El mercado financiero vuelve a mirar a la Argentina

La disciplina fiscal, la menor incertidumbre política y la desaceleración inflacionaria sostienen un escenario de recuperación del crédito y mejores perspectivas para 2026. 

Juan Barboza
Gerente de Research Mariva.Economista con experiencia laboral en políticas económicas y educación relacionadas con mercados emergentes, macroeconomía y mercados internacionales de capital. Especialidades: Análisis Macroeconómico.

La prima del riesgo país cayó subió por debajo de 500 puntos y así se iría facilitando el refinanciamiento de los vencimientos de las amortizaciones de la deuda pública en los mercados de capitales. En efecto, la demanda por pasivos del Gobierno argentino viene recomponiéndose luego del resultado estado favorable para el oficialismo en las elecciones parlamentarias de octubre del año pasado. La consistencia en la austeridad fiscal evidenciada en un nuevo superávit y el menor riesgo de reversión de políticas económicas aumentaron la demanda de dinero y la de los bonos del gobierno en 2026, permitiendo una baja del riesgo país y al Banco Central comprar más de 1000 millones de dólares desde comienzos de año en línea con la estrategia anunciada de comprar activos por hasta 10 000 millones de dólares. 

En particular, las estimaciones privadas de inflación mensual para enero marcan una desaceleración respecto del registro de diciembre, oscilan por debajo del 2,5%. 

Y si bien las tasas de interés nominales domésticas permanecen aún altas en términos reales, estas han comenzado a caer en línea con un escenario de inflación anual para 2026 que mostraría otro descenso, ahora a 20% desde 31% el año pasado

El año arranca en tono firme por una mayor confianza y la expectativa de un año con mucha menor certidumbre política. Una mayor contracción del riesgo país permitiría no solo un suave refinanciamiento de vencimientos o manejo de pasivos, sino también consolidar 2 años seguidos de expansión económica liderados por la inversión privada que contaría a su vez con un financiamiento menos oneroso. 

Las recientes colocaciones de deuda de Ecuador, una economía también con una histórica alta prima de riesgo viejo, son auspiciosas. El gobierno enfrenta vencimientos de capital en bonos en moneda dura por 2.700 millones de dólares en lo que resta de 2026 en julio y de 6,300 millones de dólares en todo 2027. Mantenemos una posición "overweight" en bonos soberanos, sustentada en niveles de "yield" aún atractivos y con posibilidades de una compresión adicional por los factores mencionados. 

Para un escenario base a 3 meses en la que la curva soberana con verges un perfil de riesgo B menos con rendimientos en torno al 7,5% estimamos que los bonos GD35 y GD41 ofrecen el mayor potencial de apreciación con un upside cercano al 11%.

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