YPF logró ganancias récord y el sector energético impulsa inversiones millonarias

La petrolera obtuvo una utilidad de USD 409 millones en el primer trimestre, mientras las exportaciones energéticas alcanzaron niveles históricos. El avance de Vaca Muerta y los proyectos bajo el RIGI sostienen el crecimiento de una industria que se consolida como uno de los motores de la economía.

El sector energético argentino atraviesa uno de sus momentos de mayor expansión y vuelve a posicionarse como uno de los principales impulsores de la economía. Así lo refleja un informe elaborado por RICSA ALyC, que destaca el fuerte crecimiento de la producción, las exportaciones y las inversiones, incluso en un contexto internacional marcado por la volatilidad de los precios del petróleo.

Entre los datos más relevantes sobresale el desempeño de YPF, que registró una ganancia de USD 409 millones durante el primer trimestre del año, el mejor resultado trimestral de su historia para ese período. La cifra contrasta con la pérdida de USD 10 millones registrada en el mismo lapso del año anterior y con los USD 649 millones negativos reportados en el trimestre precedente.

El crecimiento se produjo en un escenario complejo para las grandes compañías petroleras internacionales. Durante mayo, firmas como Shell, Chevron, ExxonMobil y TotalEnergies sufrieron caídas bursátiles de entre 5% y 7%, afectadas por la baja del precio internacional del crudo tras las expectativas de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán.

Según el análisis de RICSA, las empresas argentinas lograron desacoplarse parcialmente de esa tendencia gracias al creciente peso de las exportaciones energéticas y a la mejora de sus indicadores operativos.

En el caso de YPF, el EBITDA ajustado alcanzó un récord de USD 1.594 millones, con un margen operativo del 32%. La producción de petróleo no convencional llegó a un promedio de 205.000 barriles diarios, lo que representó un incremento interanual del 39% y permitió que el shale oil explique ya el 76% de la producción total de crudo de la compañía.

Otro indicador destacado fue la reducción de costos. El costo de extracción descendió un 42%, hasta ubicarse en USD 8,8 por barril equivalente de petróleo, fortaleciendo la competitividad de la empresa en el mercado internacional.

En paralelo, YPF presentó el proyecto LLL Oil (Loma La Lata) dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La iniciativa contempla el desarrollo integrado de cinco bloques con 1.152 pozos y una inversión estimada en USD 25.000 millones, convirtiéndose en uno de los proyectos hidrocarburíferos más ambiciosos de los últimos años en Argentina.

El crecimiento no se limitó a la petrolera de mayoría estatal. Pampa Energía también mostró resultados sólidos durante el trimestre. La compañía informó un EBITDA ajustado de USD 325 millones, un 48% superior al registrado un año antes, mientras que sus ingresos alcanzaron los USD 573 millones.

La producción de la empresa llegó a un récord de 100.600 barriles equivalentes de petróleo por día, impulsada principalmente por el desarrollo del yacimiento Rincón de Aranda, que superó los 24.000 barriles diarios.

Además, la compañía tiene en evaluación proyectos bajo el RIGI por más de USD 6.900 millones, que incluyen nuevas iniciativas shale y desarrollos petroquímicos en la ciudad de Bahía Blanca.

La expansión del sector también se refleja en nuevas obras de infraestructura. El Gobierno aprobó la construcción del gasoducto San Matías, una inversión de USD 1.300 millones orientada exclusivamente a la exportación de gas natural licuado (GNL). A su vez, Pan American Energy presentó el proyecto Cerro Dragón, con desembolsos previstos por USD 680 millones, la primera iniciativa aprobada bajo el RIGI fuera de la cuenca neuquina.

Las exportaciones energéticas acompañaron este proceso de expansión. De acuerdo con el informe, los volúmenes exportados crecieron 53,2%, mientras que los precios avanzaron 21,3%, impulsando un superávit energético de USD 1.402 millones, el más alto registrado hasta ahora.

Ese resultado explicó más de la mitad del saldo favorable del comercio exterior argentino. Durante el mismo período, el país alcanzó un superávit comercial total de USD 2.711 millones, por lo que la energía aportó aproximadamente el 52% del resultado positivo.

El informe concluye que el protagonismo de Vaca Muerta y del régimen de incentivos para grandes inversiones continúa atrayendo capitales y consolidando al sector energético como una de las principales fuentes de crecimiento, generación de divisas y expansión productiva para la economía argentina.