Murió el Indio Solari: "No fue solo una banda, fue un movimiento cultural"

El periodista y escritor Martín Correa, autor de La última noche de Patricio Rey, recordó al líder de Los Redondos tras su fallecimiento a los 77 años. Las entrevistas compartidas, la separación de la banda, el fenómeno ricotero y el legado de una figura que marcó generaciones.

Carina Luz Pérez

La muerte de Carlos "Indio" Solari a los 77 años generó una profunda conmoción en el mundo de la música argentina y entre millones de seguidores que durante décadas encontraron en sus canciones una forma de entender la realidad. Para el periodista y escritor Martín Correa, autor del libro La última noche de Patricio Rey, la noticia provocó un inmediato viaje por los recuerdos de una vida atravesada por la obra del exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

"Es una forma de decir para todos los que queremos al Indio, los que disfrutamos tanto su música", expresó Correa en diálogo conel programa "Tenés que saberlo por Radio Post. El escritor recordó no solo al artista, sino también a la persona que conoció durante años de trabajo periodístico. "Lo recuerdo con agradecimiento absoluto. No le gustaba dar entrevistas, pero confiaba mucho en los periodistas", señaló.

Correa relató que, siendo joven, soñaba con entrevistar a Los Redondos y que, en cierta forma, esa obsesión fue uno de los motores que lo llevó al periodismo. "Yo era público de ellos y decía: ‘¿Cómo hago para conocer a estos tipos?'. Me gustaba escribir y pensé que si me dedicaba al periodismo tal vez tendría una oportunidad. Pocos años después estaba sentado frente al Indio, él tomándose un whisky y yo unas cervezas. Fue una experiencia maravillosa".

La noticia de la muerte, reconoció, lo encontró reviviendo escenas de distintas etapas de su vida. "Se me vienen imágenes de cuando era chico yendo a verlos, de cuando soñaba con entrevistarlo y después de estar frente a él. Está todo muy fresco porque esta noticia te shockea".

El recuerdo de Mendoza y los recitales inolvidables

Entre los recuerdos que afloraron tras conocerse el fallecimiento del músico, Correa evocó especialmente los conciertos realizados en Mendoza.

"Justo me llaman de Mendoza y me estaba acordando de los shows del Indio allá. Tengo recuerdos espectaculares de esa agua nieve cayéndonos en la cara mientras él cantaba esas canciones", contó.

Para el escritor, la conexión emocional que miles de personas establecieron con la obra de Solari explica la conmoción generada por su muerte. "Muchos de los que están escuchando empezarán a recordar la cantidad de cosas que vivieron con la música del Indio y de Los Redondos. Lo que significa para cada uno y también para la cultura argentina".

Un encuentro inolvidable: whisky a las 11 de la mañana

Entre las anécdotas que compartió, Correa recordó una entrevista realizada en un hotel de Salta para una radio de Buenos Aires. Allí vivió una escena que, con el tiempo, se transformó en una de sus historias favoritas.

"Eran las 11 de la mañana y yo estaba preparando los equipos para grabar. Entonces saca una botella y me pregunta: ‘¿Querés un whisky?'", relató.

Inicialmente se negó porque debía registrar correctamente la entrevista. Sin embargo, la respuesta del músico terminó por convencerlo.

"Me mira y me dice: ‘Pero vos estás loco. Es un Glenfiddich'. Yo nunca había probado un whisky así. Lo pensé y terminé aceptando. Me tomé un whisky con el Indio a solas. Fue maravilloso".

Según recordó, Solari disfrutaba de los buenos vinos, los espumantes y los whiskies de calidad. "Usaba la plata para lo que valía la pena, para disfrutar", resumió.

"Era una misa donde nadie te bajaba línea"

Correa también reflexionó sobre el fenómeno social que representaron Los Redondos durante décadas.

"Los recitales eran eventos canónicos. Por algo se les decía misas", afirmó.

Sin embargo, destacó un rasgo que considera central para entender el vínculo entre el público y la banda.

"Era una misa donde nadie te bajaba línea. Yo crecí en los años noventa, cuando no había líderes, e íbamos a ver a Los Redondos porque veíamos ahí una referencia que no encontrábamos en la política ni en lo social. Pero esos líderes no te decían qué hacer. Hablaban de independencia y de ser libres".

Esa idea, sostuvo, terminó influyendo profundamente en varias generaciones. "Una vida marcada por una manera de vivir. Eso es lo que me sale agradecer hoy. Incluso se lo transmití a mi hija. No una bajada de línea, sino una forma de entender la libertad".

La última entrevista y el final de Los Redondos

Como autor de La última noche de Patricio Rey, Correa fue uno de los periodistas que participó de la histórica entrevista realizada el 30 de octubre de 2001, la última que concedieron Los Redondos antes de su separación definitiva.

"Casualmente me tocó a mí y a dos compañeros estar esa noche. Después supimos que fue también la noche en que se separaron", recordó.

Según contó, al finalizar la entrevista los integrantes de la banda se reunieron en la casa de Skay Beilinson y allí se produjo la ruptura definitiva.

"No se avisoraba nada. Incluso esa noche el Indio le había llevado seis canciones nuevas a Skay para un próximo disco de Los Redondos. Pero sí se notaba que llevaban vidas distintas".

Lejos de quedarse con la tristeza de aquella separación, Correa reivindicó la decisión tomada por los músicos.

"Fue una muestra de coherencia. Habían sido 25 años de historia. Dijeron: ‘Si ya no tenemos la misma vida, ¿para qué seguir mintiéndole a la gente?'. También nos dejaron una enseñanza con eso".

"La banda más trascendente de la historia argentina"

Al momento de definir la dimensión artística de Los Redondos, Correa no dudó.

"Sí, creo que fueron la banda más importante de la historia del rock argentino", aseguró.

No obstante, aclaró que el fenómeno excedió ampliamente lo musical.

"No fue solamente una banda. Fue un movimiento cultural. Un movimiento argentino que prácticamente no existe en ningún otro país. Afuera muchas veces ni siquiera se entiende el fenómeno".

A su juicio, el llamado "movimiento ricotero" explica buena parte de la trascendencia alcanzada por el grupo.

"Es algo mucho más grande que una banda. Lo que implican Los Redondos y el movimiento ricotero es impresionante".

El secreto de una vigencia que atraviesa generaciones

Consultado sobre la permanencia de la obra de Solari incluso entre quienes no vivieron el auge de Los Redondos, Correa atribuyó esa vigencia al poder de las canciones y de las letras.

"Algo tienen. Todos usamos alguna frase de Los Redondos o del Indio en la vida, aunque a veces ni sepamos que es de ellos".

Pero también identificó una idea más profunda detrás de esa conexión.

"Su bajada de línea era que seamos libres. La libertad de pensamiento, la libertad espiritual. Hay algo ahí que la gente captó y sigue captando".

Como ejemplo mencionó a su propia hija, de 19 años.

"Escuchó mucho a Los Redondos porque crecí con esa música, pero nunca le dije que tenía que escucharla. Y sin embargo va a ver a Los Fundamentalistas, va a la Kermés Redonda y esas canciones le siguen pasando cosas. Hay algo muy mágico".

Un legado imborrable

Todavía conmovido por la noticia, Correa eligió cerrar su homenaje desde el agradecimiento.

"Qué privilegio haber compartido tiempo en la vida con ellos. Haber escuchado sus canciones, haber sido contemporáneos".

Y agregó una definición personal sobre la influencia que tuvo Solari en su propia historia.

"Me cambió la vida como persona, como periodista y como artista. Fue el artífice de algunos de los logros más importantes de mi vida. Por eso el agradecimiento es total y para siempre".

Con la muerte del Indio Solari desaparece físicamente una de las figuras más influyentes de la cultura popular argentina. Pero, como quedó reflejado en el testimonio de Correa, su obra, sus canciones y el fenómeno que ayudó a construir parecen destinados a seguir vivos mucho más allá de su ausencia.

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