Para cada día, una expresión
Del "lunes, galbana" al "domingo siete", un recorrido por refranes y expresiones que revelan cómo la sabiduría popular y la tradición religiosa han moldeado, a lo largo del tiempo, la valoración simbólica de cada día de la semana y su impacto en la vida cotidiana. La columna de la Prof. Nené Ramallo.
Al estudiar el refranero, encontramos que siempre se esconde, en el juicio de cada refrán, una experiencia recogida por el hombre, en diferentes civilizaciones y lugares del mundo, acerca de los más diversos temas. Uno de ellos es cómo se aprecia el valor de cada día de la semana, en sí mismo y en relación con su ubicación en el devenir temporal y con respecto a los demás días. Veamos algunas de estas formas de sabiduría ancestral: para caracterizar lo esencial de cada día, existe un refrán general: "Lunes, galbana; martes, mala gana; miércoles, tormenta; jueves, mala venta; viernes, a cazar; sábado, a pescar; y el domingo se hizo para descansar".
Hablar de ‘lunes, galbana' se quiere significar que, al ser el lunes el día en que comienza la semana laboral, se empieza con galbana, esto es, con desidia, con flojera.
Una expresión muy frecuente para todos es ‘el diario del lunes': se trata de una locución que hace referencia a lo fácil que es opinar sobre una situación cuando los hechos ya están consumados. Así sucede cuando el diario del lunes presenta los eventos del día previo, con sus resultados.
María del Rosario "Nené" Ramallo, miembro honoraria de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza
Lo desagradable que resulta el comienzo de la semana se ve en ‘Mal empieza la semana para el que ahorcan en lunes', en que se advierte que, si la semana comienza con una catástrofe o con un hecho desafortunado, se está anunciando, en forma hiperbólica, mala continuidad.
Otro refrán que habla mal del lunes es "Moza dominguera no quiere lunes": esta paremia, que también puede referirse al mozo, advierte que quien se divierte mucho durante el día de descanso, no desea iniciar la semana laboral.
Avanzamos en la semana y llegamos al martes: ‘En martes, ni gallina eches, ni hija cases, ni de tu familia te apartes'. Este refrán aconseja que en este día de la semana no se encare ninguna actividad importante: ni encluecar gallinas, ni realizar matrimonio de una hija, ni alejarse del grupo familiar. La causa es que el martes es considerado un día aciago, de mala suerte.
Por eso, análogo contenido posee ‘Para un hombre desgraciado, todos los días son martes'.
Existe el refrán ‘Cada martes tiene su domingo': constituye una exhortación a ser optimistas porque a toda situación negativa, representada por el martes, puede seguirle un hecho de connotación positiva, encarnado por el domingo.
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Avanzando en la semana, llegamos al punto medio: el miércoles. Por su ubicación en el contexto, se dice de él que es "la pausa incómoda entre 'odio el lunes' y 'amo el viernes'".
Recordamos que la expresión 'miércoles corvillo' o 'miércoles de Ceniza' se vincula a la fecha religiosa relacionada con la Cuaresma: es el cuadragésimo día anterior al Domingo de Resurrección. Existe, al respecto, el refrán "Miércoles de ceniza, empieza la penitencia y termina la risa".
También, ‘miércoles' es un eufemismo para no pronunciar la palabra tabuizada que comienza con la misma sílaba y que señala enfado o contrariedad.
En cuanto al jueves, existe un refrán castellano: ‘Tres jueves hay en el año que brillan más que el sol, Jueves Santo, Corpus Christi y Jueves de la Ascensión'.
Otro reza "Cuando se encapota en jueves, antes del domingo llueve". Pero, si decimos ‘cosa del otro jueves' estaremos significando, coloquialmente, que se trata de un hecho extraordinario o que es algo que sucedió hace mucho tiempo: "No me preocupo ya por ello pues es cosa del otro jueves".
Y nos ubicamos ante un calendario para entender la expresión ‘jueves de comadres': ella sirve para designar el jueves penúltimo antes de carnaval, mientras que el ‘jueves de compadres' es el anterior al de comadres. También, se habla de ‘jueves lardero' o de ‘jueves gordo' para ubicarnos, cronológicamente, en el jueves inmediatamente anterior al carnaval.
Ya llegamos al viernes, con una reflexión: ‘Quien gasta el viernes, come el sábado': se supone que quien puede dilapidar el viernes, está en condiciones de gastar en el fin de semana y en los restantes días. Como frase relacionada con la Semana Santa, se da ‘Viernes Santo', que puede también llamarse ‘viernes de indulgencias' o ‘viernes de la cruz'. En cuanto a una locución verbal poco usada, hallamos ‘comer de viernes', cuyo significado es "comer guardando la vigilia". Y como locución coloquial, aparece ‘haber aprendido/oído alguien en viernes algo', que significa que esa persona repite mucho lo que aprendió y oyó una vez, venga o no venga a cuento.
Algunas otras expresiones ligadas al viernes son ‘cara de viernes', que alude a un rostro macilento y triste; también, en alusión a la gastronomía, ‘día de viernes' es aquel en que se come pescado.
Al referirnos al sábado, no podemos menos que ir a su etimología, pues el vocablo está presente en varias lenguas: nos dice el diccionario académico que proviene del latín tardío "sabbtum"; a su vez, este, del griego , este del hebreo "šabbt", y este del acadio "šabattum", 'descanso'.
Nuevamente, nos encontramos con la expresión ‘Sábado Santo', ligado al culto; pero, luego, hallamos ‘hacer sábado', como equivalente a "hacer limpieza de la casa, más completa y esmerada que en el resto de los días; también, ‘chorizo de sábado' se refiere al embutido que se hacía con la asadura y carne de inferior calidad del cerdo.
Finalmente, el ‘domingo' toma su nombre de la expresión latina "dies dominicus" ("día del Señor") y del sustantivo "dominus" = Señor. Según la definición académica, es el séptimo día de la semana, festivo para el cristianismo y, en general, en el mundo occidental. Se puede también encontrar el sustantivo ‘domínica', de género femenino, que equivale, en lenguaje y estilo eclesiástico a ‘domingo'.
Hay expresiones acuñadas que se relacionan con la esfera religiosa: ‘Domingo de Cuasimodo' es el segundo domingo de Pascua; ‘Domingo de la Santísima Trinidad' es una fiesta movible que celebra la Iglesia el domingo siguiente a la solemnidad de Pentecostés. Además, ‘Domingo de Lázaro' o ‘Domingo de Pasión' es el quinto domingo de la Cuaresma, así como ‘Domingo de Piñata' designa el primer domingo de ese período. Culmina la Semana Santa con dos festividades, la del Domingo de Ramos y la del Domingo de Resurrección, principio y culminación, respectivamente, de la Semana Santa.
En el vocabulario cotidiano, hablar de un ‘domingo siete' es aludir a una salida fuera de tono o disparatada: "Me ha salido con un domingo siete que me dejó perpleja". Y la expresión ‘hacer domingo' es equivalente a "hacer fiesta": "Hicimos domingo por la alegría que sentíamos".
Hemos buscado las expresiones lingüísticas que se adaptan a cada día de la semana; pero también resulta enriquecedor buscar pensamientos que se refieran al aprovechamiento integral de este tiempo; así, por ejemplo, "La magia de los lunes está en lo que decides hacer con ellos". "Haz de cada lunes el trampolín que te impulse hacia tus sueños". "La actitud es todo: si empiezas la semana con optimismo, verás resultados increíbles".
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