Irrigación volvió a intimar a AYSAM por un derrame cloacal

El organismo hídrico detectó un campo afectado por efluentes cerca de la planta El Paramillo, en Fray Luis Beltrán. La empresa aseguró que se trata de un área de contingencia utilizada ante desbordes excepcionales del sistema.

El Departamento General de Irrigación emplazó a AYSAM para que ejecute tareas de remediación en un terreno ubicado en Fray Luis Beltrán, Maipú, donde se constató la presencia de líquidos cloacales. La medida se suma a la polémica que mantiene a la empresa bajo la lupa por los vuelcos registrados en Los Corralitos, Guaymallén.

La intervención del organismo provincial surgió a partir de una presentación realizada por la ONG Fiscalía Ciudadana. Tras una inspección efectuada a fines de mayo, los agentes labraron un acta en la que, si bien señalaron que no existían descargas activas al momento del relevamiento, ordenaron sanear el sector afectado y retirar una conducción conectada a una boca de registro del colector Paramillos.

El terreno se encuentra sobre calle Los Pinos, a escasa distancia de la planta depuradora El Paramillo. En el lugar puede observarse una amplia superficie cubierta por agua acumulada, además de olores compatibles con efluentes cloacales. El espejo de agua se extiende entre cultivos y vegetación de la zona.

La intimación se apoya en la Resolución 778/96 de Irrigación, normativa que establece medidas para evitar la contaminación de cursos de agua y proteger el ambiente. El área afectada está rodeada de fincas productivas y próxima al sector donde antiguamente funcionó la laguna El Viborón.

Según la documentación oficial, el líquido provendría del colector Paramillos, infraestructura clave para el traslado de los efluentes desde distintos sectores del Gran Mendoza hacia la planta de tratamiento El Paramillo. Por esa razón, Irrigación solicitó tanto la remediación del predio como la eliminación del punto de descarga detectado durante la inspección.

La explicación de AYSAM

Desde AYSAM indicaron que el terreno forma parte de un sistema de contingencia previsto para situaciones extraordinarias que generan un incremento en los caudales cloacales, como tormentas u otros eventos que afectan el funcionamiento habitual de la red.

La empresa aseguró que existe un acuerdo con el propietario de un campo de aproximadamente 12 hectáreas para utilizar ese espacio como área de contención cuando se producen desbordes, y sostuvo que los vuelcos quedan limitados al interior del predio.

Sin embargo, la actuación de Irrigación abre nuevos interrogantes sobre el alcance de ese mecanismo. Entre los aspectos que podrían quedar bajo análisis figuran la existencia de un convenio formal, las condiciones pactadas con el dueño del terreno, una eventual compensación económica y las acciones de saneamiento aplicadas tras cada episodio.

Un conflicto que sigue escalando

La nueva intimación se conoce mientras avanzan las investigaciones vinculadas al sistema cloacal de la cuenca El Paramillo y a los derrames detectados en Los Corralitos.

En ese expediente, el presidente de AYSAM, Humberto Mingorance, fue imputado por el fiscal Gabriel Blanco junto al gerente general, Darío Hernández, y al gerente de Operaciones, Carlos Sifuentes.

La investigación judicial apunta a determinar responsabilidades por el presunto vuelco de líquidos cloacales sin tratamiento sobre un canal de riego de Guaymallén. Los funcionarios están acusados por daño agravado sobre un bien de uso público y contaminación de aguas de manera potencialmente peligrosa para la salud.

Previamente, Irrigación ya había sancionado a la empresa con una multa equivalente a unos $120 millones por descargas no autorizadas en Los Corralitos. Según la resolución, AYSAM realizó vuelcos de efluentes sin permiso y afectó infraestructura pública para derivar esos líquidos, una conducta que derivó en la aplicación de la máxima penalidad prevista por la normativa hídrica provincial.

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