Qué dicen en Chile sobre el desplome de los viajeros argentinos

Tras el boom registrado en 2025, los viajes de argentinos al país vecino retroceden con fuerza. El cambio en las condiciones cambiarias, el fin de las escapadas de compras y una comparación con cifras récord explican el fenómeno.

El flujo de turistas argentinos hacia Chile atraviesa una marcada desaceleración durante 2026. Después de un año récord impulsado por la conveniencia cambiaria y el auge de los viajes de compras, las estadísticas muestran una caída pronunciada que ya preocupa al sector turístico chileno.

Según la Encuesta de Turismo Internacional (ETI) del Indec, en abril la cantidad de argentinos que viajaron a Chile disminuyó 43,3% interanual, mientras que el tránsito por el paso Cristo Redentor, principal conexión terrestre entre ambos países, registró una baja aún más fuerte, del 59,6%.

En sentido inverso, el ingreso de turistas chilenos a Argentina mostró un comportamiento positivo, con un crecimiento del 5,4% respecto del mismo mes de 2025.

El efecto de un año excepcional

Los especialistas coinciden en que parte de la explicación se encuentra en la comparación con un período extraordinario. Durante 2025, la apreciación cambiaria favoreció fuertemente a los argentinos que viajaban al exterior y encareció a la Argentina para los visitantes extranjeros.

Ese contexto impulsó un récord histórico: cerca de 2,9 millones de argentinos visitaron Chile durante 2025, atraídos por precios considerablemente más bajos que los locales, especialmente en indumentaria, tecnología y otros bienes de consumo.

La economista Laura Vernelli, de la consultora Equilibra, sostiene que la caída actual responde en gran medida a esa base de comparación excepcional. Si bien viajar al exterior continúa siendo relativamente accesible para muchos argentinos, el incentivo ya no es tan fuerte como el que existió durante el año pasado.

Chile, el destino más afectado

Dentro de la reducción general del turismo emisivo argentino, Chile es el país que muestra el mayor retroceso.

Mientras los viajes a Uruguay cayeron 10,9%, los realizados a Paraguay retrocedieron 7,1% y los destinados a Brasil disminuyeron 8,2%, el desplome hacia Chile alcanzó el 43,3%, muy por encima del resto de los destinos relevados.

Los analistas señalan que uno de los factores clave fue la reducción de los viajes cortos de compras, una modalidad que tuvo un crecimiento explosivo durante 2025.

Muchas de esas excursiones de ida y vuelta en el día o durante un fin de semana ni siquiera quedan reflejadas completamente en las estadísticas turísticas tradicionales, pero representaron un movimiento constante de consumidores argentinos hacia el país vecino.

Menos escapadas y más viajes de larga distancia

Los datos muestran que la mayor contracción se produjo precisamente en ese tipo de desplazamientos breves.

En abril, la cantidad de excursionistas argentinos que viajaron al exterior disminuyó 19,6% interanual, una caída superior a la registrada entre los turistas que permanecen al menos una noche fuera del país, segmento que retrocedió 13,2%.

La tendencia parece indicar que los argentinos no dejaron de viajar al extranjero, sino que modificaron sus preferencias.

De hecho, los viajes hacia Estados Unidos y Canadá registraron una baja mucho más moderada, de apenas 9,5%, mientras que los desplazamientos hacia Europa prácticamente se mantuvieron estables.

Además, durante el primer cuatrimestre de 2026, el turismo emisivo por vía aérea fue el único segmento que mostró crecimiento respecto del mismo período del año anterior.

Mejora el turismo receptivo

La contracara de este fenómeno es la recuperación gradual del turismo extranjero hacia Argentina.

Durante 2025, la balanza turística cerró con un déficit superior a los USD 4.000 millones, según estimaciones privadas, debido a que los gastos realizados por argentinos en el exterior casi duplicaron los efectuados por visitantes extranjeros dentro del país.

En 2026 esa dinámica comienza a moderarse.

En abril ingresaron a Argentina 56.400 turistas chilenos, lo que representó un incremento del 5,4% respecto del año pasado. Además, la estadía promedio alcanzó las 6,5 noches.

El tipo de cambio vuelve a marcar el rumbo

Para los especialistas, el comportamiento del turismo entre ambos países sigue estando fuertemente condicionado por la evolución cambiaria.

Cuando Argentina resulta barata en dólares, aumenta la llegada de visitantes extranjeros. Cuando ocurre lo contrario, son los argentinos quienes encuentran mayores incentivos para viajar y consumir fuera del país.

Ese fenómeno ya se observó en distintos momentos de la última década. En 2018, por ejemplo, una fuerte devaluación impulsó una masiva llegada de chilenos a Mendoza y otras ciudades argentinas. En cambio, durante 2025 el escenario se invirtió y fueron los argentinos quienes cruzaron masivamente la cordillera.

Ahora el péndulo parece haber comenzado a moverse nuevamente. Aunque los argentinos continúan viajando al exterior, Chile dejó de ocupar el lugar privilegiado que tuvo durante el último año. Y mientras las estadísticas de Sernatur muestran que la caída se profundiza mes tras mes --28,6% en enero, -39,1% en febrero, -46,3% en marzo y -48,2% en abril-, la industria turística chilena comienza a sentir el impacto de la reducción de uno de sus principales mercados emisores.

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