Caputo enfrenta un vencimiento por USD 4.200 millones y define cómo reforzar las reservas en enero
El Tesoro necesita cerrar el financiamiento antes del 9 de enero, mientras el Gobierno monitorea la liberación de dólares del blanqueo y el inicio del nuevo esquema cambiario y de compras del BCRA.
El inicio de enero encuentra al ministro de Economía, Luis Caputo, con un frente financiero exigente: reunir los dólares necesarios para afrontar un vencimiento de deuda por más de USD 4.200 millones previsto para el 9 de enero, en un contexto de escaso margen temporal y con el mercado atento a las señales oficiales.
De acuerdo con estimaciones privadas basadas en los datos diarios del Banco Central (BCRA), al miércoles 24 de diciembre los depósitos en dólares del Tesoro en la autoridad monetaria rondaban los USD 1.800 millones. Según un informe de Buenos Aires Valores S.A., el stock se ubicaba en USD 1.836 millones, luego de que el Tesoro vendiera divisas en el mercado durante la semana previa, lo que implicó una caída de USD 240 millones en esos depósitos.
Frente a un compromiso en moneda extranjera de USD 4.220 millones, ese nivel de liquidez resulta insuficiente. Si bien el Ministerio de Economía cuenta además con depósitos en pesos en el BCRA equivalentes a unos USD 2.352 millones, el escenario obliga a evaluar alternativas adicionales de financiamiento o el uso de fondos colocados en bancos comerciales.
Este cuadro explica por qué, pese a los anuncios recientes del BCRA, la mejora en el riesgo país fue limitada. En la última semana, el indicador subió levemente hasta los 575 puntos básicos, a la espera de definiciones concretas sobre cómo se cubrirá el pago de enero.
En el mercado, operadores señalan que parte de la estrategia reciente incluyó ventas de divisas para contener el tipo de cambio, que se mantuvo en torno a los $1.450. Aun así, los inversores aguardan el impacto de dos novedades recientes: la aprobación del Presupuesto 2026 y la sanción de la ley de Inocencia Fiscal, que el Gobierno espera que impulsen una mejora en los precios de los bonos en dólares.
Las herramientas sobre la mesa
Ante la probabilidad de no cubrir el vencimiento únicamente con recursos propios, Caputo enumeró el abanico de instrumentos disponibles. Entre ellos figuran los swaps de monedas -con Estados Unidos y China-, un acuerdo de recompra (repo) con bancos internacionales por hasta USD 7.000 millones y la posibilidad de refinanciar el pago el mismo día del vencimiento.
En ese marco, el ministro salió a desmentir versiones sobre una eventual emisión de un bono bajo legislación de Nueva York. "Vamos a tratar de que no haya emisión. El objetivo es ir eliminando la dependencia que el país tiene con Wall Street", sostuvo públicamente, en un mensaje en X que luego fue respaldado por el presidente Javier Milei.
Desde una perspectiva de mediano plazo, en el equipo económico insisten en que el desarrollo del mercado de capitales local es clave para sostener el crecimiento y reducir la dependencia del financiamiento externo.
La consultora 1816 puso números a los escenarios posibles para completar los dólares necesarios antes del 9 de enero: asignó una probabilidad del 35% a la reapertura del Bonar 2029 o la emisión de un título similar; 20% a la colocación de bonos en dólares con vencimiento en 2026 o 2027; 15% al uso de pesos del Tesoro depositados en bancos comerciales; y 30% a un financiamiento vía repo con bancos internacionales.
La liberación de dólares del blanqueo
A esta ecuación se suma otro factor clave: desde el 1° de enero de 2026 quedarán liberados los fondos depositados en las Cuentas Especiales de Regularización de Activos (CERA) que superen los USD 100.000. Hasta el 31 de diciembre, esos montos debían permanecer inmovilizados o, en caso de retiro anticipado, pagar una retención del 5%.
Según datos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), al cierre de la Etapa 3 del blanqueo las CERA acumulaban USD 24.467 millones, aunque esa cifra incluye depósitos menores a USD 100.000 que ya podían ser retirados.
Desde el BCRA relativizan el impacto cambiario de esta liberación. Su presidente, Santiago Bausili, estimó que el monto efectivamente habilitado será bastante menor a USD 20.000 millones y aclaró que esos depósitos forman parte de las reservas brutas, pero no implican necesariamente presión sobre el mercado de cambios.
En el equipo económico tampoco esperan una salida masiva de fondos. Argumentan que, durante más de un año, los dólares permanecieron mayormente invertidos dentro del sistema pese a la amplia gama de instrumentos habilitados, lo que reduce la probabilidad de un retiro abrupto.
Especialistas tributarios coinciden en ese diagnóstico. Señalan que quienes tienen los fondos invertidos podrían rotarlos hacia otros activos ahora permitidos, enviarlos al exterior o mantenerlos en el sistema, pero no anticipan un "aluvión" de retiros en efectivo. Además, destacan que la eventual aprobación de la reforma laboral -con exenciones en Ganancias para ciertos activos financieros y alquileres- podría incentivar la permanencia de esos dólares en inversiones locales, incluso en el mercado inmobiliario.