La confianza financiera cambia de manos: los jóvenes apuestan al cripto
Un relevamiento en Estados Unidos muestra que la Generación Z y los Millennials confían ampliamente más en las criptomonedas que en el sistema bancario tradicional, mientras los Baby Boomers mantienen su respaldo a las finanzas clásicas.
La confianza en el sistema financiero atraviesa un proceso de recambio generacional. Según una encuesta realizada por la plataforma tecnológica OKX a 1.000 estadounidenses en enero de 2026, las generaciones más jóvenes confían cuatro veces más en las criptomonedas que los Baby Boomers, un dato que refleja no solo una diferencia etaria, sino también dos visiones contrapuestas sobre el presente y el futuro de las finanzas.
El relevamiento indica que el 40% de la Generación Z y el 41% de los Millennials otorgaron niveles altos de confianza al mercado cripto, frente a apenas el 9% de los Baby Boomers. En contraste, las finanzas tradicionales continúan siendo el principal sostén para los mayores: el 74% de los Boomers confía en los bancos, mientras que uno de cada cinco jóvenes expresó una baja confianza en las instituciones financieras tradicionales.
La brecha también se proyecta sobre las expectativas de largo plazo. Más de la mitad de la Generación Z (52%) y de los Millennials (50%) considera que las criptomonedas podrían competir o incluso superar al sistema financiero tradicional. Entre los Baby Boomers, en cambio, el 71% cree que los bancos seguirán siendo el pilar central del sistema financiero durante los próximos años.
En términos de evolución reciente, el informe muestra una trayectoria ascendente en la confianza de los jóvenes. En el último año, el 36% de la Generación Z y el 34% de los Millennials afirmó que su confianza en las plataformas cripto aumentó, y hasta el 40% planea incrementar su actividad de trading en 2026. Entre los Boomers, el entusiasmo es considerablemente menor: solo el 11% prevé aumentar su participación en el mercado cripto.
Las diferencias se explican por las prioridades que cada generación asigna al sistema financiero. Mientras que los jóvenes destacan la seguridad de las plataformas, el acceso permanente y las transferencias sin fronteras, los Baby Boomers priorizan la regulación y la protección legal. De este modo, la confianza se consolida como el eje que profundiza la brecha generacional y redefine el vínculo con el dinero.