Mendoza busca atraer inversiones con cambios en la ley de hidrocarburos
El proyecto oficial propone regalías variables y nuevas condiciones para reactivar la producción, impulsar áreas maduras y potenciar el desarrollo de Vaca Muerta.
La provincia de Mendoza avanza en la actualización de su ley de hidrocarburos con el objetivo de adecuarla a los cambios recientes del sector energético. Así lo explicó la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, quien aseguró que la iniciativa responde a transformaciones en la normativa nacional, el mercado y la tecnología.
"Queremos hacer un mejor aprovechamiento de nuestros recursos", afirmó la funcionaria al detallar el alcance del proyecto que el gobernador enviará a la Legislatura. En ese sentido, remarcó que la reforma parte de un "cambio de paradigma de la producción de hidrocarburo", que dejó atrás el modelo centrado en la soberanía energética para avanzar hacia uno enfocado en "la maximización de la renta" y el desarrollo de saldos exportables.
Según explicó, ese giro obliga tanto al Gobierno nacional como a las provincias -titulares de los recursos- a generar nuevas herramientas para aumentar la producción y hacer más eficiente su explotación. "Las provincias tienen que hacer su tarea propia, revisar sus legislaciones para cumplir con estos nuevos objetivos de producir más", sostuvo durante una entrevista radial.
En el caso de Mendoza, Latorre señaló que existen dos ejes centrales de crecimiento: por un lado, mejorar el rendimiento de los yacimientos convencionales y, por otro, profundizar el desarrollo del no convencional, especialmente en la formación Vaca Muerta. "Tenemos el desafío del desrisque de Vaca Muerta", indicó, y agregó que se busca avanzar en la obtención de información geológica en un área que podría representar hasta un 30% del territorio mendocino.
Uno de los cambios más relevantes es la incorporación de regalías variables. Este mecanismo busca ajustar la carga fiscal según las condiciones económicas de cada área productiva. En la práctica, implica que cuando los costos son elevados, la presión impositiva se reduce para sostener la actividad, mientras que, en escenarios de mayor rentabilidad, el Estado incrementa su participación en los ingresos.
La ministra también hizo hincapié en la necesidad de actualizar estándares ambientales y regulatorios. "Estamos trabajando en una nueva actualización de la norma provincial de acuerdo a todas estas innovaciones", explicó, al tiempo que señaló que el objetivo es sostener la producción convencional, que a nivel nacional cayó entre un 20% y un 40%, mientras que en Mendoza la baja fue cercana al 10%.
En paralelo, destacó el rol de las licitaciones como herramienta para atraer inversiones. "Estamos poniendo oportunidades en el mercado en forma constante", afirmó, al detallar que en 2024 se licitaron 12 áreas y en 2025 se sumaron otras 17, tras adaptar los pliegos a la nueva legislación nacional.
Latorre subrayó que la actividad hidrocarburífera requiere inversiones de alto riesgo, especialmente en la etapa exploratoria. "Hay que estimular volumen de exploración para que podamos tener más información", señaló, al explicar que eso incrementa las probabilidades de éxito de los proyectos.
Otro punto clave es el desarrollo de bases de datos geológicas, consideradas estratégicas tanto para el Estado como para el sector privado. "Son muy importantes para acelerar inversiones y darle certezas a los inversores", afirmó. Según detalló, esa información ya permitió orientar decisiones, como exigir compromisos de inversión en áreas con potencial no convencional.
Finalmente, la ministra remarcó la articulación con actores locales, en especial con el departamento de Malargüe, al que definió como "un actor fundamental" para el desarrollo energético y minero de la provincia. En ese marco, anticipó nuevas instancias de diálogo con intendentes y sectores productivos para avanzar en la actualización de la ley.