Economía

Qué incluye el "Super Rigi" que anunció el ministro Caputo

El nuevo régimen busca impulsar proyectos de litio, GNL, hidrógeno, energía nuclear y manufactura tecnológica mediante rebajas impositivas, ventajas aduaneras y mayores incentivos para la industrialización local.

El Gobierno nacional avanzará con el envío al Congreso de un nuevo esquema de promoción de inversiones bautizado como "Súper RIGI", una versión ampliada del actual Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones orientada a sectores estratégicos vinculados a energía, minería, petroquímica y tecnología industrial.

La iniciativa apunta a acelerar el desembarco de capitales privados y fomentar el desarrollo de cadenas de valor con mayor nivel de industrialización y agregado tecnológico dentro del país.

Desde la Casa Rosada sostienen que el objetivo es modificar la estructura productiva argentina y promover actividades que permitan aumentar exportaciones, generar empleo y atraer divisas de largo plazo.

El nuevo régimen estará enfocado en proyectos ligados a transición energética, manufactura avanzada, minería estratégica y producción industrial vinculada a recursos naturales.

Entre los sectores alcanzados aparecen la cadena del litio y la fabricación de baterías, el desarrollo de hidrógeno verde y de bajas emisiones, las plantas de gas natural licuado (GNL) onshore y los reactores nucleares modulares pequeños y medianos, conocidos como SMR.

También se incluirán iniciativas vinculadas a paneles solares, turbinas eólicas, vehículos eléctricos, nuevos desarrollos petroquímicos, industria aeroespacial, producción de uranio, fertilizantes y procesamiento industrial pesquero.

La intención oficial es avanzar más allá del esquema tradicional basado en exportación de materias primas y promover procesos industriales con mayor complejidad tecnológica.

Uno de los puntos centrales del "Súper RIGI" será la ampliación de los beneficios fiscales y aduaneros respecto del régimen vigente.

Entre las principales ventajas figura una reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias al 15%, por debajo del 25% contemplado actualmente en el RIGI tradicional.

Además, el proyecto incorporará un mecanismo de amortización acelerada de inversiones: las empresas podrán deducir el 60% del capital invertido durante el primer año y el 20% restante en cada uno de los dos años siguientes.

En el plano aduanero, el nuevo esquema prevé exención inmediata de derechos de exportación. En el régimen actual, ese beneficio recién comienza a aplicarse después del tercer año.

También se ampliará el universo de bienes alcanzados por la exención de aranceles de importación para equipos e insumos necesarios para poner en marcha los proyectos productivos.

El Gobierno también fijó condiciones para las provincias y municipios que quieran adherir al nuevo régimen.

Las jurisdicciones deberán aceptar límites sobre la carga tributaria local para que las empresas puedan acceder a los beneficios nacionales.

Según adelantó el Ejecutivo, las provincias adheridas tendrán que garantizar una alícuota de Ingresos Brutos inferior al 0,5%.

Además, las tasas municipales no podrán calcularse sobre el nivel de ventas de las compañías.

Ese punto aparece en medio de las discusiones entre Nación, provincias y municipios por la presión tributaria que enfrentan los proyectos energéticos y mineros.

Desde el oficialismo consideran que el "Súper RIGI" permitirá acelerar inversiones multimillonarias en sectores considerados claves para el crecimiento económico y la generación futura de exportaciones.

La iniciativa se enmarca además en la estrategia del Gobierno de potenciar áreas como Vaca Muerta, el litio, el cobre y el hidrógeno como motores de ingreso de divisas y generación de superávit comercial.

Con este nuevo esquema, la administración de Javier Milei busca ampliar ese proceso hacia industrias de mayor valor agregado y perfil tecnológico, con foco en cadenas productivas que hoy tienen escaso desarrollo en la Argentina.

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