Cómo funciona el Fondo de Asistencia Laboral que incluye la Reforma Laboral

El nuevo esquema busca reducir el impacto de los despidos para las empresas mediante aportes mensuales, con un sistema diferenciado según el tamaño del empleador y cambios clave para destrabar apoyos en el Senado.

El debate por la Reforma Laboral volvió a concentrarse en uno de sus puntos más sensibles: la reducción del costo del despido. En ese marco, el proyecto incorpora dos herramientas para financiar indemnizaciones, entre ellas el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), cuyo esquema de financiamiento fue modificado en las últimas horas para sumar respaldo político.

Según la nueva redacción, el FAL se integrará con un aporte mensual a cargo del empleador, equivalente al 1% para grandes empresas y al 2,5% para micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes). A cambio, las firmas que adopten el sistema accederán a una reducción de contribuciones a la ANSES por el mismo porcentaje, lo que redefine el destino de parte de los recursos previsionales.

El fondo funcionará a través de cuentas específicas a nombre del empleador, cuyos recursos podrán ser invertidos en instrumentos financieros autorizados. El objetivo es que ese capital acumulado permita cubrir total o parcialmente las indemnizaciones en caso de despido, evitando que el costo se concentre íntegramente en el momento de la desvinculación laboral.

La iniciativa convive con otro mecanismo previsto en la reforma: los fondos de cese laboral, inspirados en el régimen de la construcción. En este caso, los aportes se realizan a una cuenta individual del trabajador, utilizable no solo ante un despido, sino también por renuncia o como complemento jubilatorio. Sin embargo, su aplicación dependerá de acuerdos sectoriales, ya que el proyecto establece que solo podrán reemplazar al régimen tradicional si así lo acuerdan sindicatos y cámaras empresarias.

El FAL estará sujeto a controles estatales y sanciones ante usos indebidos de los recursos. Mientras sus críticos advierten que el esquema implica una merma indirecta de fondos para el sistema jubilatorio, el oficialismo sostiene que aporta previsibilidad, menor litigiosidad y un incentivo a la contratación formal. Con estas modificaciones, el Senado continúa discutiendo un capítulo que podría redefinir el sistema indemnizatorio vigente desde hace décadas.

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