Con la IA como motor, IOL proyecta un 2026 de crecimiento global y cautela selectiva para Argentina

Un informe de IOL Inversiones anticipa que el ciclo de la inteligencia artificial seguirá impulsando las utilidades corporativas y el crecimiento global en 2026, en un contexto de tasas más bajas y menor tensión comercial. Para Argentina, proyecta una expansión del PBI cercana al 4%, con desafíos en inflación, tipo de cambio y reservas, y recomienda una estrategia de inversión más selectiva, tanto en renta fija como en acciones.

El mercado financiero global ingresa en 2026 con valuaciones exigentes, pero respaldadas por fundamentos que, según el último informe de IOL Inversiones, permiten sostener una visión constructiva, aunque no exenta de riesgos. El documento destaca que el principal sostén del ciclo actual continúa siendo la inteligencia artificial (IA), cuyo impacto ya se refleja en productividad, márgenes y crecimiento de utilidades, especialmente en Estados Unidos.

De acuerdo con el análisis, las ganancias del S&P 500 registraron cuatro trimestres consecutivos de crecimiento de doble dígito y las proyecciones para 2025 se revisaron al alza, desde un incremento del 7,7% al 13%. El sector tecnológico explicó el 36% de las ganancias del índice en los últimos doce meses y el 56% del aumento en la inversión de capital. Para 2026, el mercado descuenta nuevamente un crecimiento del 13% interanual en los beneficios, lo que, de concretarse, marcaría el tercer año consecutivo de expansión de doble dígito, por encima del promedio histórico de 8,6% de la última década.

El informe señala que, si bien las valuaciones del equity estadounidense son elevadas -con el S&P 500 operando a un ratio precio/ganancia de 29 veces, correspondiente al percentil 85 de los últimos 35 años-, este nivel se justifica por las expectativas de crecimiento futuro. No obstante, advierte que el margen de error es reducido y que cualquier desvío en el ritmo de expansión de utilidades podría reactivar cuestionamientos sobre la sostenibilidad del ciclo.

Con la IA como motor, IOL proyecta un 2026 de crecimiento global y cautela selectiva para Argentina

Uno de los debates recurrentes durante 2025 fue el financiamiento del boom de la IA. IOL subraya que, a diferencia de la burbuja tecnológica de los años 90, la actual expansión en data centers y capacidad de cómputo se apoya mayormente en fondos propios y no en endeudamiento. Casos como Oracle y Broadcom, que registraron caídas bursátiles pese a presentar buenos resultados, reflejan más bien el peso de expectativas exigentes tras subas acumuladas superiores al 170% desde los mínimos de abril. En términos generales, el informe destaca que las empresas vinculadas a la IA exhiben balances desendeudados, márgenes elevados y una sólida generación de caja.

Más que el financiamiento, el foco de riesgo está puesto en la "circularidad" del ecosistema de la IA, caracterizado por alianzas de largo plazo entre desarrolladores de modelos, proveedores de infraestructura y fabricantes de chips. El documento menciona, a modo de ejemplo, la inversión anunciada por Nvidia de hasta USD 100.000 millones en OpenAI y el acuerdo de esta última con Oracle para destinar USD 300.000 millones en servicios de nube en los próximos cinco años. Según IOL, esta interdependencia no implica necesariamente una inflación artificial de resultados, pero sí revela la fragilidad de un sistema altamente conectado.

En el plano macroeconómico, el informe sostiene que el crecimiento estadounidense se volvió tan dependiente de la inversión en IA que una eventual desaceleración podría impactar sobre el conjunto de la economía. La inversión empresarial en este sector habría explicado hasta la mitad del crecimiento real del PBI durante el primer semestre de 2025. En este contexto, la política fiscal y monetaria adquiere un rol central. La Reserva Federal recortó su tasa de referencia en diciembre hasta el rango de 3,50%-3,75%, acumulando tres bajas consecutivas, y el mercado descuenta dos recortes adicionales en 2026, tras datos de inflación y empleo más benignos de lo previsto.

Con la IA como motor, IOL proyecta un 2026 de crecimiento global y cautela selectiva para Argentina

El informe también analiza el impacto geopolítico del nuevo escenario comercial inaugurado en 2025, con Estados Unidos, China y Europa redefiniendo estrategias para asegurar autonomía tecnológica y acceso a insumos críticos. Esta competencia, sostiene IOL, refuerza la probabilidad de que el gasto de capital en tecnología se mantenga en niveles elevados durante los próximos años.

En el mercado de commodities, el documento adopta una postura neutral respecto al oro, tras los máximos históricos alcanzados en 2025, y una visión optimista sobre el cobre, cuyos precios se ubican en mínimos de la última década pese a su rol clave en la infraestructura eléctrica y energética.

Para Argentina, IOL proyecta un crecimiento económico cercano al 4% en 2026, luego de que la actividad consolidara su recuperación en 2025. El EMAE acumuló una suba del 5,2% en los primeros nueve meses del año, aunque con una marcada heterogeneidad sectorial. El escenario base para el próximo año se apoya en la estabilidad macroeconómica, la recuperación del crédito -que podría volver a crecer a un ritmo cercano al 5% mensual- y un clima institucional más despejado tras el recambio legislativo.

Con la IA como motor, IOL proyecta un 2026 de crecimiento global y cautela selectiva para Argentina

En materia de inflación, el informe destaca la resiliencia del proceso desinflacionario, con una suba minorista que se encamina a cerrar 2025 en torno al 30%, pese a un ajuste cambiario superior al 40%. Para el primer semestre de 2026, el mercado descuenta una inflación promedio del 2% mensual, con dos escenarios posibles: uno de continuidad de la desaceleración y otro de "pausa" en torno a ese nivel.

El frente externo sigue siendo determinante. IOL proyecta un superávit comercial cercano a USD 11.000 millones en 2026, apoyado en el desempeño del sector energético y del complejo agroexportador, que contará con una cosecha robusta y precios internacionales favorecidos por la debilidad global del dólar. Además, estima que el Banco Central podría acumular entre USD 7.000 y USD 10.000 millones anuales mediante compras de divisas, en el marco de un proceso de re-monetización de la economía.

En cuanto a las estrategias de inversión local, el informe anticipa un 2026 de menor volatilidad en renta fija, condicionado a la capacidad del Gobierno de acumular reservas. En un escenario favorable, el riesgo país podría converger hacia los 450 puntos básicos. En renta variable, IOL prevé un Merval más influido por factores microeconómicos que por el ruido político, con especial énfasis en el sector de Oil & Gas, donde compañías como YPF y Vista Energy continúan avanzando con planes de expansión en Vaca Muerta, más allá del contexto de precios internacionales del crudo.

En síntesis, el informe de IOL Inversiones plantea un 2026 con oportunidades relevantes, tanto a nivel global como local, pero advierte que el escenario exige una gestión activa del riesgo y una selección cuidadosa de activos, en un contexto donde las expectativas elevadas dejan poco margen para errores.

Con la IA como motor, IOL proyecta un 2026 de crecimiento global y cautela selectiva para Argentina

Mirá el informe completo de proyecciones de IOL Inversiones  

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