La economía tiene cara de mujer y acento mendocino
Después de su exitoso libro "Tu mejor inversión", ahora nos sorprende con su nueva obra: "Los números hablan, pero a veces mienten". En estas páginas, nos invita a mirar las finanzas de una manera simple y directa, recordándonos que el conocimiento es, precisamente, la herramienta más valiosa para tomar decisiones con libertad.
Qué lindo es encontrar profesionales que no solo saben de lo que hablan, sino que tienen la generosidad de compartirlo para que todos entendamos un poquito más. Ese es el caso de Elena Alonso, una economista mendocina, orgullosamente graduada de la Universidad Nacional de Cuyo, que ha decidido bajar las finanzas a la tierra.
Con una formación impecable que incluye un MBA en Barcelona y posgrados en la UCA, Elena no se quedó encerrada en el hermético mundo de los números. Al contrario, como CEO de Emerald Capital y referente en el mercado de capitales, se ha convertido en una verdadera "Top Voice" de LinkedIn, llevando la bandera de la educación financiera a cada rincón del país.
Lo que es verdaderamente Requete Lindo de su labor es su compromiso con el empoderamiento ajeno. A través de sus redes sociales @elena.financiera y de sus libros, Elena nos enseña que el dinero no tiene por qué ser un lenguaje incomprensible. Después de su exitoso libro "Tu mejor inversión", ahora nos sorprende con su nueva obra: "Los números hablan, pero a veces mienten". En estas páginas, nos invita a mirar las finanzas de una manera simple y directa, recordándonos que el conocimiento es, precisamente, la herramienta más valiosa para tomar decisiones con libertad.
Es un lujo contar en Mendoza con mujeres que integran directorios como el de Endeavor Cuyo y que, al mismo tiempo, dedican su tiempo a ser "speakers" apasionadas para que la economía deje de dar miedo y empiece a ser una aliada de nuestros sueños. Y es un lujo para mí presentarles a Elena en una entrevista breve pero para sacarle punta al lápiz.
Elena, como economista estás entrenada para gestionar la escasez. Pero, desde tu mirada personal, ¿qué activo intangible de los mendocinos considerás que es nuestra mayor riqueza y que todavía no sabemos cómo invertir o capitalizar?
Bueno, yo creo que el activo de los mendocinos es la identidad de pertenencia ¿no?, sin dudas. No solamente asociada a lo que es el vino, sino también eso ya lo sabemos comunicar y muy bien, sino el desafío está en capitalizar eso en otros sectores productivos. Mendoza tiene muchas universidades de altísimo nivel, una cultura del trabajo que, para mí, es sólida y que digamos se está enfrentado a los sectores productivos que van a mover mucho en la economía. Minería, energía, agroindustria. Lo que yo veo como riqueza muy capitalizada por ahí es la conexión entre ese talento profesional y sus sectores productivos emergentes. No lo veo sólo como un desafío en Mendoza, también en muchas provincias donde empieza a cambiar la matriz productiva y es como queda la parte de la aplicación laboral de esa educación, un poco sesgada, entonces está bueno que las universidades orienten su oferta hacia Mendoza, hacia lo que Mendoza va a necesitar y que se articule eso, ahora puede ser que esto esté haciendo ¿No? Y lo digo con honestidad y hay cosas que no tienen tanta visibilidad, o tal vez yo no las conozco y pueda haya iniciativas muy valiosas y que simplemente se comunican o que no se conocen desde fuera del propio círculo de educación o público y que se esté trabajando a futuro para que así sea, la riqueza esa no se ve, pero realmente se puede capitalizar y mucho, no solamente para que los del talento mendocino salga al país o al mundo sino se quede en Mendoza.
Junto a una familia que es sinónimo de tradición gastronómica y cultural en Mendoza. En ese ecosistema de recetas y legados, ¿cuál ha sido tu mayor desafío para introducir la lógica fría de los mercados sin que se pierda la calidez del 'trato familiar' que ellos representan?
El mayor desafío siempre es el mismo, separar el árbol genealógico del ornaginagrama. En una empresa familiar el afecto es un activo enorme, el cariño, las emociones que se generan, esto crea que básicamente que haya cultura, lealtad, continuidad, pero cuando se mezclan con las decisiones financieras esto se puede distorsionar porque no se autorizan precios porque siempre fue así, no se profesionalizan ciertos roles porque es de la familia, no se planifica la asociación porque hablar de eso parece que es deslealtad. La Argentina tiene un capital enorme en esto y Mendoza creo que tiene un capital enorme en esto: la familia empresaria que existen hoy, están trabajando mucho en el traspaso generacional y eso es un activo que tiene mucho valor, yo trabajo con muchos clientes del rubro y lo veo muy de cerca. Hay una conexión realmente muy fuerte, mucho compromiso, el desafío es alinear este compromiso con las decisiones financieras y de crecimiento a largo plazo, porque muchas veces la ruptura no no viene del vínculo familiar en sí, sino de las decisiones financieras que fueron mal planteadas, la distribución de utilidades, por ejemplo, que es una de las más sensibles y de las que genera más tensión si no está clara en el inicio es un problema. También hay algo que hay que animarse a discutir, si los objetivos del éxito de la familia empresaria o el éxito de la empresa familiar, no siempre son lo mismo, a veces, la mejor decisión para la empresa es que la familia de un paso al costado en operativo y se ubique en el lugar más estratégico dejando realmente entrar talento externo, alineado con proyección del negocio y que realmente saca la emoción de la decisión. Lo digo que digo básicamente no es enfriar el vínculo en mi trabajo de asesoramiento financiero que hacemos junto a mi bróker, que es Emeral Capital, sino que dar la estructura para que eso dure, para que la familia pueda estar presente en la empresa desde un lugar más óptimo y para que las finanzas sean un motor y no una fuente que genere conflictos.
Si tu libro no fuera un manual o un ensayo financiero, sino una novela que narra la realidad económica de nuestro país, ¿sería una historia de resiliencia épica o un thriller de suspenso donde el protagonista siempre tiene que aprender a improvisar?
Bueno yo creo que serían las dos cosas, eso es exactamente lo que lo hace tan argentino, sería un tráiler donde el protagonista también puede, tiene que aprender a improvisar en tiempo real parece con reglas que cambian a la mitad del juego con información con contexto que nadie terminó de escribir en esa novela inicial donde se hace la película, pero también sería la historia de resiliencia, porque lo que me sorprende de nosotros los argentinos es que seguimos apostando, construyendo, seguimos ahorrando, aunque sean dólares debajo del colchón, no importa, eso no es ingenuidad es una forma de fe en el futuro básicamente. Porque si vos hacés una buena película o toda una buena historia, empieza en un punto de partida, una dirección, una intención, creo que eso es lo que nos hace falta un poco, hay que construir. Lo que pasa en Argentina es que el contexto te obliga a reescribir el guion sobre la marcha, entonces sería una peli que no se grabaría desde una sola vez. Los que mejor les va, son los que tienen el plano suficientemente claro desde el inicio que tengan que ir cambiando algunas cosas, y esa adaptación, esa flexibilidad sea inteligente. Los que tendrían que estar preparados por lo menos con los diferentes escenarios como: armá tu propia historia, como los libros que existían antes, un poco así. Y si tuviera que ponerle un título a esa novela algo como Los números hablan, pero a veces mienten, y por eso este libro.
Y hablando del libro, recientemente lo presentaste en la feria del libro en Buenos Aires, entonces contame dónde lo podemos comprar y si tenés presentaciones previstas en Mendoza.
El libro se puede adquirir en todas las librerías del país, en la web de Galerna, por Mercado Libre. Presentaciones en Mendoza donde tienen que estar atentos porque se anunciará en Instagram, y una primicia para Memo es que se presentará en el Congreso de la Nación fines de junio.
FOTO LIBRO
Al final del día, la economía no sucede en planillas de cálculo ni en pizarras llenas de fórmulas. Sucede en la mesa familiar, en la decisión de invertir, en el miedo a perder y en la valentía de apostar. Y ahí es donde voces como la de Elena hacen la diferencia: traducen lo complejo sin quitarle profundidad, acercan lo distante sin perder rigor. Como quien decanta un buen vino, deja reposar los conceptos hasta que se vuelven claros, amables, propios.
Tal vez de eso se trate todo esto. De entender que los números, por sí solos, son fríos. Pero en las manos correctas, y con el acento justo, pueden transformarse en algo mucho más poderoso: una herramienta para elegir, para construir, para quedarse. Porque cuando la economía se vuelve cercana, deja de ser un idioma ajeno y empieza, por fin, a hablarnos de nosotros.
Para terminar, les cuento que el próximo sábado en Totem Hotel & SPA en San Martín en el ciclo Mujeres que inspira, contaremos con la presencia de Elena Alonso. Sábado 9 de mayo, de 09:30 a 14:30.