El mundo recibió el 2026 pensando en el Mundial y el fin de los conflictos
Muchos países despidieron el 2025 con grandes celebraciones en medio de las expectativas de lo que depara el Año Nuevo.
El mundo despidió gradualmente este miércoles el final del 2025, uno de los años más calurosos de la historia, marcado por conflictos como el de Gaza y el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.
El presidente ruso, Vladimir Putin, aprovechó su tradicional mensaje de Fin de Año para decir a sus compatriotas que sus "héroes" militares lograrán la victoria en el conflicto en Ucrania, iniciado hace casi cuatro años.
Por su parte, su homólogo ucraniano,Volodimir Zelenski, afirmó que su país está a "un 10%" de alcanzar un acuerdo para poner fin a los combates.
En Sídney, la autoproclamada "capital mundial del Año Nuevo", los preparativos de la Nochevieja han tenido, sin embargo, un sabor amargo.
Hace apenas dos semanas, dos hombres irrumpieron en una fiesta judía en la popular playa de Bondi y mataron a 15 personas, la masacre más grave registrada en el país en tres décadas.
Una hora antes de medianoche, las fiestas se pararon para un minuto de silencio mientras el puente de la bahía de Sídney se iluminaba de blanco como símbolo de paz.
"La alegría que solemos sentir al comienzo de un nuevo año se ve atenuada por la tristeza del antiguo", afirmó el primer ministro australiano, Anthony Albanese, en un mensaje de video.
Aun así, cientos de miles de espectadores abarrotaron el puerto de Sídney para observar las nueve toneladas de pirotecnia que se lanzaron a partir de medianoche.
En Hong Kong, el tradicional despliegue de fuegos artificiales fue cancelado en homenaje a las 161 personas que murieron en noviembre en un incendio en un conjunto de edificios residenciales.
Pero será la playa brasileña de Copacabana la que verá la mayor fiesta de Año Nuevo del planeta con la llegada prevista de 2,5 millones de personas.
El regreso en enero al poder del presidente estadounidense Trump también marcó la agenda internacional, que arrancó con una ofensiva arancelaria que sumió a los mercados en el caos.
"Nuestro país está más 'caliente' que nunca. ¿No es estupendo tener una FRONTERA FUERTE, sin inflación, un ejército poderoso y una gran economía? ¡Feliz Año Nuevo!", dijo el martes en su plataforma Truth Social.
Tras dos años de guerra en Gaza, la presión estadounidense ayudó a lograr un frágil alto al fuego entre Israel y el grupo palestino Hamás, aunque los habitantes siguen tratando de sobrevivir en ese territorio en ruinas.
Bajo la mano de Trump, Washington también ha aumentado su presencia militar en el Caribe, con numerosos ataques contra presuntas embarcaciones de narcotraficantes y el bloqueo de los petroleros sancionados que entran o salen de Venezuela, en una escalada sin precedentes con Caracas.
Además, las redadas migratorias del republicano han golpeado duramente a Latinoamérica, donde millones de personas dependen de las remesas para capotear la pobreza.
"Este no es el final, este es el principio", dijo a la AFP Pedro Gómez, indígena maya de 29 años al llegar el martes al aeropuerto de la capital guatemalteca en uno de los últimos vuelos del año con deportados desde Estados Unidos.