Pronto y callando

Un recorrido por las múltiples funciones de 'pronto' y 'callar', desde la agilidad de la lengua hasta el valor del silencio oportuno. Por Nené Ramallo.

Profesora Consulta por la Universidad Nacional de Cuyo

En este título, hemos unido dos palabras que no parecen tener demasiada relación. Veamos por qué lo hicimos: el vocablo 'pronto' se puede desempeñar como adjetivo, como adverbio y como sustantivo.

Cuando lo encontramos como adjetivo, vemos que toma acepciones distintas: en primer lugar, significa "veloz, precipitado, ligero, ágil, activo". Así, "El expediente tuvo pronto despacho". "Con pronto paso, alcanzó la cima". "Es un servicio de pronto pago".

Su segunda acepción es "dispuesto o preparado para la ejecución de algo": "Ya están las tropas prontas para iniciar el simulacro de ataque".

Como sustantivo, tiene un uso coloquial y las dos acepciones se vinculan entre sí: puede significar "ataque repentino y aparatoso de algún mal" o una "reacción repentina motivada por una pasión u ocurrencia inesperada": "Le dio un pronto y tuvo que marcharse".

Las lluvias distintas 
Este vocablo posee también uso adverbial: puede significar "temprano, en las primeras horas del día": "Acostumbra levantarse pronto". También, adverbialmente, equivale a "con anticipación al momento oportuno, con tiempo que sobra": "Has llegado demasiado pronto". Otras veces, es sinónimo de "rápidamente, con celeridad": "Venga aquí pronto". Y, por fin, 'pronto' es el adverbio que indica "antes de lo que se espera": "Inaugurarán la calle nueva muy pronto".


Hay expresiones como 'primer pronto', que señala el primer movimiento del ánimo; 'al pronto' significa "a primera vista"; la locución 'de pronto', puede equivaler a "de repente, apresuradamente"; también, "sin reflexión": "Su reacción sucedió de pronto".


Para despedirnos sin que medie un lapso de tiempo muy largo usamos "hasta pronto' y, si decimos 'por de pronto' o 'por lo pronto' estaremos significando "de primera intención, en el entretanto, provisionalmente": "Por de pronto, nos instalaremos en ese lugar". .

Deriva del adjetivo 'pronto' el adverbio 'prontamente', que es sinónimo de "rápida o precipitadamente": "Evacuaron prontamente el sitio".
Se vincula a estos conceptos el sustantivo 'prontitud', que puede referirse a la celeridad o presteza con que se ejecuta algo: "Procedió con prontitud". Pero, además, se le llama 'prontitud' a la viveza de ingenio o de imaginación de alguien, a su agudeza y perspicacia": "Llamaba la atención cómo el niño respondía el interrogatorio con prontitud".

Relacionamos en el título de la nota dos vocablos: ¿por qué? Dimos ya los valores de 'pronto', nos resta saber por qué lo ubicamos junto a 'callar': este verbo puede significar "omitir, no decir algo". Podemos, entonces, ante una situación inesperada, callar precipitadamente.
Además, si se dice de una persona, afirmamos que se calla cuando cesa de hablar, de llorar, de cantar, de tocar un instrumento, de meter bulla: podemos en ese sentido, pues, también, callar de pronto, provisionalmente: "Asustados, callamos de pronto".

El contenido de 'callar' puede también atribuirse a los animales, pues cesan en sus voces el perro que ladra, el pájaro que canta, la rana que croa: "Pronto, ante la amenaza de una tormenta estival, la naturaleza toda pareció callar las voces del mundo animal". Incluso, también callan y pueden hacerlo súbitamente el mar, el viento, el volcán: "Callaron al mismo tiempo los rugidos del oleaje y el ulular del viento y, prontamente, el silencio nos envolvió, amenazante".

Se presenta como forma vinculada a 'callar' la locución adverbial 'a la chita callando' y el adverbio coloquial 'chiticallando', que se definen como "con mucho silencio, sin escándalo, sin meter ruido o de modo que no se oigan las pisadas; también para conseguir lo que se desea": "Por de pronto, chiticallando, entramos al lugar abandonado en busca de los valiosos objetos perdidos".
Si se quiere recomendar a alguien que atienda a su trabajo útil, sin perder el tiempo en cosas fútiles, se dice ' calla y cuez': "Dedícate prontamente a lo tuyo, calla y cuez, sin mirar cosas inútiles".

Existe una interjección con variante vocálica: 'calle' y 'calla'. Ella sirve para denotar extrañeza: "Calle, ¡cuántos cambios hemos tenido que ver de pronto!".

Como es habitual, cerramos la nota con la inclusión de paremias que nos permiten verificar las acepciones apuntadas: "Amor es el vino que más pronto se avinagra": así como el vino puede echarse a perder, corromperse y volverse ácido o amargo, el amor no cuidado puede perderse rápidamente. "Ambicioso subido, pronto caído" es un refrán que se aplica a quien, por ambición, sube rápidamente y, del mismo modo, puede precipitarse abruptamente a la ruina. "Despacio al pensar, pronto al ejecutar" es un sabio consejo para reflexionar cuidadosamente antes de obrar de un modo rápido. "El que habla mucho, pronto calla": ser locuaz implica tener mayor cantidad de posibilidades de equivocarse y, entonces, ante el error, abruptamente debe guardar silencio. "La orquesta, ante tal barahúnda, calló de pronto su armónica música": muchas veces, aunque la orquesta se halle ejecutando una música deliciosa, debe cesar su armónico desempeño ante el predominio del desorden y del ruido.

Como corolario de este "pronto y callando", se asocian el silencio prudente y la rapidez para saber guardarlo cuando de ello se deriva un ánimo en paz.

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