El petróleo vuelve a superar los USD 100 por barril
El crudo Brent retoma la senda alcista impulsado por la incertidumbre geopolítica, los conflictos en la región y las dudas sobre las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
La cotización del crudo Brent volvió a superar los USD 100 por barril, consolidando un escenario de fuerte volatilidad en los mercados internacionales. El repunte se da tras semanas marcadas por la escalada de tensiones en Oriente Próximo, con enfrentamientos que generan preocupación sobre el abastecimiento energético global.
El incremento resulta significativo si se tiene en cuenta que, antes del inicio de la ofensiva militar de Israel y Estados Unidos, el barril se ubicaba en torno a los USD 72. La incertidumbre geopolítica y el impacto directo de los conflictos en la región aparecen como los principales factores detrás de la suba sostenida del precio.
En paralelo, el mercado mostró un comportamiento errático en las últimas jornadas. Luego de una caída del 17 % que llevó el Brent a los USD 93, tras señales de avances en las negociaciones entre Washington y Teherán, el precio volvió a repuntar. En esa misma línea, el crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) registró una suba superior al 4 %, ubicándose en torno a los USD 92 por barril.
La volatilidad también despertó sospechas entre analistas, especialmente tras movimientos financieros registrados en lapsos muy breves. En apenas 15 minutos, se habrían operado alrededor de USD 580 millones, lo que generó interrogantes sobre el posible uso de información privilegiada antes de anuncios oficiales vinculados a las negociaciones internacionales.
En el plano militar, la situación continúa agravándose. Israel intensificó los bombardeos sobre territorio libanés, apuntando a infraestructuras estratégicas, mientras que en Irán se reportaron ataques contra instalaciones vinculadas a la Guardia Revolucionaria y el sistema de defensa. La prolongación del conflicto, que ya lleva varias semanas, aleja la posibilidad de una rápida desescalada.
En este contexto, los inversores mantienen una postura cautelosa. A pesar de los gestos diplomáticos y los supuestos avances en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, la incertidumbre sigue dominando el mercado, que reacciona con sensibilidad ante cada novedad política o militar en una región clave para la energía mundial.