Salarios 2026: empresas prevén subas del 17,5% en el primer semestre

Un informe privado señala que las compañías comienzan a dejar atrás los ajustes de emergencia y avanzan hacia revisiones menos frecuentes, con mayor peso del desempeño individual en la definición de aumentos.

Las empresas que operan en Argentina proyectan otorgar incrementos salariales promedio del 17,5% durante la primera mitad de 2026 para el personal fuera de convenio. La estimación surge del último Reporte Salarial elaborado por la consultora de talento Randstad, que refleja un cambio en la forma en que las organizaciones están administrando las compensaciones en un contexto de inflación más moderada.

El relevamiento muestra que las compañías empiezan a abandonar los mecanismos de actualización aplicados durante los años de mayor volatilidad de precios y buscan implementar esquemas más planificados. En este escenario, las políticas salariales tienden a ser más selectivas y a combinar ajustes generales con incentivos vinculados al desempeño.

De acuerdo con el estudio, que incluyó a 256 empresas de distintos sectores en todo el país, el rango de incrementos previsto para este grupo de trabajadores es amplio. Mientras algunas organizaciones prevén ajustes mínimos cercanos al 4%, otras contemplan aumentos que podrían llegar al 35%. Esta dispersión responde a la necesidad de cada empresa de equilibrar su estructura de costos con la competencia por atraer y retener perfiles especializados.

Relación con la inflación

El informe también analiza cómo se relacionan estas subas con la evolución de los precios. Las proyecciones privadas ubican la inflación del primer semestre en torno al 12%. Si esas estimaciones se cumplen, el incremento promedio previsto por las compañías permitiría mantener la tendencia de recuperación del salario real para los trabajadores fuera de convenio.

Durante la segunda mitad de 2025, los ajustes salariales habían promediado el 32%, en un contexto de inflación todavía elevada. Con la desaceleración del ritmo de los precios, las empresas comenzaron a espaciar las revisiones.

Sobre este proceso, la CEO de Randstad para Argentina, Chile, México y Uruguay, Andrea Ávila, explicó: "Las organizaciones continúan trabajando para equilibrar la sostenibilidad del negocio con la necesidad de acompañar las expectativas salariales de los colaboradores, en un contexto de mayor presión del costo de vida sobre las finanzas personales. Como parte de este proceso, la frecuencia de actualización se reduce acompañando la caída del ritmo de evolución de la inflación".

Menos ajustes mensuales

En cuanto a la periodicidad de las revisiones salariales, los esquemas trimestrales siguen siendo los más utilizados: el 31% de las empresas aplica ese mecanismo. Luego aparecen las actualizaciones semestrales (22%) y las mensuales (15%).

La tendencia más reciente, sin embargo, muestra un avance de los ajustes semestrales y cuatrimestrales, mientras que los incrementos mensuales -frecuentes durante los picos inflacionarios- comienzan a perder terreno.

Cómo se definen los aumentos

Al momento de fijar las subas, las empresas combinan indicadores externos con variables internas. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) continúa siendo la referencia principal: el 82% de las organizaciones lo utiliza para definir sus políticas salariales.

Las negociaciones paritarias de los sectores con convenio colectivo también influyen en las decisiones empresarias. El 66% de las compañías toma en cuenta esos acuerdos para evitar que se reduzca la brecha entre los salarios de personal jerárquico y los de convenio.

En paralelo, gana relevancia el rendimiento individual. El 46% de las empresas ya incorpora evaluaciones de desempeño como criterio para otorgar incrementos diferenciados, mientras que el 22% recurre a estudios de mercado para verificar si sus niveles de remuneración siguen siendo competitivos.

Según Ávila, en este nuevo escenario "ganan peso las revisiones caso por caso, con foco en desempeño, buscando corregir inequidades y una mayor precisión en las políticas de compensación a través de esquemas que combinan ajustes salariales con herramientas de reconocimiento y beneficios para retener talento clave".

Contrataciones y rotación

El informe también ofrece señales sobre la dinámica del empleo. Solo el 30% de las empresas encuestadas planea aumentar su dotación de personal durante el primer semestre de 2026, lo que refleja una postura cautelosa en materia de contratación.

En paralelo, la movilidad laboral se mantiene baja. Durante 2025, la rotación promedio se ubicó en el 7%, en parte porque muchos trabajadores priorizan conservar su puesto ante un contexto económico aún incierto.

"Las expectativas, tanto de trabajadores como de los empleadores, están fuertemente impactadas por las condiciones del contexto económico y laboral. Del mismo modo que la incertidumbre condiciona la expectativa de contratación a futuro por parte de las empresas, frente a algunas señales de alarma en relación a la evolución del empleo en el corto plazo, los trabajadores tienden a ser más conservadores en sus decisiones de carrera", señaló la directiva.

De cara a 2026, el reporte concluye que las áreas de Recursos Humanos concentrarán sus esfuerzos en retener talento mediante programas de desarrollo profesional y beneficios no salariales, ante la dificultad de expandir las plantillas de manera significativa en el corto plazo.


Con información de Infobae

Esta nota habla de: