EEUU refuerza la seguridad del Mundial ante el riesgo de "lobos solitarios"
Las autoridades norteamericanas consideran que los estadios estarán altamente protegidos, pero admiten preocupación por posibles acciones de "lobos solitarios" en las zonas de acceso y concentración de público.
A pocas horas del inicio del Mundial 2026, las autoridades de Estados Unidos intensificaron los operativos de seguridad y reconocieron que una de las principales amenazas identificadas son los posibles ataques perpetrados por individuos que actúan por cuenta propia, conocidos como "lobos solitarios".
La advertencia fue realizada por el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, quien aseguró que el desafío principal no estará dentro de los estadios, sino en los espacios ubicados fuera de los perímetros de control.
Según explicó el funcionario, los organizadores consideran que las sedes deportivas contarán con fuertes medidas de protección, aunque reconocen que resulta más complejo prevenir incidentes en las denominadas "áreas blandas", es decir, los sectores donde se concentran aficionados antes de atravesar los controles de ingreso.
Ante ese escenario, las fuerzas de seguridad federales, estatales y locales desplegarán una presencia reforzada en los alrededores de los recintos deportivos y en los puntos de mayor circulación de espectadores con el objetivo de reducir riesgos durante el desarrollo del torneo.
Un evento de dimensiones inéditas
De los 104 partidos programados, 78 se disputarán en territorio estadounidense, distribuidos en 11 ciudades anfitrionas.
Para dimensionar la magnitud del evento, Mullin comparó el torneo con el espectáculo deportivo más popular de Estados Unidos, el Super Bowl. Según sostuvo, el país recibirá durante poco más de un mes una cantidad de espectadores y audiencias globales muy superior a la que genera habitualmente la final de la liga de fútbol americano.
Las autoridades estiman que la competencia movilizará a millones de personas en las sedes y atraerá una audiencia global de miles de millones de espectadores, lo que convierte a la seguridad en uno de los principales desafíos logísticos y operativos del certamen.
Mientras avanzan los preparativos, los organismos de seguridad mantienen un monitoreo permanente para garantizar el desarrollo normal de uno de los eventos deportivos más importantes del planeta.