como centros de conexión táctica y tecnológica debido a su cercanía con el norte de África y sus lazos con América Latina.

Los mapas de inteligencia marcan ahora a Alemania y España no solo como centros de recaudación, sino como bases logísticas para la compra de tecnología de drones (uso dual).

Del mismo modo veamos resumidamente los vínculos de algunos países de América Latina y el Caribe con el Eje de la Resistencia islámica.

En esta región, el vínculo es predominantemente económico-delictivo, donde la ideología pasa a segundo plano frente al beneficio mutuo, promoviendo una economía de guerra ilícita: los negocios se centran en el lavado de dinero, el contrabando y el narcotráfico. Se estima que redes como la de Ayman Joumaa llegaron a lavar cerca de 200 millones de dólares mensuales vinculando la cocaína sudamericana con el financiamiento operativo en Líbano.

México destaca como un nodo crítico donde se produce una transferencia de tácticas entre los carteles del crimen organizado y las células del terrorismo islámico con intercambio de entrenamiento en túneles y trata de personas, tráfico de drogas, etc. O casos como Tijuana, donde se han detectado facilitadores que utilizan las rutas de contrabando hacia Estados Unidos para fines logísticos del Eje de la Resistencia. Además del uso de fachadas comerciales de negocios locales para blanquear capitales que terminan financiando las actividades de Irán y sus proxys.

Se ha consolidado la alianza entre Hezbollah y el PCC (Primeiro Comando da Capital) en Brasil para el envío de cocaína a Europa a través de puertos en África Occidental. Esto es el "gran negocio" actual.

Por último, los países de Asia, Oceanía y África que revelan la extensa red. Incluimos a Rusia y a China, aunque estos dos países ya han sido mencionados en el artículo anterior, en el largo listado de países con nexos y negocios con el Eje islámico.

Esta extensa región oficia de soporte geopolítico y recursos donde los vínculos varían desde el apoyo estatal de grandes potencias hasta la explotación de estados débiles. Los socios estratégicos (Rusia y China) plantean vínculos de alto nivel que incluyen comercio de energía, armamento y apoyo diplomático mutuo para desafiar el orden internacional liderado por Occidente.

En África y partes de Asia, los vínculos se traducen en el control de rutas de tráfico de personas y recursos naturales para financiar la estructura del Eje más la expansión ideológica por el aprovechamiento de vacíos de poder para establecer bases de influencia cultural y política. El "Corredor Africano", países como Guinea-Bissau y Nigeria aparecen en los mapas como los nuevos puntos de transbordo donde el dinero del narcotráfico se convierte en apoyo para el Eje de la Resistencia.

La telaraña es gigantesca.

El solo hecho de observar someramente la inmensa trama de negocios, especialmente las actividades delictivas, como el narcotráfico, tráfico de personas, contrabando, etc. que vinculan a Irán y sus proxys con el resto del mundo, da cuenta del volumen de actividad que este Eje de la Resistencia ha estado llevando a cabo para financiar su guerra.

Al describir estos hechos que son de público conocimiento (¡tantos otros habrá que nos son inaccesibles!) pienso en el poder que ha alcanzado Irán junto con sus proxys, en los negocios malversados, en los recursos destinados a la guerra y no a la gente, en la telaraña enorme que se teje tras opacas fachadas de corrección política y discursos sobre la liberación...

El caso, documentado (año 2020), de las actividades ilícitas de Hezbollah en el mundo, su conexión desde la Triple Frontera en América latina y México hasta países europeos y africanos, nos permite una noción de la escala que tiene el negocio sucio detrás de la guerra santa.

El Eje de la Resistencia no sobrevive solo por convicción religiosa, sino por una telaraña de actividades delictivas disfrazadas bajo fachadas de "corrección política" o "discursos de liberación". Esta estructura permite al gobierno teocrático islámico en Irán -y a sus proxys- sostener un proyecto anacrónico a pesar de las sanciones internacionales y desestabilizar regiones enteras financiados por estos negocios globales.

La primera pregunta inevitable es:

¿Por qué el mundo calla?

¿Por qué, si esta información es pública, no hay una reacción de parte de los gobiernos y de las sociedades involucradas lo suficientemente firme como para poner un stop a tanta criminalidad organizada financiando una guerra que parece tan lejos y sin embargo está tan cerca ya que toca a la puerta de cada persona que vive en un país donde el delito tiene la mano suelta?

¿Cómo pueden estos socios en las sombras seguir impunes?

No soy afecta a las teorías conspirativas, pero realmente dan ganas de tener una disponible que explique esta sinrazón.

La ONU: la meca de la contradicción

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) fue creada el 24 de octubre de 1945, al finalizar la segunda guerra mundial, con el objetivo primordial de mantener la paz y la seguridad internacionales. Su fundación buscó evitar futuros conflictos bélicos mundiales, fomentar la cooperación entre naciones y promover los derechos humanos.

La Asamblea General es el principal órgano deliberativo, normativo y representativo de las Naciones Unidas. Los 193 Estados Miembros de la ONU están representados en la Asamblea General, lo que la convierte en el único órgano de la ONU con representación universal.

Los cinco países con poder de veto (China, Francia, Rusia, el Reino Unido y Estados Unidos) poseen este privilegio principalmente por su papel como potencias vencedoras de la segunda guerra mundial. Al fundarse la ONU en 1945, estas naciones (conocidas como el P5) fueron los arquitectos clave de la organización y se aseguró su participación otorgándoles un estatus especial para garantizar la estabilidad global.

O sea, estos países triunfadores hace casi 81 años ¿siguen siendo "los jefes"?

El otro tema además del geopolítico es el dinero con que se financia y nuevamente aparecen "jefes".

Para el año fiscal 2026, la Asamblea General aprobó un presupuesto de 3.450 millones de dólares. Los países que más aportan al presupuesto ordinario son: Estados Unidos: 22% (el máximo permitido por estatutos), China: 20,004%, Japón: 6,93%, Alemania 7%, Reino Unido 5%.

¿Qué actitud asume la ONU frente a los conflictos en Medio Oriente que podrían escalar a una tercera guerra mundial?

En estos últimos meses, la relación entre Irán y la ONU ha estado marcada por una profunda controversia debido a tres nombramientos específicos en cargos de liderazgo, los cuales han generado fuertes críticas de diversas naciones y organismos de derechos humanos por la contradicción que representan frente al historial del régimen iraní.

En primer lugar, el representante iraní Abás Tayik fue designado para la Vicepresidencia de la Comisión de Desarrollo Social en febrero de 2026 (en pleno clima de revueltas en su país). El enfoque de esta comisión incluye la promoción de la democracia, la igualdad de género y la no violencia. Luego, a principios de abril de 2026, Irán fue elegido para presidir el Comité de Programa y Coordinación (CPC). Funciones del cargo: el CPC es responsable de supervisar la ejecución de programas de las Naciones Unidas que incluyen la defensa de derechos humanos, derechos de las mujeres y la prevención del terrorismo. Hubo un inmenso caudal de críticas debido a las denuncias de represión y patrocinio del terrorismo que pesan sobre el régimen gobernante en este país, máxime luego de la masacre del propio gobierno a sus ciudadanos por las protestas en las calles. Finalmente, el 27 de abril de 2026, Irán fue seleccionado como uno de los vicepresidentes de la 11.ª Conferencia de Examen del Tratado de No Proliferación Nuclear en Nueva York. Estados Unidos calificó esta elección como una "afrenta" al tratado, argumentando que Irán ha demostrado históricamente desprecio por sus compromisos de no proliferación. Este nombramiento ocurrió apenas días después de que el G7 reafirmara su compromiso de impedir que el régimen iraní desarrolle armas nucleares.

Más allá de los requisitos administrativos y burocráticos, parece una broma...

Evidentemente la ONU no asume una actitud ética con respecto a los derechos humanos, etc., etc. y si su solo objetivo de impedir una tercera guerra mundial le basta para consentir crímenes de lesa humanidad, se puede entender por qué calla frente a los miles de muertos dentro del propio régimen iraní, a las masacres de cristianos en tantas aldeas y pueblos africanos, a la innegable red delictiva conectada con el Eje de la Resistencia que deriva en otros cientos de miles de víctimas más por el mismo contrabando, tráfico de personas, de drogas, etc.

¿Acaso todas esas muertes y esas víctimas no son parte de una guerra en curso?

El problema mayor que hoy tiene la ONU, es que ni siquiera es una organización mediadora eficaz para frenar una guerra a escala mundial (como la entienden sus fundadores) y se ha tornado en una institución demasiado cara para sus benefactores.

Me animo a decretar el fin próximo de la ONU y ojalá que surja algo nuevo para el mapa mundial que no perpetúe a los ganadores de una guerra librada hace demasiados años para seguir siendo -de alguna forma- los dueños de la verdad.

Los países europeos -especialmente- deben cuestionarse los fundamentos y acciones que han sostenido desde entonces y, que, en parte están rompiendo al continente en pedazos quizá irrecuperables. La alerta más reciente se ha encendido con el llamamiento del embajador iraní Seyed Ali Mousavi en Londres, a los residentes en el país a unirse a la "Jan Fada" (sacrificio de la vida) incluyendo a mujeres y niños como mártires por su patria y su fe. Este fenómeno también ha sucedido en Alemania y en Australia. En pocas palabras, se está instando a la violencia y a la muerte en países que todavía están pensando en las frases políticamente correctas antes de decir ni mu.

¿Despertaremos a tiempo?

¿Lo haremos sin destrozarnos unos a otros?

¿Lo haremos sin tener un puñado de amos dirigiendo nuestras vidas?

Nos queda aún por abordar el tema religioso.

¿Qué pasa en este mundo donde se mata y se muere en nombre de un Dios que parece contemplar atónito el esfuerzo de su creación?

 La alianza entre Hezbollah y el PCC (Primeiro Comando da Capital) en Brasil se ha consolidado para el envío de cocaína a Europa a través de puertos en África Occidental.

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