Preguntas del hablante mendocino

Del uso coloquial de los artículos a los modismos regionales más curiosos: un análisis sobre cómo hablamos los mendocinos, el proceso de abreviación de las palabras y el colorido léxico de Mendoza. Por Nené Ramallo.

Profesora Consulta por la Universidad Nacional de Cuyo

Se reían los asistentes a un congreso porque identificaban el modo de hablar de los mendocinos por el uso del artículo delante de nombres propios de personas: "la Carmen" y "el Juan". ¿Qué nos dice la Academia al respecto?

Ella nos ilustra así: "El artículo no se usa normalmente ante nombre propio de persona; pero en el lenguaje popular, sobre todo rústico, suelen llevarlo los nombres de pila: Este uso se ha calificado de familiar o coloquial: la María, el Antonio.

Sin embargo, la propia Academia lo considera lícito en algunas oportunidades; veamos cuándo:

a) Los apellidos de mujeres escritoras o artistas, de cualquier nacionalidad que sean, es frecuente que vayan precedidos de artículo: la Avellaneda, la Pardo Bazán, la Callas; pero abunda más en personas de otras épocas.

b) Artículo definido + nombre propio + complemento(s): Se usa el artículo determinado ante nombres de pila cuando se les añade complementos restrictivos: "Ese ya no es el Julián que yo conocí hace algunos años". "La Inés que te presentaron no es la que viajó conmigo".

c) A veces, la colocación del artículo ante un nombre propio tiene una interpretación "denominativa", como en "Este es el Antonio de mi familia"; otras veces, la intención es "metafórica", como en "Ese hombre es el Robin Hood de la zona". Otras veces la intención es "identificativa": "Ese es el Carlos de la oficina de cambios".

d) El nombre propio se puede usar con cuantificador indefinido (en plural) o con artículo indefinido: "Tengo varios González entre mis alumnos". "Siempre hay un Pedro que se cree el santo del lugar".

e) También se ha dado este uso en el lenguaje forense, no solo en nombres de pila, sino en apellidos: el García; el Gil Pereg.

f) En el uso culto, admiten artículo algunos apellidos de artistas o escritores italianos: el Petrarca, el Correggio (por Dante).

g) Cuando un nombre propio de persona (nombre de pila o apellido) se usa en sentido genérico, admite el artículo: "Pertenece a la línea de los Tudor".

h) También se admite el artículo cuando al lado del nombre propio hay un adjetivo: "El admirable Strauss"; "La inolvidable Caballé".

Y una pregunta que inquieta sobre todo a los mayores es el acortamiento de palabras. Veamos qué se entiende por ello y cómo puede darse: el Panhispánico nos define en qué este procedimiento: "Un acortamiento es el procedimiento de abreviación que consiste en eliminar las sílabas finales de una palabra para crear otra nueva": bici por bicicleta, cine por cinematógrafo, profe por profesor, súper por supermercado, macro por macroinstrucción, moto por motocicleta, foto por fotografía, taxi por taxímetro, etc. También existen, aunque en menor número, casos de acortamiento por supresión de sílabas iniciales: bus por autobús, chelo por violonchelo.

Definir por la negativa

La mayoría de los acortamientos mantienen el género de la palabra completa: la foto por la fotografía, el cine por el cinematógrafo; hay alguna excepción, como el cromo por la cromolitografía. Los acortamientos, cuando son sustantivos, suelen seguir las reglas generales de formación del plural: las fotos, las anfetas, los buses; pero algunos de ellos, como súper e híper, se mantienen invariables: los híper, los súper. Cuando son adjetivos, lo normal es que permanezcan invariables: películas porno (‘pornográficas').

Y la pregunta obligada: ¿puedo decir "finde"? Sí, la expresión está incorporada en el diccionario académico, que nos explica que se trata de un acortamiento de la expresión "fin de semana".

Las dudas también nos acometen a la hora de comparar algunas palabras que se usan en Mendoza y que no son entendidas en otras zonas del país: veamos algunas:

BETERAVA: Es un vocablo que sirve para designar la "remolacha". No se usa en otras provincias y, probablemente, proviene de la deformación de las formas "betarraga" y "betarrata". Hay influencia francesa, de la forma "beterave".

VICHAR: Esta voz, que se puede escribir con "b" o con "v", significa "atisbar, observar furtivamente". También, "vigilar con la mirada", "mirar, con real o aparente desinterés, la mercadería expuesta a la venta". Escuchamos decir, por ejemplo, Había una mujer vichando todo.

BOCA SUCIA: Se dice del que es mal hablado, porque usa palabrotas o expresiones groseras y soeces. También se dice "boca de carrero" porque sucedía que los carreros o peones que conducían los carros, como todos los aurigas del mundo, usaban un léxico por demás desinhibido para arrear sus mulas, generalmente mañeras: Es tan boca sucia que te molesta.

COGOTE CRUZADO: Oímos decir, por ejemplo, Las vecinas estaban de cogote cruzado en la puerta de su casa. La expresión es "estar de cogote cruzado" y significa "en íntima amistad, de común acuerdo, en convivencia, en óptimas relaciones". La metáfora proviene del reino animal pues, según el ideario colectivo, en algunas especies de aves, el rito de apareamiento en el cortejo nupcial incluye un entrecruzamiento de cuellos (los "cogotes"), hasta el punto de parecer fundidos en uno solo, como anudados.

SUBIR Y BAJAR: Advertimos cómo los mendocinos, al guiar a una persona que busca una dirección o alguna referencia, decimos "suba por acá" o "baje por allá"? Originalmente, "subir" es, por definición académica, "viajar hacia el norte o hacia el origen de algo" y "bajar", por el contrario, significa "viajar hacia el sur o hacia el final de algo". Pero, en el caso de las calles mendocinas, no se tiene en cuenta la referencia de los puntos cardinales, sino la pendiente de la calle, a partir de un punto de partida; así, si la calle muestra una subida, sin importar para qué punto geográfico se dirija, se dirá "suba por ahí"; al contrario, si la cuesta no es ascendente, sino que es descendente, se dirá "baje por ese lugar".

TORTAZO: este aumentativo de "torta", se usa coloquialmente para indicar una "bofetada en la cara": Lo bajó de un tortazo. También, entre nosotros es un golpe violento, un encontronazo, un puñetazo. Se usa en la expresión "darse un tortazo", para indicar "sufrir un accidente aparatoso". Y ligada a la ella está "quedar hecho torta", para indicar que alguien o algo resultó aplastado y chato; así, por ejemplo, "Le dieron un tortazo que lo dejó tuturuto".

TUTURUTO: Esta palabra puede ser también "turulo" y "turulato", todas ellas significan "alelado, estupefacto, boquiabierto". Son voces de creación expresiva y existen en otros dialectos, como en gallego "turuleque", en catalán "tarallirot", y en el español de América "turumba". Se dice, en general, "volverse turumba": "El hombre se dio un golpazo y quedó tuturuto" y "Estos ires y venires me vuelven turumba la cabeza".

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