Entrevista

El dramático pedido de la familia de los mendocinos retenidos en Libia

Lucas Aguilera y Paula Jiménez integraban un convoy internacional rumbo a Gaza cuando fueron detenidos en el este libio junto a otros ocho activistas. Desde el 24 de mayo no hay contacto con ellos y sus familias reclaman respuestas.

La angustia crece en Mendoza por la situación de Lucas Aguilera y Paula Jiménez, los dos mendocinos que permanecen retenidos e incomunicados en Libia mientras participaban de una misión humanitaria internacional con destino a Gaza.

Ambos formaban parte de un convoy integrado por unas 250 personas de distintos países que trasladaba alimentos, medicamentos, ambulancias y asistencia sanitaria para la población gazatí. Según contó Beto Aguilera, hermano de Lucas, fueron detenidos junto a otros ocho integrantes del grupo cuando intentaban obtener autorización para continuar el viaje hacia Egipto.

"Paula y Lucas son dos militantes y luchadores por los derechos humanos", relató en diálogo con el programa "A pesar de las llamas" en Radio Post. "Más allá de su profesión, es una vocación que ellos tienen hace muchísimos años".

Lucas es médico veterinario y Paula psicóloga. Los dos viven en Mendoza y, según describió su hermano, llevan décadas vinculados al trabajo social y comunitario. "Tienen un historial de trabajo social en todo sentido, sobre todo más precisamente abocado a sus actividades profesionales", explicó.

Además, señaló que ambos integran el Centro de Estudios Agrarios (CEA), desde donde realizan investigaciones y tareas de asistencia a productores. "Son militantes sociales, más allá de la profesión que tienen ambos", sostuvo.

Beto Aguilera remarcó que el compromiso social de los dos comenzó desde jóvenes. "Siempre con una postura en lo social y en la lucha por los que menos o los más desvalidos. Eso siempre ha sido una vocación que tienen los dos. Desde hace muchos años te estoy hablando, desde la universidad", contó.

También recordó que participaron en centros de estudiantes y en distintas iniciativas solidarias tanto en Argentina como en otros países. "Son bastante inquietos, andan por todo el país y también por otros países con esta convicción de aportar también su conocimiento y siempre con una postura solidaria", agregó.

La misión humanitaria había comenzado en Estambul, Turquía, donde se concentró el convoy internacional antes de partir rumbo al norte de África. "Van algo así de 250 personas, una caravana con camiones completos, varios camiones", describió.

Según explicó, el objetivo era exclusivamente humanitario. "Transportaban casas, medicamentos, profesionales sanitarios y un montón de ayuda", detalló.

El problema surgió al ingresar en el este de Libia, una región atravesada por conflictos internos y disputas de poder. "Libia tiene un gobierno en términos formales, pero también tiene un proceso de división", explicó Aguilera.

Aunque los integrantes del convoy contaban con visas, debían tramitar permisos especiales para atravesar el territorio y continuar hacia Egipto. "Fueron tres veces a solicitar los permisos y en el tercer pedido retuvieron a 10 integrantes del grupo", afirmó.

Desde entonces, no volvieron a tener contacto con ellos. "Tenemos solo lo que nos pueden contar los que no fueron retenidos, que son la otra parte del convoy, pero están absolutamente incomunicados", expresó.

La falta de información oficial es lo que más preocupa a la familia. "Es difícil ver que esto esté sucediendo, pero el tema más preocupante es no saber absolutamente nada", sostuvo.

Entre los retenidos también hay ciudadanos de otros países: un polaco, dos italianos, un uruguayo, un español, un tunecino y un turco.

Beto Aguilera aseguró que hasta ahora no hubo respuestas concretas de las autoridades libias ni tampoco avances diplomáticos significativos. "Argentina no tiene consulado en Libia. Entonces está trabajando más por la línea consular de otros países", explicó.

Además, indicó que realizaron gestiones a través de legisladores nacionales y organismos internacionales. "Se han hecho reclamos también a las Naciones Unidas en el área de derechos humanos y todos esos reclamos todavía no tienen ninguna respuesta", lamentó.

El hermano de Lucas aclaró que esta era la primera experiencia de ambos en una misión vinculada específicamente con Gaza, aunque ya habían participado antes en acciones solidarias internacionales.

Finalmente, pidió mantener visible el caso para aumentar la presión internacional y lograr información sobre los detenidos. "Que todo esté permanentemente en difusión para que presione también dentro de lo nacional y lo internacional para que podamos tener alguna respuesta", reclamó.

Y cerró con una frase que resume el sentimiento de la familia: "El único delito que han cometido es llevar ayuda humanitaria a gente que lo necesita".

Esta nota habla de: