Economía

El mapa oculto de la minería argentina: ya detectaron 26 mil yacimientos, pero apenas se exploró el 20% del país

Un informe oficial del Segemar reveló que la Argentina cuenta con más de 26.000 depósitos minerales identificados, aunque la mayor parte del territorio con riqueza geológica todavía no fue investigada en profundidad. El sector advierte que el país explora cuatro veces menos que Chile.

Carina Luz Pérez

La Argentina tiene actualmente 26.142 depósitos minerales registrados de manera oficial, pero especialistas del sector aseguran que esa cifra podría ser apenas una pequeña parte del verdadero potencial geológico del país. El motivo es contundente: cerca del 80% de las áreas con posibilidades mineras todavía no fueron exploradas en profundidad.

Los datos surgen del Informe Anual 2025 de la Base de Datos de Yacimientos de la República Argentina (BDYRA), elaborado por el SEGEMAR, organismo encargado de relevar y sistematizar la información minera nacional.

El trabajo funciona como una radiografía de los recursos minerales distribuidos en todo el país y se desarrolla en el marco de la Ley 24.224, que establece la responsabilidad del Estado nacional en el levantamiento geológico del territorio argentino.

El documento consolida más de 26 mil registros individuales con información geográfica, sustancias asociadas y fichas técnicas específicas. Cada yacimiento aparece identificado mediante un código denominado DEPNO y forma parte de una base utilizada para elaborar mapas metalogenéticos, cartas geológicas y evaluaciones de potencial minero.

Sin embargo, el dato que más impacto genera en el sector no es la cantidad de depósitos ya identificados, sino todo lo que todavía permanece sin estudiar.

El presidente de GEMERA, Michael Meding, sostuvo durante la Expo Internacional San Juan Minera que la Argentina mantiene una densidad exploratoria muy baja en comparación con otros países de la región.

"Argentina tiene una densidad de exploración que es menos de una cuarta parte de Chile. Eso significa que no sabemos prácticamente nada de lo que hay en nuestro territorio", afirmó.

Las diferencias regionales muestran la magnitud del retraso exploratorio. Mientras Chile registra entre 15 y 20 metros perforados por kilómetro cuadrado y Perú alcanza entre 10 y 15 metros, la Argentina apenas llega a un rango de entre 3 y 5 metros.

Para los especialistas, esa brecha implica que gran parte de los recursos minerales argentinos todavía permanecen ocultos y podrían aparecer nuevos descubrimientos en las próximas décadas.

Los grandes proyectos que hoy concentran expectativas dentro de la industria minera son un ejemplo de esos largos procesos exploratorios. Casos como Los Azules, Josemaría o Filo del Sol fueron detectados muchos años después del inicio de las campañas geológicas y terminaron convirtiéndose en iniciativas clave para el desarrollo del cobre en Argentina.

Meding remarcó que la exploración minera funciona como una inversión a largo plazo y sostuvo que "la exploración es sembrar la semilla de la futura riqueza".

El informe del SEGEMAR también muestra una amplia diversidad de minerales distribuidos en el territorio nacional. Entre las sustancias registradas aparecen oro, plata, cobre, zinc, plomo, hierro, litio, molibdeno, wolframio, fluorita, baritina y tierras raras, además de minerales industriales como mármol, caolín, arcillas, arena, grava y sales.

Uno de los aspectos destacados del relevamiento es la fuerte presencia de depósitos polimetálicos. Esto significa que un mismo yacimiento puede contener simultáneamente distintos minerales estratégicos, como oro, plata y cobre o asociaciones de zinc, plomo y plata.

Según el SEGEMAR, esa diversidad geológica abre la posibilidad de desarrollar explotaciones con múltiples recursos en un mismo proyecto, especialmente en un contexto global atravesado por la transición energética y la creciente demanda de cobre y litio.

La base de datos se actualiza de manera permanente y durante 2025 atravesó un proceso de depuración técnica para corregir ubicaciones, eliminar duplicaciones y reorganizar información. Por ese motivo, algunos registros fueron eliminados sin que eso representara una pérdida de recursos minerales.

El informe también detalla el trabajo técnico realizado por especialistas distribuidos por regiones. Entre ellos aparecen equipos encargados del seguimiento geológico en provincias como Mendoza, San Juan, Catamarca, Jujuy, Salta, Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz.

En paralelo, el sector minero insiste en que el principal desafío para acelerar el desarrollo de nuevos proyectos pasa por aumentar la inversión exploratoria.

Actualmente, la Argentina destina cerca de u$s400 millones anuales a exploración minera. Sin embargo, empresarios y analistas consideran que el país debería multiplicar entre tres y cinco veces ese monto para alcanzar niveles comparables con otros actores de la región.

La demora natural de los proyectos también explica la necesidad de sostener inversiones durante largos períodos. El caso de Los Azules suele aparecer como ejemplo: el yacimiento fue descubierto en 1998 y recién podría entrar en producción entre 2029 y 2030, después de más de tres décadas de desarrollo. 

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