Colombia se encamina a una segunda vuelta de máxima tensión política
El periodista Luis Alfonso Mena rechazó que Abelardo de la Espriella sea un outsider y aseguró que detrás de su candidatura se alinearon las principales estructuras de la derecha colombiana. También respaldó los cuestionamientos del presidente Gustavo Petro al preconteo electoral y sostuvo que la segunda vuelta sigue abierta.
La elección presidencial de Colombia entró en su etapa decisiva tras la clasificación de Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda a la segunda vuelta del próximo 21 de junio. Sin embargo, para el periodista colombiano Luis Alfonso Mena, una de las interpretaciones que más circuló tras los comicios no se ajusta a la realidad política del país: la que presenta a De la Espriella como un outsider comparable al presidente argentino Javier Milei.
Durante una entrevista radial, Mena aseguró que el escenario colombiano no enfrenta a la extrema derecha con la extrema izquierda, sino a una derecha que definió como radicalizada frente a un espacio progresista integrado por sectores de izquierda y centroizquierda.
"La disputa acá no es entre la extrema derecha y la extrema izquierda. Es entre la extrema derecha, con un claro tinte fascista que lidera Abelardo de la Espriella, y el campo progresista, la izquierda y el centroizquierda. Con el concepto de extrema izquierda muchas veces se quiere estigmatizar", afirmó durante una entrevista en el programa "A pesar de las llamas" por Radio Post.
El periodista también cuestionó la imagen de renovación política que intenta proyectar el candidato más votado de la primera vuelta. "Abelardo de la Espriella no es ningún outsider. Así se quiere vender él", sostuvo.
Según explicó, detrás de su candidatura se encuentran las principales estructuras políticas tradicionales de la derecha colombiana. "Es el mismo representante de los partidos de las élites de la derecha colombiana. Allí confluyeron todos los clanes políticos, clientelistas y politiqueros que hay en el país. Están los Gnecco del Cesar, los Char del Atlántico y los principales exponentes de los partidos de la oligarquía colombiana", señaló.
Para Mena, además, la figura de De la Espriella está directamente vinculada al expresidente Álvaro Uribe. "Es un alfil del uribismo", resumió.
El periodista atribuyó buena parte del resultado electoral a una estrategia de concentración del voto conservador. Según explicó, el uribismo había impulsado inicialmente la candidatura de Paloma Valencia, pero terminó respaldando de manera indirecta a De la Espriella cuando advirtió que tenía mayores posibilidades de disputar la presidencia. "Hubo un desmonte de la candidatura de Paloma Valencia, que era la primera candidata de Uribe. En marzo había sacado un poco más de tres millones de votos y ahora se redujo casi a la mitad. El uribismo cuando vio que podía triunfar el otro candidato de derecha fue y votó al candidato con más posibilidades", analizó.
Incluso sostuvo que el ganador de la primera vuelta representa una posición más dura que la propia Valencia. "De la Espriella es más extremo todavía que Paloma Valencia", afirmó.
Los resultados preliminares otorgaron a De la Espriella más de 10,3 millones de votos, equivalentes a cerca del 43,7% de los sufragios, mientras que Cepeda obtuvo alrededor de 9,7 millones de votos y el 41%. A pesar de esa diferencia, Mena considera que la elección está lejos de estar definida. "Aquí hay varias experiencias de primeras vueltas en las que gana un candidato y en la segunda vuelta gana otro candidato", recordó.
Como antecedente mencionó la elección de 2014, cuando el uribista Óscar Iván Zuluaga se impuso en la primera ronda, pero terminó perdiendo el balotaje frente a Juan Manuel Santos. "Hay alarma, pero el campo progresista está preparado para responder e ir a ganar en segunda vuelta", sostuvo.
Otro de los puntos centrales de la entrevista fueron las denuncias realizadas por el presidente Gustavo Petro respecto de posibles irregularidades en el proceso electoral. Mena explicó que los resultados difundidos durante la noche de la elección corresponden a un preconteo y no al escrutinio definitivo. "Lo que hubo ayer fue un preconteo ultra rápido. En dos horas ya se sabía quién había ganado, supuestamente", indicó.
Según detalló, la diferencia entre ambos candidatos ronda los 673.000 votos, mientras que Petro viene advirtiendo sobre posibles inconsistencias en el sistema. "El presidente venía alertando sobre un fraude en la Registraduría, que está en manos del uribismo. La firma privada que hace el escrutinio digital incluyó más de 800.000 cédulas que no están en el software oficial de los habilitados para votar", afirmó.
Mena explicó que el sistema electoral colombiano contempla una segunda etapa de revisión que comienza con el escrutinio formal realizado por jueces, magistrados y notarios. "El preconteo es cuando se cierran las urnas y los jurados hacen el conteo inicial. Después viene el escrutinio oficial con jueces, magistrados y notarios, que son las verdaderas autoridades", explicó.
Por ese motivo, tanto Petro como Cepeda y los sectores que integran el espacio progresista decidieron esperar los resultados definitivos antes de reconocer formalmente el resultado de la primera vuelta. "Solo cuando se produzcan los resultados de esas comisiones vamos a evaluar el reconocimiento de esos resultados", señaló al referirse a la postura expresada por el mandatario colombiano.
De cara al balotaje del 21 de junio, Mena sostuvo que ya comenzó un proceso de reordenamiento político que podría modificar el escenario surgido de la primera vuelta. "Se está iniciando una reconfiguración de fuerzas políticas en nuestro país que puede conducir al triunfo del progresismo y a mantener los cambios iniciados por el presidente Petro", concluyó.
La campaña hacia la segunda vuelta ya está en marcha y definirá si el oficialismo logra retener el poder o si la derecha vuelve a la Casa de Nariño después de cuatro años de gobierno progresista.