De dónde vienen siempre estos nuevos virus mortales

Un libro que se ha transformado en clásico, "Guns, Germs and Steel", de Jared Diamond, lo advertía ya en 1997. Ganó un Pulitzer y parece explicar muchas cosas que suceden con origen en animales salvajes que el hombre domesticó.

"Armas, gérmenes y acero o Armas, gérmenes y acero: breve historia de la humanidad en los últimos trece mil años" es un libro de investigación histórica escrito por el biólogo Jared Diamond en 1997 y que ganó el Premio Pulitzer. Diamond, catedrático de geografía y fisiología en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), analizó el progreso de diferentes civilizaciones del mundo y sostuvo que si observamos el proceso que transformó a los jabalíes en cerdos domésticos, podríamos darnos cuenta de que la dinámica epidemiológica empezó a crecer debido a la domesticación.

 

El análisis de Diamond vuelve cíclicamente a tener popularidad con el surgimiento de virus mortales, casi siempre desde China y con animales sometidos a intensos cambios humanos para poder abastecer de alimentos a una población en crecimiento imparable.

Ahora, lo han vuelto a citar como referencia sobre todo desde sectores vinculados al estudio de las relaciones entre humanos y animales. Sin embargo, hoy resulta todavía difícil comparar las densidades de población humana y animal antes de los eventos de domesticación y después de los eventos de domesticación para la cría y alimentación.

Los grandes mamíferos como los caballos, los cerdos salvajes, los ovinos y los bovinos solían vivir en grupos antes de convertirse en criaturas agrícolas, pero muchos animales rara vez podían ser confinados en espacios tan pequeños como a los que los humanos los han confinado.

Seguramente -señalan los seguidores de Diamond- hubo una retroalimentación positiva entre la población de animales domésticos y la población humana. La cantidad de proteína animal (carne y leche), combustible (heces), fertilizantes (heces nuevamente), materia prima (huesos) y ropa (pieles) disponibles para criadores de animales grandes es exponencialmente más alta que la cantidad que podrían adquirir los mejores. cazadores. Si eso se une a la agricultura, por supuesto que tendrá la posibilidad de alimentar a muchas más personas en el mismo espacio.

El planteo de sectores que no solo representan al veganismo, sino a porciones importantes de la ciencia, indican que vale la pena reflexionar en torno a cuán antinatural ha sido toda esta situación bajo el punto de vista de 6 millones de años de evolución humana, durante los últimos diez milenios.

"¡Vamos Wuham!", titula el principal diario de esa ciudad china.

El biólogo Atila Iamarino analizó que "la posibilidad de contacto cercano con grandes mamíferos o incluso con bandadas de pájaros de los seres cazadores-recolectores había sido mínima. Aquél podía agradecer a todos los dioses si pudiera matar un bisonte al mes. Pero hoy en día hay mucha gente y muchos animales apilados en el mismo terreno: personas que trabajan con estiércol, carne, sangre, grasa y quién sabe qué más proviene de las vacas, los cerdos y las cabras". Agregó algo referencial de impacto: "La expresión 'quién sabe qué más' no tiene simplemente un efecto dramático. En Papúa Nueva Guinea, las mujeres de algunas tribus amamantan a los lechones huérfanos".

En este punto, agregó que "este escenario inédito no solo facilitó la transmisión de enfermedades entre humanos y animales, sino que también hizo que las enfermedades infecciosas epidémicas se volvieran autosustentables por primera vez".

Como ejemplo, graficó: "Si sos un cazador-recolector y lamentas haber sido infectado por un patógeno asesino de, digamos, monos, puedes sentirte tranquilo si eres consciente de que una tribu con más de 50 personas morirá o se volverá inmune a ella con rapidez. Y probablemente la enfermedad se mantendrá allí porque esas personas pobres rara vez tienen contacto con otros grupos".

Sin embargo, explicó: "Todo cambia por completo cuando tenemos densas poblaciones de criadores de animales y agricultores interconectados por rutas comerciales y constante interacción extratribal. Hoy en día, incluso los agentes patógenos asesinos pueden beneficiarse de la masa crítica de la población, extenderse a uno o más continentes enteros y causar demasiado daño, un hecho que era muy poco probable que ocurriera en el período previo a la domesticación".

El marco teórico de Diamond se fundamenta en tres tesis: 

1- la presencia de grandes mamíferos domesticables, 

2- la susceptibilidad de las plantas locales para ser desarrolladas para la agricultura y,

3-  la influencia de la orientación del eje mayor continental para la facilidad de la dispersión cultural y técnica.2

De los dos primeros es más fácil obtener pruebas mediante hallazgos paleontológicos, arqueológicos y de concentración de poblaciones de seres vivos. No obstante, de la tesis sobre los ejes continentales es más difícil obtener pruebas, pues solo existen tres ejemplos de continentes de tamaño considerable, es decir, muy pocas muestras como para hacer una estadística robusta y confiable. Pero una hipótesis derivada sería encontrar una mayor diversidad lingüística en aquellos continentes con el eje norte-sur más grande, siendo esto comprobado estadísticamente en un estudio del PNAS durante el año 2012.

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