El barril de petróleo escala a US$115 y sube 25% el precio del gas natural
El agravamiento del conflicto impacta de lleno en los mercados energéticos. El bloqueo del estrecho de Ormuz y los bombardeos a infraestructuras clave impulsan los precios y generan caídas en las bolsas globales.
La escalada bélica en Medio Oriente volvió a sacudir a los mercados internacionales, con un fuerte incremento en los precios de la energía. El petróleo se acercó a los US$115 por barril, mientras que el gas natural registró un salto cercano al 25% y más que duplicó su valor desde que comenzaron las hostilidades el 28 de febrero.
En los mercados de futuros, el crudo Brent se negoció en torno a los US$114,74, mientras que el gas natural alcanzó los US$3,16. Por su parte, el petróleo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) se ubicó cerca de los US$96 por barril. La presión alcista responde a dos factores clave: el cierre del estrecho de Ormuz -uno de los principales corredores energéticos del mundo- y los ataques a instalaciones estratégicas.
El conflicto sumó un nuevo capítulo tras los bombardeos lanzados por Irán contra Qatar y Arabia Saudita. Entre los objetivos alcanzados se encuentra la refinería de Ras Laffan, ubicada cerca de Doha y considerada la principal planta de gas natural licuado del país, además de depósitos de combustible para aviación.
La compañía energética estatal qatarí confirmó daños en sus instalaciones de GNL, lo que agravó la preocupación en los mercados. Qatar es el segundo exportador mundial de este recurso y abastece a grandes economías como China, India y países europeos, por lo que cualquier interrupción en su producción repercute a escala global.
En paralelo, la tensión política también se intensificó. El presidente Donald Trump advirtió que Estados Unidos podría responder con dureza si Irán amplía los ataques a países ajenos al conflicto. Incluso mencionó la posibilidad de destruir el yacimiento gasífero South Pars, uno de los más importantes del mundo, en caso de nuevas agresiones.
Desde el inicio del conflicto, más de 20 embarcaciones fueron atacadas en la región, mientras Irán mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz. Este paso marítimo, ubicado entre Irán y Omán, concentra más del 20% del tráfico mundial de petróleo y gas, con unos 19 millones de barriles diarios que atraviesan la zona.
El impacto de la crisis no se limitó al sector energético. Los mercados financieros reaccionaron con fuertes caídas ante la incertidumbre. Las principales bolsas asiáticas operaron en baja, con descensos de más del 3% en Tokio y retrocesos significativos en Seúl y Shanghái.
La tendencia negativa también se replicó en Europa y en los futuros de Wall Street, donde los principales índices mostraron pérdidas en la previa de la apertura. El nerviosismo de los inversores refleja el temor a una interrupción prolongada en el suministro energético global y a una mayor escalada del conflicto.