El Ejecutivo extiende la emergencia energética y habilita a privados a importar GNL

La medida rige hasta fines de 2027 y apunta a que empresas se encarguen de traer y vender gas natural licuado. Energía fijará un tope de precios para el invierno y licitará el uso de la terminal de Escobar.

El Gobierno resolvió prolongar la emergencia energética y avanzar en un nuevo esquema para la importación y comercialización de gas natural licuado (GNL), con un rol central para el sector privado. La decisión quedó formalizada este martes en el Boletín Oficial a través del decreto 46/2026, que extiende la vigencia de la emergencia hasta el 31 de diciembre de 2027.

Durante ese período, Energía Argentina (Enarsa) dejará de comprar y vender GNL, funciones que pasarán a manos de operadores privados, mientras la Secretaría de Energía definirá las condiciones regulatorias y supervisará el proceso.

La emergencia del Sector Energético Nacional había sido declarada en 2023 y estaba prevista su finalización el próximo 9 de julio. Sin embargo, el Ejecutivo sostuvo que aún no se completaron las obras de infraestructura necesarias para transportar todo el gas disponible desde las cuencas productoras hacia los principales centros de consumo y los mercados de exportación. Según los considerandos oficiales, la prórroga busca garantizar el abastecimiento durante los picos de demanda invernal y prevenir eventuales interrupciones por problemas operativos a lo largo del año.

En ese marco, el decreto habilita expresamente a empresas privadas a importar, regasificar y comercializar GNL. Desde la Secretaría de Energía explicaron que la medida responde a la falta de capacidad de transporte suficiente para llevar el gas doméstico -en particular al Área Metropolitana de Buenos Aires y al Litoral-, lo que obliga a recurrir al combustible importado en los meses fríos.

El giro se inscribe, además, en la política oficial de desprenderse de activos y actividades de Enarsa. Hasta ahora, el Estado adquiría cargamentos de GNL en el mercado internacional -a precios del orden de entre 15 y 17 dólares por millón de BTU- y los revendía localmente a valores alineados con el Plan Gas, alrededor de 2,7 dólares por MMBTU, cubriendo la brecha con subsidios fiscales.

"El nuevo esquema elimina esa intermediación estatal y transfiere la responsabilidad comercial y operativa al sector privado, con reglas claras", señalaron desde la dependencia que encabeza María Tettamanti.

Cómo será el mecanismo de importación

Tras la extensión de la emergencia, la Secretaría de Energía instruirá a Enarsa para que convoque a una licitación por el servicio de importación, regasificación y venta de GNL por un plazo anual, renovable hasta 2027. El concurso asignará el acceso a la capacidad disponible en la terminal regasificadora de Escobar.

La empresa que resulte adjudicataria deberá encargarse de traer los buques con GNL, procesar el combustible e inyectarlo al sistema para abastecer tanto a las distribuidoras de gas como a las centrales eléctricas. Desde el Ministerio de Economía indicaron que se fijarán pautas operativas y contractuales para dar previsibilidad al mercado y que, si el proceso no tuviera resultados, Enarsa podrá intervenir de manera transitoria para evitar faltantes.

Como la terminal de Escobar es hoy el único punto operativo para este tipo de importaciones, el Gobierno también decidió incorporar un precio máximo para el gas regasificado durante el próximo invierno. Ese tope se calculará en función de un indicador internacional más un adicional destinado a cubrir los costos logísticos y operativos, como el flete marítimo, la regasificación, el almacenamiento, la comercialización y el transporte por gasoducto hasta el punto de entrega en Cardales.

"El objetivo es asegurar el suministro cuando más se necesita, ordenar la formación de precios mediante competencia y avanzar hacia un mercado más transparente, en el que el Estado deje de ser operador y se concentre en fijar reglas y controlar el funcionamiento del sistema", concluyeron desde Energía.

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