Esperan que la quita de subsidios se lleve la totalidad del ajuste comprometido con el FMI

Para el año que viene se deberían ahorrar unos $500.000 millones, aunque con la inflación esa cifra en términos nominales sería distinta.

De acuerdo a las proyecciones preliminares que todavía terminan de ajustar en la Secretaría de Hacienda que encabeza Raúl Rigo, el gobierno nacional ahorraría unos $47.500 millones por la quita de subsidios que corresponden a energía eléctrica y gas, y otros $2.000 millones para agua potable.

En ese sentido, el nuevo equipo económico marcó la cancha y dejó claro que su método es mejor que el que tenía pensado Martín Guzmán y que apuntaba a un ahorro de $15.000 millones.

El ahorro sería tres veces mayor al que proyectó la gestión antes de la aparición de Sergio Massa y señalan, además, que casi todo el ajuste del gasto que debería hacer el sector público en 2023 según la hoja de ruta planteada con el FMI estará recostado sobre el nuevo esquema de subsidios.

Para el año que viene se deberían ahorrar unos $500.000 millones, aunque con la inflación esa cifra en términos nominales sería distinta. La principal fuente de ahorro será el consumo con topes de electricidad y gas y representará unos $445.000 millones durante 2023. Los $45.000 millones restantes llegarán por el rediseño del sistema de subvenciones al agua potable.



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