Un museo privado de fotografía se está gestando

Queremos mostrar a nuestros lectores algunos museos que existen o existirán en Mendoza, gracias a la iniciativa y sostén de personas que por sus propios medios resguardan el patrimonio.

Alejandra Cicchitti

José Alberto Vicente está jubilado, ha sido y es fotógrafo por pasión y está materializando de a poco el sueño de construir en nuestra Provincia un Museo dedicado a la fotografía.

¿Cuál ha sido su relación con las fotos?

Desde niño comencé con la fotografía, fui el fotógrafo de los Niños Periodistas de la Escuela "Hipólito Irigoyen", ubicada en calle Videla Correa. En esa época utilizaba una cámara que mi padre tenía y luego me regaló, marca "Joya", la cual aún conservo. Además el papá de un compañero mío de la primaria, tenía su propio laboratorio de revelado de fotos en blanco y negro (en esa época no existían aún los rollos a color), con quien aprendí mucho. Desde ese momento continué con esto que tanto me apasiona. Al terminar la escuela primaria, mis tías me regalaron una cámara de 35 mm. marca "Agfa Iso Rapid", con la que empecé a sacar fotografías en colores para imprimir en papel. También incursioné en las diapositivas a color, que me encantaban ver contra la pared, gracias a un proyector a pilas con el que contaba (y que formará parte de la colección del museo).

"Una de las exposiciones de sus cámaras y artefactos" (jose maipu)

¿Cuándo surgió la idea de proyectar un Museo de Fotografía?

La idea surgió hace muchos años y desde entonces comencé a comprar cámaras y equipos profesionales y adquirí también algunos antiguos. Por suerte, con el tiempo, he recibido donaciones de personas conocidas y he seguido invirtiendo con mi propio dinero en más objetos. La intención es que cuando inaugure el Museo, la gente pueda apreciar distintos tipos de cámaras y objetos fotográficos. Podrán encontrar, por ejemplo, distintas variedades de flash: desde los primeros que eran de magnesio y luego los de bombilla, que sacaban solamente una foto y luego debía ser reemplazada por otra. También podrán descubrir un flash de mayor potencia, llamado "multiflash", que compré directamente a su fabricante, un señor de nuestra provincia, y otros de mayor potencia aún y menos peso, ya que los antiguos eran de bastantes kilos porque funcionaban con baterías de plomo.

"Siempre supe que este era un hobby muy caro y a pesar de todo, con el correr de los años seguí comprando más equipos. Estoy invirtiendo los ahorros de mi vejez en esta linda idea"

¿Cómo empezó la idea de armar un museo privado?

Mi idea siempre fue poder mostrar y compartir con la gente, en un lugar apropiado, todas las cosas que tengo guardadas en mi casa. Proyectando, pensando y construyendo un museo podré lograr este objetivo.

Otra intención es hacer mi aporte personal a la cultura de nuestra Provincia, con estos objetos que han trascendido en el tiempo y que con mucho sacrificio personal he adquirido y conservado. Es mi anhelo también, revivir un pasado que los jóvenes no han tenido oportunidad de conocer y que existió verdaderamente. Poder mostrarles esas cámaras inmensas, complejas y únicas de una época no tan lejana; poder explicarles su uso, sus técnicas y cómo ha sido el vertiginoso cambio de la fotografía hasta nuestros días.

¿Cuál ha sido su trayectoria con la fotografía?

He participado en muchos grupos de fotografía. Comencé en la "Peña Fotográfica Aconcagua" en los años 1970; luego en el "Grupo Fotógrafos de Mendoza" dirigido por mi colega y amiga, la Señora Martha Chavez. También fui designado como fotógrafo de la "Asociación Amigos de la Astronomía". Para ellos sacaba todas las fotos de eclipses y manchas solares con un telescopio tipo Newton y mi cámara "Chinon CS". Después fui el fotógrafo del grupo "GAMA" y del "Grupo de Astrónomos Aficionados de Mendoza".

"Cámara fotográfica francesa"

¿Cuál es el proceso de creación de este Museo?

En verdad, estoy haciendo todo a pulmón, como se dice vulgarmente. No he recibido aún ningún tipo de colaboración y eso que las autoridades locales ya están al tanto de este proyecto, que humildemente creo interesante y enriquecedor para Mendoza. He tenido que comprar desde el local donde será emplazado, las cámaras, los objetos especiales y difíciles de adquirir, las estanterías de exposición y muchas cosas más.

Para lograr su habilitación, la Municipalidad de la Capital de Mendoza, me exige hacer un baño para discapacitados y otro para el público en general; construir una rampa para gente con movilidad reducida; comprar las luces adecuadas de un museo; contratar un arquitecto que confeccione y firme cuatro planos del lugar, que deberán ser aprobados por el personal de Obras Privadas de la Municipalidad. El salón posee un sótano que espero también sea habilitado, pero me exigen colocar un ascensor y esto es realmente carísimo.

Es un costo muy grande el que afronto y deberé seguir solventando, teniendo en cuenta, además, los impuestos que implicará el Museo cuando esté en funcionamiento. A pesar de todo, será sin fines de lucro, con entrada gratuita y con el objetivo primordial de promover la cultura fotográfica en nuestra provincia. Me encantaría que vinieran turistas de todo el mundo a disfrutarlo. Otra función que tendría sería la de dictar cursos, seminarios, charlas y talleres de fotografía antigua, también de revelado en blanco y negro. Me ilusiono con proponer salidas fotográficas y ofrecer el lugar para la exposición de fotos de artistas que ahí quieran hacerlo.

"Cámara marca Bilora y la otra Lubitel 2 (Rusia)"

"El funcionamiento sería dentro de mis posibilidades. Quisiera dedicarle ciertos horarios que me permitan también realizar mis actividades diarias"

¿Cuál será el futuro de este próximo Museo?

Continúo trabajando cada día para lograr este sueño. La idea es que cuando yo fallezca, este proyecto que quiero materializar y me ha tomado tanto esfuerzo, no se pierda, sino que quede como Patrimonio de la Cultura de Mendoza.

¿Cómo pueden colaborar las personas con este Museo?

Agradezco mucho desde ya, la oportunidad que me brinda este diario para decirlo. Serán muy bien recibidos las cámaras antiguas y todos los objetos fotográficos que los lectores tengan en sus casas. El material donado será expuesto con un cartel que ostentará nombre y apellido del donante. Les ruego que no tiren nada, porque al museo le servirá mucho y de esta manera esos objetos podrán ser apreciados por muchas personas, como así también por las generaciones venideras. Mi teléfono de contacto es: 2616123592. Desde ya muchas gracias.

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